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¿Cuántas placas solares necesita mi casa? Cálculo paso a paso

Pasos para cuantas placas solares necesita mi casa calculado
22 min de lectura Guía de cálculo completa

Escrito por la redacción de EnergiaBarata — Editor responsable: Iván Escudero.

Transparencia: EnergíaBarata no instala paneles, no vende equipos ni intermedia con instaladores, y no publica reseñas de clientes ni ensayos propios de laboratorio. Las cifras de este artículo son órdenes de magnitud para que hagas tú el cálculo; el número final de placas siempre lo tiene que firmar un instalador que haya visto tu cubierta y tu curva de consumo real.

Respuesta rápida: cuántas placas y cómo se calculan

Una vivienda unifamiliar española media, con un consumo anual de entre 3.000 y 5.000 kWh, suele resolverse con entre 6 y 12 placas solares, lo que equivale a una potencia instalada de unos 2,5 a 5 kWp con paneles actuales de 400-500 Wp. El número exacto no sale de una tabla: sale de dividir tu consumo anual en kWh entre la producción anual que tiene un kilovatio pico en tu localidad, y de ajustar después ese resultado por el porcentaje de energía que realmente vas a consumir en el momento en que se produce.

La fórmula de partida cabe en una línea:

Potencia a instalar (kWp) = Consumo anual objetivo (kWh) ÷ Producción anual por kWp (kWh/kWp)
Y después: Nº de paneles = Potencia (kWp) × 1.000 ÷ Potencia unitaria del panel (Wp)

Todo lo demás de este artículo consiste en afinar los dos números que entran en esa división para que no te vendan de más ni te quedes corto. Porque ahí está el problema real: la mayoría de guías te dan un número redondo y te mandan a pedir presupuesto. Aquí vas a hacer el cálculo tú, con tus datos, y vas a llegar a la reunión con el instalador sabiendo qué números tiene que darte.

Antes de seguir, dos avisos honestos que casi nadie pone por delante. El primero: dimensionar para cubrir el 100 % de tu consumo anual casi nunca es la mejor decisión económica, porque la energía que vuelcas a la red se te compensa a un precio muy inferior al que pagas cuando compras. El segundo: no existe un número universal de placas para «una casa». Dos viviendas idénticas en la misma calle, una con la familia fuera todo el día y otra con teletrabajo y bomba de calor, necesitan instalaciones distintas aunque tengan el mismo tejado.

Los cuatro pasos del método

  1. Consumo: reúne 12 meses de kWh reales y, si puedes, la curva horaria de tu contador.
  2. Producción: averigua cuántos kWh al año da un kWp en tu tejado concreto, con su orientación e inclinación.
  3. Potencia y paneles: divide, redondea y traduce a número de módulos.
  4. Ajuste: corrige por el porcentaje de autoconsumo instantáneo, por el espacio disponible y por el inversor.

Media hora de trabajo con la factura delante te ahorra discutir a ciegas sobre un presupuesto de varios miles de euros. Vamos con el primero.

Paso 1: saca tu consumo real en kWh de la factura

El punto de partida no es el tamaño de tu casa, ni los metros cuadrados, ni cuántos vivís. Es una cifra concreta: los kilovatios hora que consumiste el año pasado. Todo lo demás son atajos que introducen error desde la primera línea del cálculo.

Dónde está el dato exacto

En cualquier factura eléctrica española tienes un bloque de «Consumo de energía» o «Término de energía» con los kWh facturados en el periodo, desglosados por periodos tarifarios (punta, llano y valle en la tarifa 2.0TD, que es la de prácticamente todas las viviendas). Ese es el número que necesitas. Ojo con dos trampas frecuentes:

  • Facturas estimadas. Si en la factura pone «lectura estimada» en lugar de «lectura real», los kWh de ese mes son una proyección de la distribuidora, no lo que gastaste. Suele corregirse en el siguiente ciclo con lectura real, así que trabajar con el año completo amortigua el error.
  • Confundir potencia con energía. Los 4,6 kW o 5,75 kW que aparecen como potencia contratada no dicen nada sobre cuánta energía consumes: son el máximo que puedes tirar a la vez. Una casa con 5,75 kW contratados y ocupación de fin de semana consume menos que otra con 3,45 kW ocupada a diario.

Doce meses, no uno

Coge las facturas de un año natural completo y suma los kWh. Si tomas un mes suelto y lo multiplicas por doce, el resultado se desvía con facilidad: en el norte peninsular el invierno dispara la calefacción eléctrica, y en el sur y el arco mediterráneo el pico se va a julio y agosto con el aire acondicionado. Un mes de agosto extrapolado a todo el año puede sobredimensionar la instalación en un tercio.

Si has cambiado de comercializadora durante el año, no pierdas el histórico: todas las facturas del ejercicio están disponibles en el área de cliente de cada compañía, y la distribuidora conserva tus lecturas con independencia de a quién le compres la energía.

El dato que de verdad cambia el cálculo: la curva horaria

Aquí está la diferencia entre un dimensionado decente y uno bueno. Tu contador digital registra el consumo hora a hora, y ese histórico es tuyo y es gratuito. Se descarga desde la web de tu distribuidora (e-distribución, i-DE, UFD, Viesgo, e-redes… según la zona) entrando con el CUPS que figura en tu factura, o desde el portal público Datadis, que centraliza los datos de las principales distribuidoras españolas.

Lo que obtienes es un CSV con 8.760 líneas, una por hora del año. Con eso puedes responder a la única pregunta que decide la rentabilidad de tu instalación: ¿cuánta electricidad consumo entre las 9:00 y las 18:00, que es cuando el sol produce? Súmalo, divídelo entre el consumo total y tendrás tu porcentaje de consumo diurno. Es la variable que más separa una instalación que se amortiza de otra que regala energía a la red.

Consumo actual frente a consumo futuro

Dimensionar sobre el consumo de hoy tiene sentido si tu casa va a seguir igual. Si tienes previsto alguno de estos cambios, súmalos antes de calcular, porque ampliar una instalación después obliga a rehacer trámites y, a veces, a cambiar el inversor:

  • Coche eléctrico: es el que más mueve la aguja. Un vehículo que recorra 15.000 km al año añade del orden de 2.500-3.000 kWh anuales, y tiene la ventaja de que puedes cargarlo de día si estás en casa.
  • Bomba de calor o aerotermia: sustituir gas o gasóleo por electricidad aumenta el consumo eléctrico de forma notable, aunque el consumo total de energía baje. Consulta nuestra comparativa de aerotermia frente a placas solares si estás valorando las dos cosas.
  • Piscina climatizada, aire acondicionado nuevo o vitrocerámica de inducción sustituyendo a gas.

Al revés también cuenta: si vas a cambiar el frigorífico de hace veinte años o a poner aislamiento, tu consumo bajará y la instalación que dimensiones hoy se te quedará grande.

Paso 2: cuánto produce 1 kWp donde vives

Ya tienes el numerador de la división. Ahora necesitas el denominador: cuántos kilovatios hora genera al año un kilovatio pico instalado en tu tejado. Este valor se llama productividad o yield, se mide en kWh/kWp y año, y es el que explica por qué una casa en Almería necesita menos placas que una idéntica en Lugo.

Qué es un kWp y por qué no es lo que produce

El kilovatio pico (kWp) es la potencia que entrega el conjunto de paneles en condiciones estándar de ensayo: 1.000 W/m² de irradiancia, 25 °C de temperatura de célula y una masa de aire determinada. Son condiciones de laboratorio que en tu tejado no se dan casi nunca. En verano las células trabajan bastante por encima de 25 °C y pierden rendimiento; en un día nublado la irradiancia baja muy por debajo de 1.000 W/m².

Por eso entre la potencia nominal y la energía real hay un factor de corrección, el Performance Ratio (PR), que agrupa todas las pérdidas del sistema: temperatura, cableado, rendimiento del inversor, suciedad, desajuste entre módulos y sombras. En instalaciones residenciales bien ejecutadas el PR se mueve en el entorno del 0,75-0,85. Si un presupuesto te promete producciones que solo salen con un PR cercano a 1, ese presupuesto está inflado.

Las horas de sol pico (HSP)

La forma clásica de estimarlo son las horas de sol pico: el número de horas equivalentes al día en que el sol entregaría 1.000 W/m² constantes. No son las horas que hay luz. En España peninsular la media anual se mueve entre unas 3 HSP en la cornisa cantábrica y unas 5 HSP en el valle del Guadalquivir, con variación estacional fuerte: en diciembre puedes estar por debajo de 2 HSP y en julio por encima de 6.

Producción diaria estimada (kWh) = Potencia instalada (kWp) × HSP × PR. Un sistema de 3 kWp con 4,5 HSP y PR 0,8 produce unos 10,8 kWh en un día medio. Multiplicado por 365, unos 3.900 kWh al año.

La herramienta que deberías usar: PVGIS

Las HSP promedio sirven para una estimación de servilleta, pero existe una herramienta pública y gratuita que hace el cálculo mucho mejor: PVGIS, el sistema de información geográfica fotovoltaica del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea. Se usa sin registro, en español, y funciona así:

  1. Localiza tu vivienda en el mapa (puedes escribir la dirección o pinchar el punto exacto de tu tejado).
  2. Introduce la potencia que estás valorando, por ejemplo 1 kWp para obtener directamente la productividad unitaria.
  3. Indica la tecnología (silicio cristalino), las pérdidas del sistema y, sobre todo, la inclinación y el acimut reales de tu cubierta, no los óptimos.
  4. Lee el resultado anual y el desglose mes a mes.

El desglose mensual es lo más útil y lo que casi nadie mira: te enseña que la producción de diciembre puede ser un tercio de la de julio. Si tu consumo es de invierno (calefacción eléctrica) y tu producción es de verano, el desajuste estacional te va a condicionar el dimensionado mucho más que un par de placas arriba o abajo.

Rangos orientativos de productividad en España

Esta tabla recoge órdenes de magnitud de producción anual por kWp para instalaciones residenciales bien orientadas al sur y con inclinación razonable. No la uses como dato final: sirve para situarte y para detectar si un presupuesto te promete cifras fuera de rango. El valor de tu tejado concreto sale de PVGIS con tu orientación y tus sombras.

ZonaProductividad anual orientativa (kWh por kWp)kWp aproximados para cubrir 4.000 kWh/año
Sur peninsular y valle del Guadalquivir1.500 - 1.6502,5 - 2,7 kWp
Canarias1.550 - 1.7502,3 - 2,6 kWp
Centro peninsular y valle del Ebro1.400 - 1.5502,6 - 2,9 kWp
Arco mediterráneo y Baleares1.400 - 1.5502,6 - 2,9 kWp
Meseta norte e interior atlántico1.250 - 1.4002,9 - 3,2 kWp
Cornisa cantábrica y Galicia costera1.050 - 1.2503,2 - 3,8 kWp

Fíjate en lo que dice la tercera columna: entre el punto más soleado y el menos soleado de España la diferencia de potencia necesaria ronda el 40-50 %, no el 300 % que parece intuirse. En el norte la fotovoltaica funciona; produce menos, hace falta algo más de superficie y el plazo de recuperación se alarga, pero el sistema no deja de tener sentido. Lo que cambia mucho más que la latitud, como verás en el apartado de orientación, es tener una chimenea proyectando sombra sobre la cadena de módulos a media mañana.

Paso 3: de los kWh a la potencia pico y al número de paneles

Con el consumo anual y la productividad de tu zona ya puedes hacer la división. Este es el paso mecánico, el que resuelve la pregunta del título, y conviene hacerlo con calma porque aquí se decide el 80 % del presupuesto.

La división, con un ejemplo completo

Supongamos una vivienda unifamiliar en la meseta con estos datos, sacados de sus doce facturas y de PVGIS:

  • Consumo anual: 4.800 kWh.
  • Productividad de su cubierta según PVGIS, con la inclinación y orientación reales: 1.480 kWh/kWp.
  • Objetivo de cobertura sobre el papel: el 100 % del consumo anual.

Potencia necesaria = 4.800 ÷ 1.480 = 3,24 kWp. Con paneles de 450 Wp: 3.240 ÷ 450 = 7,2 módulos, es decir, 7 u 8 placas. Con paneles de 500 Wp bajaría a 6 o 7. Con módulos antiguos de 300 Wp harían falta 11.

Ese es el número que buscabas. Ahora viene la parte que la mayoría de guías se salta: ese resultado es el techo, no el objetivo. Cubrir el 100 % del consumo anual con fotovoltaica significa producir de sobra en verano, quedarte corto en invierno y volcar a la red un montón de energía que se te va a pagar mucho peor de lo que te cuesta comprarla. En el paso 4 verás por qué el punto óptimo suele estar por debajo.

Cuánta potencia tiene un panel en 2026

El mercado residencial ha cambiado mucho y muchos textos que siguen circulando por internet manejan cifras de hace una década. La referencia actual para módulos monocristalinos de vivienda está en el entorno de los 400 a 500 Wp, con formatos que rondan 1,70-1,80 m de alto por 1,10-1,15 m de ancho, es decir, algo menos de 2 m² por módulo y pesos habituales en torno a 20-25 kg. Los módulos de 250 o 300 Wp que aparecen en guías antiguas ya no son lo que te van a ofrecer.

Traducido a algo memorizable: hacen falta poco más de dos paneles actuales para completar 1 kWp, y cada kWp ocupa del orden de 4 a 5 m² de cubierta útil.

Potencia unitaria del panelPaneles para 1 kWpPaneles para 3 kWpPaneles para 5 kWpSuperficie aproximada de 5 kWp
400 Wp2,58 (7,5)13 (12,5)~24 m²
450 Wp2,27 (6,7)11 (11,1)~21 m²
500 Wp2,0610~19 m²
550 Wp1,86 (5,5)9 (9,1)~18 m²

Las cifras entre paréntesis son el resultado exacto de la división: siempre hay que redondear a módulos enteros, y el redondeo se hace hacia el número que encaje mejor con la geometría de tu cubierta y con las cadenas (strings) que admita el inversor, no simplemente hacia arriba.

¿Módulos más potentes o más módulos?

Cuando la cubierta va justa de espacio, subir de 400 a 550 Wp por módulo te permite meter la misma potencia en menos superficie. Cuando el espacio sobra, la decisión se convierte en una comparación de euros por vatio pico instalado, y aquí es donde deberías centrar la negociación con el instalador. Un panel de más potencia no es mejor por serlo: lo que importa es el coste total del sistema por Wp y la garantía de rendimiento a 25 o 30 años del fabricante concreto.

Sobre eficiencia: los módulos residenciales actuales se mueven en el entorno del 20-23 % de eficiencia de conversión. La diferencia entre un módulo del 20 % y otro del 22,5 % se nota en la superficie que necesitas, no en la energía por vatio instalado. Un kWp de módulos «normales» y un kWp de módulos premium producen prácticamente lo mismo; el premium simplemente ocupa algo menos.

Un atajo para hacerlo mentalmente

Si quieres una regla rápida para salir del paso mientras hablas por teléfono con un comercial, en el centro y el sur de España cada kWp instalado produce del orden de 1.400-1.600 kWh al año. O sea: por cada 1.500 kWh que consumas al año, cuenta con 1 kWp, que son entre 2 y 3 paneles. Con 4.500 kWh anuales estás en 3 kWp, unas 7 placas. Después ajusta con PVGIS y con lo que viene a continuación.

Paso 4: ajusta por autoconsumo real y excedentes

Este es el paso que separa un dimensionado teórico de uno que se sostiene en la factura, y el que explica por qué instalar más placas no siempre es ganar más dinero.

El kWh que vuelcas no vale lo mismo que el que compras

Cuando tus paneles producen más de lo que tu casa está consumiendo en ese instante, el sobrante se vierte a la red. Bajo el mecanismo de compensación simplificada de excedentes que regula el Real Decreto 244/2019, esa energía no se te paga en metálico: se te descuenta del término de energía de tu factura, y con un límite claro, no puede dejar la factura de energía en negativo. Lo que ahorras al mes por excedentes nunca puede superar lo que consumes de la red ese mes.

Y aquí está el error de bulto que arrastran muchas calculadoras y muchos artículos: usar el mismo precio para el kWh que compras y para el que exportas. No son el mismo precio ni de lejos. El kWh que compras a la red te cuesta lo que marque tu tarifa, con peajes, cargos e impuestos incluidos. El kWh que exportas se te compensa a un precio que fija tu comercializadora y que se mueve en el entorno de los 0,05 €/kWh, una fracción del precio de compra. Si alguien te calcula el ahorro multiplicando toda la producción anual por el precio de la luz, te está enseñando un número que no vas a ver.

Regla práctica: cada kWh que consumes en el momento en que se genera vale varias veces más que cada kWh que exportas. Dimensiona para consumir, no para exportar.

El precio de compensación además no es único: cada comercializadora publica el suyo y puede cambiarlo. Antes de firmar nada, pregunta explícitamente cuánto paga tu compañía por el excedente y si te obliga a cambiar de tarifa. Lo desarrollamos en la guía sobre cómo funciona la compensación de excedentes.

Tu tasa de autoconsumo instantáneo

La proporción de la producción que consumes directamente, sin pasar por la red, se llama tasa de autoconsumo. En una vivienda sin batería y sin nadie en casa durante el día, suele quedarse en torno a un tercio de lo generado. En una casa con teletrabajo, con la lavadora y el lavavajillas programados al mediodía y con climatización eléctrica funcionando de día, puede subir bastante por encima de la mitad.

Aquí es donde el CSV horario que descargaste en el paso 1 se convierte en oro. Con una hoja de cálculo puedes cruzar tu consumo hora a hora con el perfil de generación mensual que te da PVGIS y ver, hora a hora, cuánto te queda cubierto y cuánto sobra. No hace falta ser ingeniero: una columna con tu consumo, otra con la producción estimada y una tercera con el mínimo de las dos te da la energía autoconsumida.

Cómo se traduce esto en placas

Un dimensionado sensato consiste en buscar el punto donde añadir un panel más deja de compensar. La lógica es esta:

  • Los primeros kWp son los rentables: cubren tu consumo base diurno (frigorífico, standby, bomba de la piscina, router, ordenadores) y casi todo lo que producen se autoconsume.
  • Los siguientes kWp cubren picos puntuales: producen en las horas centrales, se autoconsumen a medias y exportan el resto.
  • Los últimos kWp exportan casi todo: solo generan valor al precio de compensación, mucho más bajo, así que su plazo de recuperación se dispara.

Por eso, en una vivienda con ocupación de tarde y noche, dimensionar al 70-80 % del consumo anual suele dar mejor resultado económico que hacerlo al 100 %. En una vivienda ocupada de día, la curva aguanta bien un dimensionado más generoso.

Cinco maneras de subir el autoconsumo sin comprar una placa más

  1. Mueve los electrodomésticos programables a las horas centrales del día. Lavadora, lavavajillas y secadora al mediodía cambian tu tasa de autoconsumo más que dos módulos extra.
  2. Calienta el agua con el sol, sin depender del sol. Un termo eléctrico con programador que caliente entre las 12:00 y las 16:00 funciona como una batería térmica barata. Lo explicamos en cómo aprovechar la energía solar para calentar agua.
  3. Climatiza por adelantado. Enfriar la casa a las 14:00 en verano y dejar que se mantenga es más barato con fotovoltaica que arrancar el aire a las 21:00.
  4. Carga el coche eléctrico de día siempre que tu rutina lo permita.
  5. Valora la batería virtual antes que la física: guarda el excedente como saldo económico en lugar de como energía. Repasamos sus condiciones reales en la guía de batería virtual y en las tarifas de luz con batería virtual.

Cambiar hábitos no cuesta nada y mejora el resultado del sistema tanto o más que ampliarlo. Es la parte del proyecto donde tienes control total y donde nadie te va a pasar un presupuesto.

Orientación, inclinación y sombras: lo que te quitan de verdad

Dos casas con el mismo consumo y en la misma ciudad pueden necesitar un número de placas distinto por cómo está puesto el tejado. Estos tres factores entran en el cálculo modificando la productividad del paso 2, y conviene saber cuánto pesa cada uno para no pagar de más por corregir lo que no hace falta corregir.

Orientación (acimut): el sur manda, pero no tanto como crees

La orientación óptima en el hemisferio norte es el sur geométrico. Cuanto más se desvía tu cubierta hacia el este o el oeste, menos energía captas a lo largo del año. Ahora bien, la penalización es más suave de lo que la gente teme:

  • Sur puro: referencia, 100 % de producción.
  • Sureste o suroeste (unos 45° de desviación): la pérdida anual es pequeña, del orden de unos pocos puntos porcentuales.
  • Este u oeste puros (90° de desviación): la pérdida ya es apreciable, típicamente entre el 15 % y el 25 % según la inclinación.
  • Norte: descartado para una instalación principal.

Un detalle que casi nunca se cuenta: una cubierta a dos aguas este-oeste puede ser mejor negocio que una sur si tu consumo se concentra por la mañana y por la tarde. Produce menos en total, pero reparte la generación a lo largo del día en lugar de concentrarla al mediodía, con lo que sube tu tasa de autoconsumo. Y como viste en el paso 4, el kWh autoconsumido vale mucho más que el exportado. Menos producción y mejor rentabilidad no es una contradicción.

Inclinación

La inclinación óptima anual en España peninsular ronda los 30-35°, cerca de la latitud del emplazamiento. Pero de nuevo, la curva es plana en la zona central: entre 20° y 40° las diferencias anuales son de pocos puntos. Lo relevante es qué estación quieres favorecer:

  • Más inclinación (40-50°): favorece el invierno, cuando el sol está bajo. Interesa si tienes calefacción eléctrica o bomba de calor y tu consumo es invernal. Además, el agua de lluvia limpia mejor los módulos.
  • Menos inclinación (10-20°): favorece el verano. Interesa con aire acondicionado, piscina o segunda residencia de uso estival.

En cubierta inclinada lo normal es montar los módulos coplanares, es decir, con la inclinación que ya tiene el tejado, porque las estructuras que corrigen el ángulo encarecen, cargan más el forjado y hacen de vela con el viento. En cubierta plana sí se elige el ángulo, y ahí aparece un compromiso: cuanta más inclinación, más separación entre filas para que no se den sombra unas a otras, y por tanto menos módulos por metro cuadrado.

Sombras: el factor que más daño hace

Una sombra no reduce la producción de forma proporcional a la superficie que tapa. En una cadena de módulos conectados en serie, un módulo sombreado puede arrastrar a toda la cadena, y aunque los diodos de bypass integrados en los paneles limitan el destrozo, el efecto sigue siendo desproporcionado. Una chimenea que sombrea media placa dos horas al día puede costarte más producción que veinte grados de desviación de orientación.

Antes de calcular nada, sal al tejado y anota:

  • Chimeneas, antenas, salidas de ventilación, casetas de ascensor y depósitos.
  • Edificios vecinos y, sobre todo, edificabilidad pendiente en el solar de al lado: una sombra que hoy no existe puede aparecer en dos años.
  • Árboles, contando su crecimiento futuro y su estacionalidad (un árbol de hoja caduca da sombra en verano y no en invierno).
  • La propia cubierta: en tejados a varias aguas, un faldón puede sombrear a otro a primera y última hora.

Las sombras de invierno son las peores porque el sol está bajo y las proyecciones se alargan. Un instalador serio hace un estudio de sombras con herramienta específica y te lo entrega por escrito. Si hay sombreado parcial inevitable, la solución técnica no es poner más paneles, sino cambiar la electrónica: optimizadores de potencia o microinversores, que aíslan el módulo afectado del resto de la cadena. Lo tratamos en la guía de microinversores para placa solar.

Espacio en cubierta: cuántos paneles caben realmente

Ya tienes el número de paneles que necesitas. Falta comprobar si caben, y ahí la superficie del tejado sobre plano engaña.

Del metro cuadrado bruto al metro cuadrado útil

Con módulos actuales, cada panel ocupa algo menos de 2 m², pero el área instalable no es el área del tejado. Hay que descontar:

  • Retranqueos perimetrales por seguridad y para evitar el efecto borde del viento.
  • Pasillos de mantenimiento y espacio para trabajar.
  • Obstáculos y sus zonas de sombra.
  • Separación entre filas en cubierta plana, que puede duplicar el espacio necesario respecto a la superficie de los módulos.

Una regla operativa: en cubierta inclinada con módulos coplanares, cuenta con unos 2 m² por panel, es decir, del orden de 4-5 m² por kWp. En cubierta plana con estructura triangular y filas separadas, cuenta con el doble largo, en torno a 8-10 m² por kWp.

Superficie útil disponiblePaneles de 450 Wp que caben (cubierta inclinada)Potencia aproximadaConsumo anual que cubriría en el centro peninsular
10 m²5~2,2 kWp~3.200 kWh
15 m²7-8~3,4 kWp~4.900 kWh
20 m²10~4,5 kWp~6.500 kWh
30 m²15~6,7 kWp~9.800 kWh

La última columna es producción bruta anual, no ahorro: recuerda que solo una parte se autoconsume. Sirve para ver si tu tejado da o no da para tu objetivo.

Y si el tejado no es tuyo

En un piso, la cubierta suele ser elemento común y la instalación individual requiere acuerdo de la comunidad. La legislación de propiedad horizontal ha rebajado la mayoría necesaria para aprobar instalaciones de aprovechamiento de energías renovables en zonas comunes, precisamente para desatascar estos casos. Si vives en bloque, la vía más razonable suele ser el autoconsumo colectivo, con una instalación compartida y coeficientes de reparto entre vecinos. Lo desglosamos en autoconsumo compartido en bloques de pisos y en cómo elegir el autoconsumo compartido en un edificio.

Si eres inquilino, la instalación la tiene que autorizar la propiedad y lo lógico es acordar por escrito qué pasa con los equipos al terminar el contrato.

Inversor, ratio DC/AC y baterías

El número de placas no se decide solo con la división del paso 3: el inversor impone sus propias restricciones y, si lo ignoras, acabas con un sistema que no puede crecer o que trabaja mal.

Cómo se elige la potencia del inversor

El inversor convierte la corriente continua de los paneles en la alterna que usa tu casa. Su potencia nominal se expresa en kW y no tiene por qué coincidir con los kWp de los módulos. La relación entre ambos se llama ratio DC/AC u oversizing, y en instalaciones residenciales suele situarse entre 1,1 y 1,3: es decir, se instala algo más de potencia en paneles que en inversor.

¿Por qué sobredimensionar los paneles? Porque el pico teórico de generación se alcanza pocas horas al año. Un inversor ajustado al pico exacto estaría infrautilizado el 95 % del tiempo y trabajaría por debajo de su punto de mejor rendimiento. Con un ratio de 1,2 recortas un pico que casi nunca aparece y ganas horas útiles de trabajo eficiente. El recorte se llama clipping y, bien calculado, cuesta muy poca energía anual.

Los límites que sí condicionan tu número de placas

  • Tensión máxima de entrada: los módulos en serie suman voltaje, y el frío lo aumenta. Cada cadena tiene un número máximo de módulos que no se puede superar sin arriesgar el equipo.
  • Número mínimo por cadena: por debajo de cierta tensión el inversor no arranca. Esto explica que a veces no puedas poner 5 paneles y tengas que ir a 6.
  • Número de MPPT: cada seguidor del punto de máxima potencia gestiona una orientación. Si tienes módulos en dos faldones distintos, necesitas dos MPPT o electrónica a nivel de módulo.
  • Monofásico o trifásico: la mayoría de viviendas son monofásicas. Con suministro trifásico, el inversor y la configuración cambian.

Por estas razones, el número final de placas puede ser 7 en vez de 6,7 o 8 en vez de 7,2: lo redondea la electrónica, no la aritmética. Y por eso conviene decidir hoy si vas a ampliar mañana: dejar el inversor con margen o elegir uno híbrido preparado para batería sale mucho más barato que sustituirlo en tres años.

¿Batería, sí o no?

La batería no aumenta lo que produces: aumenta lo que aprovechas. Guarda el excedente del mediodía para la noche, y por tanto sube tu tasa de autoconsumo. La pregunta correcta no es «¿me pongo batería?», sino «¿cuánto excedente estoy regalando y a qué precio se me compensa?».

Situaciones donde suele tener sentido: viviendas aisladas de la red, zonas con cortes frecuentes, hogares con consumo muy concentrado por la noche y sistemas grandes con excedentes altos. Situaciones donde suele ser prematuro: instalaciones pequeñas bien ajustadas al consumo diurno, donde el excedente residual no da para amortizar el equipo. Antes de decidir, mira si te compensa más una batería física de almacenamiento o la versión virtual que ofrecen algunas comercializadoras.

Mantenimiento: poco, pero no cero

Una instalación fotovoltaica no tiene partes móviles y exige poco. Lo razonable es una revisión periódica que compruebe conexiones, protecciones, fijaciones de la estructura y estado de la cubierta, más una limpieza cuando toque. La lluvia hace buena parte del trabajo, salvo en zonas con polvo, polen, salitre o mucha ave. Un módulo sucio produce menos, y una capa uniforme de suciedad se nota poco, pero una mancha concentrada (excremento de pájaro, hoja pegada) actúa como sombra puntual y penaliza más de lo que parece.

Sobre garantías, no des por buenas las cifras redondas que circulan: los fabricantes distinguen entre garantía de producto (defectos de fabricación) y garantía de rendimiento (porcentaje de potencia conservada a X años), y la duración de cada una varía mucho entre marcas. Pide las dos por escrito, en la ficha del modelo concreto que te ofrecen, y comprueba también la garantía del inversor, que suele ser bastante más corta que la de los módulos y es el equipo que antes falla.

Ejemplos de dimensionado por perfil de vivienda

Estos casos son ejercicios de cálculo con el método de los cuatro pasos, no clientes ni instalaciones reales. Sirven para que veas cómo cambia el resultado al mover una sola variable.

Caso A: pareja sin hijos, piso con cubierta propia, centro peninsular

Consumo anual 2.400 kWh, ocupación de tarde y noche, sin climatización eléctrica. Productividad 1.480 kWh/kWp. La división da 1,6 kWp para el 100 %, pero con una tasa de autoconsumo baja lo sensato es quedarse en el consumo diurno base: 3-4 paneles, en torno a 1,5 kWp. Con más placas, el excedente se dispararía y se compensaría a precio bajo.

Caso B: familia de cuatro, unifamiliar, arco mediterráneo

Consumo anual 5.200 kWh con aire acondicionado en verano y termo eléctrico. Productividad 1.500 kWh/kWp. División: 3,5 kWp. Como el pico de consumo coincide con el pico de producción (verano, horas centrales), el autoconsumo es alto y se puede dimensionar sin miedo: 8 paneles de 450 Wp, 3,6 kWp, con el termo programado al mediodía.

Caso C: chalé con aerotermia y coche eléctrico, meseta norte

Consumo anual 9.000 kWh, con fuerte componente invernal. Productividad 1.320 kWh/kWp. División: 6,8 kWp. Aquí el problema es el desajuste estacional: en enero la producción cae y la aerotermia dispara. Lo razonable es dimensionar generoso, priorizar inclinación alta para favorecer el invierno y cargar el coche de día: 15 paneles de 450 Wp, 6,75 kWp, aceptando excedente en verano.

Caso D: segunda residencia de uso estival, costa

Consumo anual 1.800 kWh concentrado en julio y agosto. Productividad 1.520 kWh/kWp. La división daría 1,2 kWp, pero once meses al año la casa está vacía y todo lo producido se exportaría a precio de compensación. Aquí la fotovoltaica compite en desventaja frente a otras medidas: antes de instalar, revisa si te conviene más ajustar la tarifa de luz para segunda residencia y la potencia contratada.

Ocho errores que inflan o dejan corta la instalación

Después de repasar decenas de presupuestos y de calculadoras online, estos son los fallos que más se repiten y que puedes detectar tú mismo con lo que ya sabes.

1. Dimensionar por metros cuadrados de vivienda

«Para 120 m² necesitas 8 placas» es una frase sin base. La superficie de la casa no determina el consumo eléctrico: lo determinan los equipos que tiene y las horas que están encendidos. Un piso de 70 m² con termo eléctrico y teletrabajo consume más que un chalé de 200 m² con gas y ocupación de fin de semana.

2. Extrapolar un solo mes

Ya lo vimos: coger agosto y multiplicar por doce sobredimensiona; coger octubre y multiplicar por doce infradimensiona. Doce meses o nada.

3. Valorar el excedente al precio de compra de la luz

El error más caro de todos, y el que hace que muchos cálculos de amortización que circulan por internet sean pura ficción. El excedente se compensa en el entorno de 0,05 €/kWh según lo que fije tu comercializadora, no al precio al que compras. Si el presupuesto que te dan calcula el ahorro anual multiplicando toda la producción por la tarifa de compra, pide que lo rehagan separando energía autoconsumida y energía exportada.

4. Perseguir el 100 % de cobertura anual

Es un objetivo de marketing, no económico. Un sistema que cubre el 70 % del consumo anual con un autoconsumo alto suele recuperarse antes que uno que cubre el 100 % exportando la mitad.

5. Ignorar las sombras y confiar en la foto aérea

Las imágenes de satélite se toman a mediodía y en la estación favorable: no enseñan la sombra invernal de las 16:00. Exige un estudio de sombras hecho sobre el terreno.

6. Elegir por el precio por panel en lugar de por euros por vatio pico

Compara siempre presupuestos por €/Wp del sistema completo, con el mismo alcance: módulos, inversor, estructura, cableado, protecciones, montaje, legalización y puesta en marcha. Un presupuesto barato que deja fuera la legalización o la estructura no es barato.

7. Olvidar el mantenimiento y la monitorización

Sin sistema de monitorización no te enteras de que una cadena lleva tres meses caída. Que el presupuesto incluya monitorización accesible desde el móvil y que te expliquen quién responde si algo falla.

8. Contratar sin comparar la tarifa eléctrica

La instalación reduce lo que compras, pero sigues comprando. Después de instalar, tu perfil de consumo cambia por completo y la tarifa que tenías puede dejar de ser la mejor. Repasa el comparador de tarifas de luz y comprueba, además, si te sobra potencia contratada.

Trámites, legalización y ayudas: qué es cierto y qué no

El marco normativo, en corto

El autoconsumo eléctrico en España está regulado principalmente por el Real Decreto 244/2019, que define las modalidades (con y sin excedentes, individual y colectivo) y establece la compensación simplificada de excedentes para instalaciones de hasta 100 kW. El Real Decreto-ley 15/2018 eliminó los cargos que en su día se conocieron popularmente como «impuesto al sol». Una instalación doméstica típica encaja en la modalidad con excedentes acogida a compensación, que es la más sencilla desde el punto de vista administrativo.

Qué papeles hay que mover

  1. Ayuntamiento: licencia de obra o declaración responsable, según la ordenanza del municipio. Comprueba si tu inmueble está en zona protegida o casco histórico, porque ahí pueden aplicarse condiciones estéticas.
  2. Memoria técnica o proyecto: depende de la potencia. Por debajo de cierto umbral basta memoria técnica de diseño; por encima se exige proyecto firmado por técnico competente.
  3. Certificado de instalación eléctrica (CIE), emitido por el instalador autorizado y sellado en el organismo competente de tu comunidad autónoma.
  4. Registro de autoconsumo en el registro autonómico correspondiente.
  5. Contrato con la comercializadora: hay que comunicar la instalación y firmar el acuerdo de compensación de excedentes. Este paso es el que activa el descuento en factura, y es donde negocias el precio del excedente. El trámite completo, paso a paso, está en el trámite simplificado de autoconsumo solar.

Lo habitual es que el instalador se encargue de todo el paquete. Que figure por escrito en el contrato, con plazos: entre la puesta en marcha y el primer descuento en factura pueden pasar semanas.

Ayudas: cuidado con lo que te prometen

Aquí toca ser claro, porque circula mucha información caducada o directamente falsa:

  • No existe una subvención estatal automática y permanente para el autoconsumo doméstico. Las ayudas dependen de convocatorias, muchas de ellas autonómicas, con plazos y presupuesto limitados. Buena parte de las convocatorias vinculadas a los fondos europeos de recuperación ya se han cerrado. Cualquier página que te garantice hoy un porcentaje concreto de subvención sin decirte a qué convocatoria abierta se refiere, está vendiendo humo.
  • El Plan MOVES III no financia placas solares ni bombas de calor. Es un programa de movilidad eléctrica: vehículos eléctricos y puntos de recarga. Si has leído lo contrario, era un error.
  • Bonificaciones municipales de IBI e ICIO: bastantes ayuntamientos las tienen, pero son potestativas y cada ordenanza fiscal marca su porcentaje, su duración y sus requisitos. Se consultan en la ordenanza vigente de tu municipio, no en un artículo genérico.
  • Deducciones en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética: han existido con distintos requisitos y prórrogas. Antes de contar con ellas, comprueba si siguen vigentes en la campaña de la renta que te toca y qué certificados energéticos exigen, porque suelen pedir certificado antes y después de la obra.

Regla de oro con las ayudas: no inicies la obra antes de solicitar la subvención. Casi todas las convocatorias exigen que la actuación empiece después de la fecha de registro de la solicitud, y quien se salta ese orden pierde el derecho aunque cumpla todo lo demás.

Y una cuestión fiscal que se cuela en muchos presupuestos de plantilla: en Canarias no se aplica IVA, sino IGIC. Un presupuesto canario con «IVA reducido de obra» está copiado de la península y hay que rehacerlo.

Cuándo consultar a un profesional

Este método te sirve para llegar con criterio, comparar presupuestos y detectar cifras infladas. No sustituye a un estudio técnico. Antes de firmar, pide al menos tres presupuestos desglosados, exige el estudio de producción hecho con tus coordenadas y tu orientación, y comprueba que la empresa es instaladora autorizada en tu comunidad. Si vas a mover cantidades relevantes de dinero o el resultado depende de una ayuda, contrasta también con un técnico independiente que no venda la instalación. Puedes seguir con nuestra guía de cómo calcular el retorno de la inversión en placas solares para poner números al plazo de recuperación una vez tengas presupuestos reales sobre la mesa.

Preguntas frecuentes sobre cuántas placas solares necesita una casa

¿Cuántas placas solares necesito para una casa de 100 m²?

Los metros cuadrados no sirven para calcularlo. Lo que decide el número de placas es tu consumo anual en kWh y la productividad solar de tu tejado. Dicho eso, una vivienda de ese tamaño con un consumo típico de 3.500-4.500 kWh al año suele resolverse con 6 a 10 paneles actuales, entre 2,5 y 4,5 kWp. Saca los kWh de tus doce últimas facturas y divide entre la productividad que te dé PVGIS para tu dirección.

¿Cuántos kWh produce una placa solar al día?

Un panel actual de 450 Wp produce, en un día medio anual del centro o el sur de España, del orden de 1,6 a 2 kWh. En un día despejado de julio puede acercarse a 3 kWh y en un día nublado de diciembre quedarse por debajo de 0,5 kWh. Trabajar con la media anual evita sorpresas: multiplica la potencia del panel en kWp por la productividad anual de tu zona y divide entre 365.

¿Cuántas placas necesito para 300 kWh al mes?

300 kWh mensuales son 3.600 kWh al año. Con una productividad de 1.450 kWh/kWp salen 2,5 kWp, es decir, unos 6 paneles de 450 Wp para cubrir el 100 % sobre el papel. Si tu casa está vacía durante el día, ajustar a 4 o 5 paneles suele dar mejor resultado económico porque reduces el excedente que se compensa a precio bajo.

¿Cuánto cuesta una instalación de placas solares para una vivienda?

No publicamos una cifra cerrada porque depende del tipo de cubierta, la altura, la distancia al cuadro, la electrónica elegida y la zona, y cualquier número fijo envejece mal. La forma útil de comparar es pedir tres presupuestos con el mismo alcance (módulos, inversor, estructura, cableado, protecciones, montaje, legalización y puesta en marcha) y dividir el total entre los vatios pico instalados. Ese €/Wp es lo que te permite ver quién está caro.

¿Merece la pena cubrir el 100 % de mi consumo con placas?

Rara vez. La energía que no consumes en el momento se exporta y se compensa a un precio muy inferior al de compra, en el entorno de 0,05 €/kWh según la comercializadora. Un sistema ajustado al consumo diurno, con una tasa de autoconsumo alta, suele recuperarse antes que uno mayor que exporta la mitad de lo que genera.

¿Qué pasa con la energía que me sobra?

Se vierte a la red y, si estás acogido a la compensación simplificada del RD 244/2019, se descuenta del término de energía de tu factura. El descuento tiene un límite: no puede dejar la factura de energía en negativo, y el excedente no compensado en el mes no se acumula como dinero. Por eso instalar «de más» tiene rendimientos decrecientes.

¿Funcionan las placas solares en el norte de España?

Sí. La productividad en la cornisa cantábrica y Galicia costera es menor que en el Guadalquivir, en un orden de magnitud del 25-30 % menos, lo que se traduce en necesitar algo más de potencia para el mismo consumo y en un plazo de recuperación más largo. No es un impedimento técnico, es un ajuste de dimensionado.

¿Y si mi tejado no está orientado al sur?

Se puede instalar igualmente. Con desviaciones de hasta 45° hacia el este o el oeste la pérdida anual es pequeña. Con orientación este u oeste puros la pérdida ya es apreciable, pero a cambio la generación se reparte mejor a lo largo del día, lo que puede subir tu autoconsumo. Solo el norte queda descartado como orientación principal.

¿Necesito batería?

No es obligatoria y no aumenta la producción, solo el aprovechamiento. Tiene más sentido si consumes sobre todo de noche, si sufres cortes de suministro o si generas mucho excedente. En sistemas pequeños bien ajustados al consumo diurno suele ser prematuro. Antes de comprarla, calcula cuánta energía estás exportando de verdad y a qué precio te la compensan.

¿Cuánto tiempo tardan en amortizarse?

Depende del coste real de tu instalación, de tu tasa de autoconsumo, del precio al que compras la luz y de si accedes a alguna ayuda. Desconfía de cualquier plazo que te den antes de conocer tu curva de consumo: los cálculos que valoran toda la producción al precio de compra de la luz dan plazos artificialmente cortos. Haz el número con tus presupuestos en la mano.

¿Puedo ampliar la instalación más adelante?

Sí, pero cuesta más que hacerlo bien de inicio. Ampliar implica comprobar que el inversor admite la potencia extra y las tensiones de las nuevas cadenas, y volver a pasar por la legalización y el registro. Si prevés coche eléctrico o aerotermia en pocos años, dilo en la fase de diseño y elige un inversor con margen.

¿Hay subvenciones para placas solares ahora mismo?

Depende de tu comunidad autónoma y del momento. No hay una ayuda estatal automática y permanente para el autoconsumo doméstico, y muchas convocatorias vinculadas a los fondos europeos ya están cerradas. Consulta la convocatoria vigente en el organismo energético de tu comunidad y en la ordenanza fiscal de tu ayuntamiento (para bonificaciones de IBI e ICIO), y no empieces la obra antes de registrar la solicitud. Y ojo: el Plan MOVES III es de movilidad eléctrica, no financia paneles solares ni bombas de calor.

¿Qué mantenimiento necesitan?

Poco: revisión periódica de conexiones, protecciones y fijaciones, y limpieza cuando haga falta. La lluvia hace buena parte del trabajo salvo en zonas con mucho polvo, salitre o aves. Lo importante es tener monitorización para detectar caídas de producción, porque un fallo silencioso puede pasar meses desapercibido.

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