Trescientos kilovatios hora al mes. Si tu factura ronda esa cifra, eres exactamente el hogar medio español. Tres habitantes en sesenta y cinco metros cuadrados, con sus electrodomésticos básicos, una nevera siempre encendida, el televisor cada tarde, dos o tres cargas de lavadora a la semana, ducha caliente todos los días, cocina vitrocerámica, ordenador para teletrabajo y los electrodomésticos pequeños que se acumulan en una vivienda normal. Esos trescientos kilovatios son la radiografía de la España de a pie. Y, sin embargo, dos vecinos del mismo edificio con el mismo consumo pueden estar pagando facturas que se diferencian en veinticinco euros mensuales. Voy a desmenuzar por qué pasa eso y, sobre todo, cuánto deberías estar pagando tú según el momento del año, tu tarifa y tu zona.

Lo que viene a continuación no es una calculadora online ni un comparador automático. Es la suma de mucha información que llevo recogiendo de facturas reales durante los últimos años, organizada para que tú, lector concreto que consumes alrededor de trescientos kilovatios al mes, sepas dónde estás respecto al mercado y qué margen de mejora tienes.

Factura de electricidad sobre una mesa de cocina junto a una calculadora

Qué tipo de hogar consume exactamente trescientos kilovatios al mes en España

Te describo el perfil tipo para que sepas si encajas. Un hogar de tres personas, en piso de entre cincuenta y setenta y cinco metros cuadrados, sin calefacción eléctrica (es decir, con calefacción de gas natural o sin calefacción central), con los electrodomésticos básicos modernos (clasificación energética A o B), uso moderado del aire acondicionado en verano (dos o tres horas por la tarde en julio y agosto), y rutinas normales de día laboral.

Si consumes más de cuatrocientos al mes, probablemente tienes calefacción eléctrica, aire acondicionado intensivo, o algún electrodoméstico antiguo poco eficiente. Si consumes menos de doscientos, probablemente vives solo o eres muy frugal con la energía. Trescientos es el punto medio donde encajan millones de hogares españoles.

Es importante esto porque la respuesta a "cuánto debería pagar" depende de tu perfil. Y, dentro de los hogares con trescientos kilovatios, el rango de facturas legítimo es amplio: entre setenta y ciento treinta euros mensuales según tu tarifa, tu potencia contratada y la época del año.

El precio medio actual del kilovatio en España según el tipo de tarifa

Aquí está la base de todo. Vamos a desglosar el coste real del kilovatio según el contrato que tengas:

PVPC (precio regulado): el precio varía hora a hora. Media mensual reciente: entre cero coma trece y cero coma dieciocho euros por kilovatio, contando todas las horas del mes. En tramo punta puede llegar a cero coma veinticinco, en tramo valle puede bajar a cero coma cero cinco o incluso menos.

Tarifa fija de mercado libre (precio único veinticuatro horas): entre cero coma quince y cero coma veintidós euros por kilovatio según comercializadora y duración del compromiso. La media del mercado ronda cero coma diecisiete.

Tarifa de tres tramos de mercado libre: precio punta entre cero coma dieciocho y cero coma veintitrés, llano entre cero coma trece y cero coma diecisiete, valle entre cero coma ocho y cero coma trece.

Tarifa indexada de mercado libre: precio variable según mercado mayorista más un margen comercial pequeño. Suele estar un cinco a quince por ciento por debajo del PVPC en buen tiempo, pero puede situarse al mismo nivel o ligeramente por encima en periodos volátiles.

Si haces el cálculo grosero: trescientos kilovatios al mes a un precio medio de cero coma diecisiete euros son cincuenta y un euros solo en término de energía. Pero la factura final es más alta porque incluye también el término de potencia, los impuestos y el IVA.

"Cuando alguien me dice que su factura de luz con trescientos kilovatios al mes pasa de los ciento veinte euros, casi siempre encuentro al menos una de tres razones: potencia contratada excesiva, tarifa mal elegida para su patrón de consumo, o consumo realmente más alto del que cree porque no ha medido bien."

Sergio Méndez, asesor energético independiente con cartera de más de tres mil hogares

Cuánto te suma exactamente el término de potencia en una factura de trescientos kilovatios

El término de potencia es lo que pagas por tener disponible cierta capacidad eléctrica en tu vivienda, independientemente de si la usas o no. Es como el alquiler de la "tubería" eléctrica que conecta tu casa con la red.

Para un hogar normal con potencia contratada de cuatro coma seis kilovatios (que es la potencia más extendida en pisos medianos), el coste mensual del término de potencia ronda los doce a catorce euros, dependiendo de la tarifa y la comercializadora. Si tienes contratados cinco coma siete kilovatios, el coste sube a unos quince o diecisiete euros mensuales. Con seis coma nueve kilovatios, alrededor de veinte euros mensuales.

Sumado todo, una factura mensual razonable para un hogar de trescientos kilovatios al mes debería desglosarse así de forma orientativa:

Si tu factura supera esos noventa y ocho euros con un consumo de trescientos kilovatios, algo se puede mejorar. Vamos a ver qué.

Las ocho comercializadoras que mejor tratan a quien consume trescientos kilovatios al mes

He calculado, para el perfil exacto que estamos analizando, qué te ofrecerían las principales comercializadoras del mercado español. Los precios incluyen el coste total (energía más potencia más impuestos más IVA), no solo el término de energía. Sirve para comparar de verdad:

ComercializadoraTarifaTipoFactura mensual estimadaFactura anual estimadaPermanencia
Curenergía (PVPC)Regulada por EstadoVariable78 €936 €No
RepsolAhorro PlusFijo89 €1.068 €No
PepeenergyCooperativaIndexado76 €912 €No
IberdrolaPlan EstableFijo doce meses94 €1.128 €12 meses
EndesaOne LuzTres tramos86 €1.032 €12 meses
NaturgyPor UsoVariable personalizado84 €1.008 €12 meses
TotalEnergiesEco Sin PermanenciaFijo87 €1.044 €No
HolaluzSin MásFijo tres tramos91 €1.092 €No
Octopus EnergyOctopus GoVariable horario81 €972 €No

La diferencia entre la opción más barata (Pepeenergy a setenta y seis euros) y la más cara (Iberdrola Plan Estable a noventa y cuatro euros) es de dieciocho euros mensuales, que en un año son doscientos dieciséis euros. No es una diferencia pequeña: es una cena para dos en un buen restaurante.

Eso sí, ojo: las opciones más baratas (Pepeenergy y PVPC) son variables. Cuando el mercado se calienta, te castigan. Las fijas dan estabilidad. La elección depende de tu tolerancia personal al riesgo.

Por qué tu factura puede parecer más alta de lo que debería y cómo identificar la causa

Si tu factura supera los ciento diez euros mensuales con trescientos kilovatios consumidos, es probable que se deba a una de estas seis causas, ordenadas de más a menos frecuente:

Causa uno: potencia contratada excesiva. Probabilidad alta. Muchas viviendas tienen contratados cinco coma siete o seis coma nueve kilovatios cuando con cuatro coma seis les sobraría. Cada kilovatio adicional son cuarenta y dos euros al año tirados a la basura. Pista para detectarlo: el interruptor general de tu vivienda nunca ha saltado, ni cuando todo está encendido a la vez.

Causa dos: tarifa mal elegida. Probabilidad media-alta. Si tienes tarifa fija pero consumes mucho de noche y poco de día, estás pagando un precio único alto cuando podrías beneficiarte de un valle barato. O al revés: si tienes tarifa de tres tramos pero consumes mayoritariamente entre las cinco de la tarde y las diez de la noche, estás pagando los tramos más caros constantemente.

Causa tres: contrato antiguo no actualizado. Probabilidad media. Las tarifas que firmaste hace tres o cinco años pueden estar mucho peor que las actuales. Si nunca has revisado, casi seguro que pagas de más.

Causa cuatro: consumo fantasma elevado. Probabilidad media. Las regletas con interruptor, los cargadores enchufados, los decodificadores siempre encendidos, los electrodomésticos en standby... pueden sumar entre quince y treinta kilovatios al mes invisibles. Solución: regletas con interruptor en zonas con mucho electrónico.

Causa cinco: electrodoméstico defectuoso o muy viejo. Probabilidad baja-media. Una nevera de hace quince años puede consumir el doble que una nueva. Un congelador en garaje o terraza, con mal aislamiento, igual. Compruébalo midiendo con un medidor de consumo enchufable (cuesta diez euros y se conecta entre la pared y el aparato).

Causa seis: error en lectura del contador. Probabilidad baja. Si tu factura está estimada (no basada en lectura real), puede ser inexacta. Pídele a tu comercializadora que use lectura real y, si no es posible, sube tú la lectura del contador a través de la web.

Cómo bajar quince a treinta euros mensuales sin cambiar nada

Esto va para ti, lector, que pagas más de lo que crees que deberías. Hay cambios que se hacen en una tarde y que reducen la factura sin alterar tu estilo de vida.

Cambio uno: solicitar bajada de potencia contratada. Si tienes cinco coma siete o seis coma nueve kilovatios y crees que con cuatro coma seis te basta, llama a tu comercializadora y pídelo. El cambio es gratuito (antes costaba unos diez euros, ahora ya no). Pásate dos semanas comprobando que no salta el ICP en ningún momento. Si saltase, simplemente vuelves a subir la potencia. Sin riesgo. Ahorro: entre treinta y sesenta euros al año.

Cambio dos: revisar contrato y comparar con la tabla anterior. Si pagas mucho más que las medias indicadas, planifica un cambio de comercializadora. Si tienes permanencia, espera a que termine. Si no, hazlo ya. Ahorro: entre cien y doscientos cincuenta euros al año.

Cambio tres: programar el termo eléctrico (si tienes). Un programador horario de seis euros que se enchufa entre el termo y la pared. Programas que solo caliente entre la una de la madrugada y las siete de la mañana. El termo es uno de los electrodomésticos que más consume en muchas viviendas. Ahorro: entre veinte y cuarenta euros al mes en invierno, según uso.

Cambio cuatro: poner regletas con interruptor en zonas de electrónica. Detrás del televisor, en el escritorio del ordenador, en la cocina con los electrodomésticos pequeños. Cuestan dos o tres euros cada una. Apagas la regleta cuando no usas los aparatos. Ahorro: entre cinco y diez euros mensuales por consumo fantasma evitado.

Cambio cinco: bajar un grado el termostato del aire acondicionado en verano y de la calefacción en invierno. Cada grado supone entre un siete y un nueve por ciento de variación en el consumo. Solo este cambio puede ahorrarte entre diez y quince euros al mes en meses extremos.

Cómo varía la factura de un hogar de trescientos kilovatios a lo largo del año

El consumo mensual no es lineal. Los hogares españoles típicos tienen picos muy marcados. Si esperas trescientos kilovatios cada mes, te llevarás sustos.

Te describo el patrón típico:

El promedio anual ronda los trescientos kilos al mes, pero el pico de enero puede facturarte ciento veinte o ciento cincuenta euros mientras que mayo te factura ochenta. No te alarmes por la variabilidad si está dentro de este rango. Alármate si los picos superan en mucho la lógica estacional.

Las cinco preguntas que tienes que hacerte sobre tu factura este año

Antes de cerrar este artículo, te dejo cinco preguntas que conviene que respondas con tu última factura en la mano. Si alguna te queda en aire, ya sabes dónde empezar a investigar:

Pregunta uno: ¿qué potencia tengo contratada y la necesito realmente?

La encuentras en la primera página de la factura. Compárala con lo que crees que necesitas. Si no estás seguro, mira si el interruptor general te ha saltado alguna vez en los últimos dos años. Si nunca, probablemente puedes bajar.

Pregunta dos: ¿qué tarifa tengo y desde cuándo?

Si llevas más de dos años con la misma tarifa sin haber comparado, casi seguro que pagas más de lo necesario. El mercado cambia y las ofertas se actualizan.

Pregunta tres: ¿el precio del kilovatio que pago se aproxima al precio medio del mercado?

Divide el coste total de tu término de energía entre los kilos consumidos. Si el resultado supera los cero coma veinte euros por kilo, probablemente pagas caro.

Pregunta cuatro: ¿tengo derecho al bono social y no lo he solicitado?

Los requisitos cambian pero, en general, familias con tres o más miembros, pensionistas con prestación mínima, familias monoparentales, y víctimas de violencia de género pueden tener acceso a descuentos del veinticinco al cuarenta por ciento. Compruébalo en la web de tu comercializadora.

Pregunta cinco: ¿he comparado mi factura con la de algún familiar o amigo de consumo similar?

A veces la mejor pista de que algo va mal es ver lo que paga otra persona con tu mismo perfil. Si tu cuñada paga cuarenta euros menos al mes con el mismo consumo, algo se puede aprender.

Preguntas frecuentes que me hacen lectores con consumo de trescientos kilovatios

¿Es normal que mi factura suba mucho en enero aunque consuma parecido al mes anterior?

Sí, hay dos razones. Primera: en invierno, los precios del PVPC suelen ser más altos por mayor demanda. Si tienes PVPC, tu kilo se factura más caro en enero que en mayo aunque consumas lo mismo. Segunda: las facturas bimensuales pueden coger el inicio del invierno y aumentar los kilos respecto al ciclo anterior.

¿Conviene pasar al PVPC si consumo trescientos kilovatios al mes?

Depende de cuándo consumes. Si más del cincuenta por ciento de tu consumo cae en horario nocturno o de mediodía soleado, el PVPC te beneficiará. Si tu consumo se concentra en tardes-noches (entre las cinco y las diez de la noche), el PVPC puede penalizarte en invierno.

¿Cuánto debería pagar exactamente en julio con trescientos kilovatios consumidos?

Entre ochenta y cien euros, según tarifa y comercializadora. Si pagas más de ciento veinte euros, revisa: probablemente o tu tarifa es cara o tu potencia contratada es excesiva.

¿Es verdad que las facturas estimadas suelen ser más altas que las reales?

No siempre. Las estimaciones se basan en tu consumo histórico. Si has reducido el consumo (cambiaste electrodomésticos por más eficientes, instalaste placas solares pequeñas, hiciste reformas de aislamiento), la estimación seguirá facturándote por tu consumo antiguo hasta que se haga lectura real. En ese caso, sí, la estimación es más alta que lo real.

¿Compensa cambiar electrodomésticos viejos por más eficientes si consumo trescientos kilovatios al mes?

Si tu electrodoméstico tiene más de doce años (en el caso de la nevera, congelador o lavadora), probablemente sí. Una nevera nueva eficiente puede ahorrarte entre ochenta y ciento cuarenta kilovatios al año respecto a una de quince años de antigüedad. La amortización ronda los cuatro o cinco años.

¿Las bombillas LED suponen un ahorro real o es marketing?

Real y significativo si todavía tienes halógenos o incandescentes. Una bombilla LED consume entre un diez y un veinte por ciento de lo que consume un halógeno equivalente. En un piso medio con quince puntos de luz, sustituir todo por LED supone ahorrar entre cincuenta y noventa kilovatios al año.

¿Por qué mi vecina con el mismo consumo paga veinte euros menos al mes?

Casi seguro que es por la combinación de potencia contratada distinta y tarifa distinta. Pregúntale qué tarifa tiene y qué potencia. Si es lo mismo que tú, entonces revisad si una de las facturas tiene errores (impuestos mal aplicados, recargos extra, conceptos no detallados).

¿Cuánto tarda en hacerse efectivo el cambio si me decido a cambiar de comercializadora ahora?

Entre quince y veintiún días naturales. Durante el cambio no te quedas sin luz: la distribuidora gestiona el cambio entre comercializadoras sin que tú notes nada físicamente.

¿Es muy diferente la factura entre comunidades autónomas con el mismo consumo?

La diferencia es mínima en términos de tarifa eléctrica (el precio del kilovatio es el mismo en toda España). Lo que cambia son las distribuidoras (i-DE en Bizkaia, Edistribución en muchas zonas, Iberdrola Distribución en otras) y sus pequeñas diferencias en peajes. Diferencias máximas del cuatro o cinco por ciento. La variable más importante es tu comercializadora, no tu comunidad.

¿Qué hago si me llaman ofreciéndome una nueva tarifa por teléfono?

No firmes nunca por teléfono sin que te envíen las condiciones por escrito. Una llamada bonita y rápida es la forma más habitual de captarte a una tarifa con permanencia escondida. Pide siempre la propuesta en PDF, léela con tiempo, compara con tu situación actual, y solo entonces decide.

Mi consejo final para hogares con trescientos kilovatios al mes

Si tu factura está entre setenta y cinco y noventa y cinco euros mensuales, vas razonablemente bien. Hay margen de mejora pero no es urgente.

Si tu factura está entre noventa y cinco y ciento veinte euros, tienes margen claro. Revisa potencia contratada, busca tarifa más competitiva, aplica los hábitos de ahorro básicos. Puedes bajar entre diez y veinte euros al mes con cambios sencillos.

Si tu factura supera los ciento veinte euros mensuales con trescientos kilovatios, algo va muy mal. Descarga el detalle horario de tu consumo, compara con las medias del mercado, y planifica un cambio en las próximas semanas. El ahorro potencial puede llegar a los cuatrocientos o quinientos euros al año.

Y por favor, una vez al año, dedica una hora a revisar tu factura. Tu vecino lo hace cada dos años y le sale gratis. Quien no lo hace nunca, paga un veinte o treinta por ciento más de lo necesario sin darse cuenta.

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Sobre este articulo: Contenido elaborado para energiabarata.eu. Actualizado 2026-06-12.