Respuesta directa: la energía solar térmica capta el calor del sol y lo transfiere a un fluido para calentar agua, que se guarda en un acumulador; la energía solar fotovoltaica convierte la radiación en corriente eléctrica mediante células de silicio y un inversor. La primera resuelve el agua caliente sanitaria, el apoyo a la calefacción y la piscina. La segunda resuelve el consumo eléctrico de la casa y permite verter los excedentes a la red. No compiten por el mismo problema: compiten por los mismos metros de cubierta bien orientada.
Resumen rápido
- La solar térmica produce calor: agua caliente sanitaria, apoyo a la calefacción por suelo radiante o radiadores de baja temperatura, y climatización de piscina.
- La solar fotovoltaica produce electricidad: alimenta cualquier consumo de la vivienda, desde la nevera hasta la bomba de calor o el cargador del coche.
- Los rendimientos no se comparan entre sí: uno mide conversión a calor de baja temperatura y el otro conversión a electricidad. Son magnitudes distintas.
- La térmica ocupa menos cubierta para el agua caliente, pero esos metros quedan cautivos de un único uso.
- La fotovoltaica es más versátil y ha ganado terreno incluso en la producción de agua caliente cuando se combina con un termo de bomba de calor.
- El CTE DB-HE 4 exige aporte renovable para el agua caliente en obra nueva y en ciertas reformas, y admite alternativas justificadas a la captación solar térmica.
- Cada una tiene su talón de Aquiles: la térmica sufre sobrecalentamiento en verano si no hay consumo; la fotovoltaica pierde potencia lentamente con los años por degradación del módulo.
Diferencias fundamentales: calor frente a electricidad
La confusión entre las dos tecnologías viene de que ambas se ven igual desde la calle: rectángulos oscuros sobre un tejado. Por dentro no se parecen en nada. Una es hidráulica y la otra es eléctrica. Una acaba en un depósito de agua y la otra acaba en el cuadro general de la vivienda. Entender esa separación evita la mayor parte de los disgustos, porque casi todos los presupuestos mal planteados nacen de haber pedido la tecnología que resuelve un problema que no tienes.
Qué es la energía solar térmica
Un sistema solar térmico funciona como un intercambiador. El captador, colocado en cubierta y orientado al sur en la península, recibe la radiación y la transforma en calor. Ese calor pasa a un fluido caloportador que circula por el circuito primario, normalmente agua con anticongelante, impulsado por una bomba que gobierna un regulador. El fluido llega al serpentín del acumulador y cede su energía al agua sanitaria, que queda almacenada a la temperatura que decida el control. Cuando abres el grifo, el agua ya está caliente sin que haya intervenido la caldera ni el termo.
Esa palabra, acumulador, es el eje del sistema. La solar térmica no produce a demanda: produce cuando hay sol y guarda para cuando lo necesites. El tamaño del depósito y la relación entre superficie captadora y volumen acumulado deciden si la instalación funciona bien o vive en un vaivén de sobras y carencias. Si te interesa el detalle del equipo y de lo que cuesta cada componente, tenemos una guía específica de placas solares térmicas para agua caliente y otra sobre cómo aprovechar la energía solar para calentar agua en casa.
Qué es la energía solar fotovoltaica
Un sistema fotovoltaico no calienta nada de forma intencionada. La radiación incide sobre células de silicio y arranca electrones, lo que genera corriente continua. Esa corriente llega a un inversor que la convierte en alterna a la tensión y frecuencia de la red, y desde ahí entra en el cuadro de la vivienda. Lo que consumas en ese momento lo cubre el sol; lo que falte lo aporta la red; lo que sobre sale hacia la red como excedente y se contabiliza en el contador bidireccional.
Aquí no hay depósito salvo que añadas baterías. La fotovoltaica produce cuando hay sol y, sin almacenamiento, ese instante es el que manda: si no hay nadie en casa a mediodía, la producción se va fuera. Por eso el diseño de una fotovoltaica doméstica se parece más a un ejercicio de encaje de horarios que a un cálculo de potencia. Lo desarrollamos en la guía sobre el ahorro real del autoconsumo solar.
Por qué comparar los dos rendimientos es un error
Verás por todas partes que la solar térmica aprovecha una fracción mucho mayor de la radiación que recibe que un panel fotovoltaico. Es cierto, y también es irrelevante si lo usas para decidir. El captador térmico convierte sol en calor a baja temperatura, que es la forma de energía más fácil de obtener y la más limitada en usos. El panel fotovoltaico convierte sol en electricidad, que es la forma de energía más difícil de obtener y la que sirve para todo. Poner los dos porcentajes en la misma columna de una tabla es como comparar los litros que carga un camión con los kilómetros que hace una moto.
Si un comercial te enseña una tabla donde el rendimiento del captador térmico y el del panel fotovoltaico aparecen enfrentados como si midieran lo mismo, ya sabes qué tipo de asesoramiento estás recibiendo.
La pregunta útil no es cuál rinde más, sino qué necesitas: si tu factura duele por el gas o el gasóleo del agua caliente, mira hacia la térmica; si duele por la electricidad, mira hacia la fotovoltaica. Y si duelen las dos, hablaremos de combinarlas más abajo.
Qué lleva dentro cada instalación
Conviene saber qué te están vendiendo, porque el precio de un presupuesto depende de componentes que rara vez aparecen en la portada.
El circuito de una instalación térmica
Los elementos que siempre están presentes son el campo de captación, el circuito primario con su bomba y su vaso de expansión, el acumulador con su intercambiador, el regulador diferencial que decide cuándo mover la bomba, las válvulas de seguridad y la protección antirretorno. En instalaciones con riesgo de heladas se añade la mezcla anticongelante y, en las más sencillas, se recurre a sistemas de vaciado automático.
Hay dos arquitecturas típicas. El equipo termosifón, con el depósito montado justo encima del captador, funciona por convección natural, sin bomba ni electrónica: barato, robusto y visualmente aparatoso en cubierta. Y el sistema forzado, con el acumulador dentro de la vivienda y la bomba moviendo el fluido: más caro, más discreto y mucho más controlable. En clima frío el termosifón sufre más y en rehabilitación de vivienda urbana casi siempre se descarta por estética y por peso.
Colector plano frente a tubos de vacío
Es la decisión técnica que más se pregunta y la que peor se explica en los folletos. El colector plano es una caja con cubierta transparente, absorbedor selectivo y aislamiento por detrás. Es sencillo, resistente al granizo y a la intemperie, y su comportamiento es muy predecible. El tubo de vacío sustituye el aislamiento por el vacío entre dos tubos concéntricos, lo que reduce mucho las pérdidas por convección y le permite trabajar mejor cuando hace frío o cuando la radiación es débil.
La conclusión práctica: en la mitad sur peninsular y en zonas de radiación alta, el colector plano suele bastar y sale más barato de comprar y de reponer. En zonas de invierno duro, con muchos días fríos y despejados, o cuando necesitas agua a temperatura más alta, el tubo de vacío gana. A cambio, el tubo de vacío es más sensible al sobrecalentamiento estival, más frágil ante el granizo y más caro de reparar cuando se rompe un tubo, aunque tiene la ventaja de que se sustituye pieza a pieza sin desmontar el campo entero.
| Aspecto | Colector plano | Tubos de vacío |
|---|---|---|
| Comportamiento con frío y radiación débil | Correcto, pierde más por convección | Mejor, el vacío reduce las pérdidas |
| Coste relativo del campo de captación | Más contenido | Más elevado |
| Resistencia mecánica | Alta, cubierta de vidrio templado sobre estructura rígida | Menor, los tubos son elementos delicados |
| Riesgo de sobrecalentamiento en verano | Presente, pero más manejable | Mayor, alcanza temperaturas de estancamiento más altas |
| Reparación | Se sustituye el módulo completo | Se sustituye tubo a tubo |
| Dónde encaja mejor | Zonas cálidas y de radiación alta, uso de ACS estándar | Zonas frías, demanda de temperatura más alta |
El circuito de una instalación fotovoltaica
Aquí los elementos son los módulos, la estructura de anclaje, el cableado de continua, las protecciones de continua y de alterna, el inversor y el contador bidireccional que instala la distribuidora. A partir de ahí empiezan las variantes: inversor de cadena frente a microinversores u optimizadores, que resuelven mejor las cubiertas con sombras parciales o con orientaciones distintas, tema que tratamos en la guía completa del microinversor.
El inversor es el corazón y también el componente que más papeletas tiene de morir antes que los módulos. Los módulos son vidrio, silicio y aluminio, sin partes móviles; el inversor es electrónica de potencia que trabaja a diario. Al comparar presupuestos, mira la garantía del inversor y si el fabricante tiene servicio técnico en España, porque ahí se juega buena parte del coste de la vida útil.
Baterías, batería virtual y excedentes
La batería física resuelve el desfase entre producción y consumo, pero encarece la instalación de forma notable y tiene su propia vida útil, medida en ciclos. Antes de plantearla, mide cuánta energía se te está yendo realmente a la red: si consumes a mediodía porque teletrabajas o porque tienes bomba de calor, quizá no la necesites. Lo tratamos en la guía sobre cómo elegir una batería solar para el hogar.
La llamada batería virtual no es una batería: es un producto comercial de algunas comercializadoras que convierte tus excedentes en un saldo aplicable a otros conceptos de la factura. Cambia mucho de una empresa a otra y conviene leer la letra pequeña, sobre todo la caducidad del saldo y si se aplica también a los impuestos y al término de potencia. Tienes el detalle en el artículo sobre la batería virtual en autoconsumo y en el de la compensación de excedentes.
Para qué sirve cada sistema en una vivienda
Aquí es donde la comparación se vuelve útil, porque la respuesta cambia según el uso concreto.
Agua caliente sanitaria
Es el terreno natural de la solar térmica. La demanda de agua caliente de una vivienda es bastante constante a lo largo del año, se produce a temperatura baja y se puede almacenar sin complicaciones. Un sistema térmico bien dimensionado cubre buena parte del año la ducha, la cocina y los lavabos, y deja la caldera o el termo como apoyo para los días nublados y para el invierno.
La fotovoltaica también puede resolver el agua caliente, pero por un camino indirecto: alimentando un termo eléctrico o, mejor, un termo de bomba de calor que multiplica la energía eléctrica que recibe. Esta combinación ha ganado mucho terreno porque reutiliza una instalación que ya tienes para otra cosa, sin añadir un circuito hidráulico nuevo en la cubierta.
Apoyo a la calefacción
La solar térmica puede aportar a la calefacción, con una condición: que el sistema emisor trabaje a baja temperatura. Suelo radiante, sí; radiadores de hierro fundido a temperatura alta, mal. El problema es de calendario: la calefacción se necesita justo cuando menos radiación hay, así que el aporte solar a calefacción siempre es parcial y obliga a sobredimensionar el campo de captación, lo que agrava el sobrecalentamiento en verano. Por eso muchos técnicos prefieren dejar la térmica dedicada al agua caliente y resolver la calefacción con otra cosa.
La fotovoltaica aporta a la calefacción de forma indirecta cuando la casa se climatiza con bomba de calor o aerotermia, porque entonces la calefacción es un consumo eléctrico más. Esa pareja funciona bien y la analizamos en el artículo sobre aerotermia con placas solares. Si estás comparando fuentes de calor a nivel más general, también tenemos la guía de geotermia en vivienda unifamiliar.
Climatización de piscina
Terreno claramente térmico. Una piscina necesita mucha energía a una temperatura muy baja, que es exactamente lo que un captador solar entrega con facilidad. Se resuelve con captadores específicos para piscina, a menudo sin cubierta de vidrio y sin acumulador, porque el propio vaso hace de depósito. Tiene una ventaja añadida: la piscina consume calor en verano, justo cuando la instalación produce de más, así que absorbe el excedente térmico que en otra casa causaría problemas.
Electricidad de la casa
Terreno exclusivamente fotovoltaico. Nevera, congelador, iluminación, lavadora, lavavajillas, ordenadores, aire acondicionado, bomba de la piscina, cargador del coche eléctrico. Todo eso solo lo cubre la fotovoltaica. Y cuanto más se electrifica una vivienda, más peso gana esta tecnología frente a la térmica, porque va absorbiendo usos que antes eran de combustión.
La tendencia de fondo es sencilla: a medida que la casa cambia gas por electricidad, la fotovoltaica se come funciones que históricamente eran de la solar térmica. Eso no invalida la térmica, pero explica por qué hoy se instala menos de lo que se instalaba hace quince años.
Qué te exige el CTE DB-HE 4 sobre el agua caliente
Si estás en obra nueva o en una reforma de cierta entidad, esto no es opcional. La sección HE 4 del Documento Básico de Ahorro de Energía del Código Técnico de la Edificación obliga a cubrir con energía renovable una parte de la demanda de agua caliente sanitaria del edificio. Durante años esa exigencia se leyó como sinónimo de instalar captadores solares térmicos, y por eso hay tantas cubiertas de edificios de los años dos mil llenas de colectores.
La revisión del Código Técnico de 2019 cambió el enfoque: el texto pasó a hablar de contribución mínima de energía renovable, no de contribución solar térmica en exclusiva. Eso abre la puerta a justificar la exigencia con otras soluciones, siempre que el técnico lo acredite con el procedimiento de cálculo que corresponda. Entre esas alternativas están la aerotermia, la biomasa y también la fotovoltaica, habitualmente combinada con un equipo eficiente de producción de agua caliente.
No vamos a darte aquí el porcentaje concreto que te toca cubrir, porque depende de la zona climática, del tipo de edificio, de la demanda calculada y de la fuente de apoyo, y porque quien lo tiene que justificar es el técnico competente que firma el proyecto. Lo que sí conviene que sepas es esto:
- La exigencia recae sobre el edificio, no sobre el aparato. Si un instalador te dice que solo cumple con captadores solares, pídele que te enseñe dónde lo pone.
- La justificación se hace en el proyecto. Si estás reformando sin proyecto, pregunta antes de comprar nada si tu intervención entra o no dentro del ámbito de aplicación.
- En rehabilitación de edificio existente la exigencia se activa en determinados supuestos, no en cualquier obra. Confirma tu caso con el técnico municipal o con el proyectista.
- El cumplimiento normativo y la rentabilidad no son lo mismo. Puedes cumplir con la solución más barata y seguir teniendo una factura alta.
El problema del verano y el de la degradación
Cada tecnología tiene un defecto estructural que los folletos no cuentan. Conocerlos te ahorra sorpresas.
Sobrecalentamiento y estancamiento en la solar térmica
La térmica produce más cuando menos falta hace. En julio y agosto el acumulador se calienta pronto y, si la casa no gasta agua caliente porque estáis de vacaciones, el captador sigue recibiendo radiación sin poder ceder ese calor a ninguna parte. Entonces alcanza la temperatura de estancamiento, el fluido del primario puede llegar a vaporizar y el circuito se somete a un esfuerzo para el que hay que haberlo preparado.
Las consecuencias de no preverlo son concretas: degradación de la mezcla de glicol, que pierde propiedades y se vuelve ácida; deterioro de juntas y de la propia bomba; disparos de la válvula de seguridad con pérdida de fluido; y a la larga una instalación que deja de funcionar y que nadie repara. Buena parte de las instalaciones solares térmicas paradas que hay en España lo están por esta cadena de sucesos, no porque la tecnología no funcione.
Las soluciones existen y hay que exigirlas en el presupuesto: vaso de expansión correctamente dimensionado para absorber el fluido vaporizado, disipadores de calor, sistemas de vaciado automático o drain-back, control que fuerce la disipación nocturna, y en instalaciones grandes la posibilidad de tapar el campo de captación durante ausencias largas. Si vas a vaciar la casa cada agosto, esto no es un detalle: es la conversación principal con el instalador.
Degradación y curva de producción en la fotovoltaica
El módulo fotovoltaico no se estropea de golpe: entrega un poco menos de potencia cada año. Es un fenómeno previsto y medido por los fabricantes, que publican dos garantías distintas. La garantía de producto cubre defectos de fabricación durante un plazo determinado. La garantía de rendimiento compromete que, transcurridos los años que indique la ficha, el módulo seguirá entregando al menos una potencia mínima respecto a la nominal, según una curva concreta.
La recomendación es simple: pide la ficha técnica del módulo que te van a montar, no la del catálogo genérico, y lee esa curva. Ahí está el compromiso real del fabricante. Y comprueba también quién responde de esa garantía en España, porque una garantía a veinticinco años de un fabricante sin representación aquí vale lo que valga el importador.
El otro punto que hay que entender es la curva diaria. La fotovoltaica produce en campana alrededor del mediodía solar y no produce de noche. Si tu consumo es de mañana temprano y de noche, sin cambiar hábitos ni añadir almacenamiento, buena parte de lo que generas se irá a la red. Mover la lavadora, el lavavajillas y el termo a las horas centrales del día cambia el resultado más que añadir dos módulos extra.
Tabla comparativa punto por punto
Este es el resumen técnico que puedes llevarte a la reunión con el instalador. No incluimos precios ni plazos de amortización porque dependen por completo de tu cubierta, de tu consumo y del presupuesto que te hagan: cualquier cifra genérica sería inventada.
| Criterio | Solar térmica | Solar fotovoltaica |
|---|---|---|
| Qué produce | Calor a baja temperatura | Electricidad en corriente alterna |
| Componente central | Captador y acumulador | Módulo e inversor |
| Usos principales | ACS, apoyo a calefacción de baja temperatura, piscina | Cualquier consumo eléctrico de la vivienda |
| Almacenamiento | Incluido de serie en el depósito de agua | Opcional y caro, mediante baterías |
| Superficie de cubierta para cubrir el ACS | Menor | Mayor, si se dedica solo a ese fin |
| Versatilidad | Baja, los metros quedan cautivos de un uso | Alta, sirve para todo lo que enchufes |
| Excedentes | No se pueden verter ni compensar | Se compensan en factura si te acoges a esa modalidad |
| Punto débil | Sobrecalentamiento en verano sin consumo | Degradación del módulo y producción concentrada al mediodía |
| Mantenimiento | Exigente: fluido, presión, ánodo, antilegionela | Ligero: limpieza, protecciones y control de producción |
| Complejidad de tramitación | Baja, obra hidráulica | Media, requiere legalización y contador bidireccional |
| Encaje con vivienda electrificada | Complementario | Directo |
| Encaje con caldera de gas o gasóleo | Directo, le quita trabajo a la caldera | Nulo para el agua caliente, salvo cambio de equipo |
Cuándo interesa cada una y cuándo las dos
Vamos a casos concretos, que es como se decide de verdad.
Unifamiliar con familia numerosa y caldera de gas
Mucha demanda de agua caliente, cubierta propia y un consumo de gas que se nota. Aquí la solar térmica tiene su mejor argumento: ataca directamente el consumo que más pesa y necesita pocos metros para hacerlo. Si además hay piscina, el caso se refuerza porque resuelve el sobrecalentamiento estival. La fotovoltaica puede venir después, en la superficie restante.
Unifamiliar totalmente eléctrica o con aerotermia
Sin gas en la casa, la térmica pierde gran parte de su sentido, porque el equipo de aerotermia ya produce el agua caliente con un rendimiento muy alto. Poner captadores solares delante de una aerotermia es duplicar función. Lo lógico es dedicar toda la cubierta a fotovoltaica y alimentar con ella la bomba de calor. Tenemos la comparación en detalle en aerotermia vs placas solares.
Piso en bloque
La térmica individual casi nunca es viable: necesitas cubierta común, un recorrido de tuberías hasta tu vivienda y el permiso de la comunidad. La vía razonable es el autoconsumo colectivo sobre cubierta común, que se acuerda en junta y reparte la generación entre los participantes mediante coeficientes. Si el edificio ya tiene una instalación solar térmica centralizada de la primera oleada del CTE, lo primero es comprobar si sigue viva: muchas están paradas por falta de mantenimiento y recuperarlas suele salir más barato que empezar de cero.
Segunda residencia con uso de fin de semana
Es el peor escenario posible para la solar térmica, porque produce toda la semana sin que nadie consuma y llega el domingo con el sistema al límite. Si aun así quieres térmica, hay que diseñar la disipación con especial cuidado. La fotovoltaica encaja mejor, sobre todo si hay excedentes que compensar, aunque también rinde menos partido si la casa está vacía de lunes a viernes y no tienes contrato con compensación.
Vivienda con demanda alta de agua caliente y consumo eléctrico alto
Es el caso en que combinar tiene sentido. Reparte la cubierta: la parte con mejor orientación y con el recorrido más corto hasta el acumulador para los captadores térmicos, y el resto para los módulos fotovoltaicos. La condición previa es haber medido: cuántos litros de agua caliente al día y cuántos kilovatios hora al año. Sin esos dos números, combinar es tirar el dinero por partida doble.
La pregunta que ordena todas las demás: ¿qué parte de tu gasto energético es calor y qué parte es electricidad? Con la factura del gas y la de la luz encima de la mesa, la decisión se toma sola en la mayoría de los casos.
Coste, ayudas y fiscalidad sin cuentos
No vamos a darte una horquilla de precios ni un plazo de amortización, y te explicamos por qué: el coste real depende del tipo de cubierta, de la altura, de si hay que reforzar estructura, de la distancia hasta el acumulador o el cuadro, de la marca de los equipos y de la carga de trabajo del instalador en tu zona. Cualquier cifra que veas en un artículo genérico es una media de la que no se puede deducir tu caso. Lo que sí podemos darte es el método.
Cómo pedir presupuestos que se puedan comparar
- Pide tres presupuestos con el mismo alcance escrito: equipos con marca y modelo, estructura, protecciones, mano de obra, legalización y puesta en marcha.
- Exige que figuren por separado el material y la mano de obra, y que se indique si el IVA está incluido. Ojo si estás en Canarias: allí se aplica el IGIC, no el IVA, así que un presupuesto que hable de IVA reducido de obra es una plantilla peninsular sin adaptar.
- Comprueba qué queda fuera: refuerzos estructurales, obra civil, canalizaciones, cuadro nuevo, sustitución del acumulador existente, retirada del equipo antiguo.
- En fotovoltaica, pregunta quién se encarga de la legalización ante industria y de la solicitud del contador bidireccional. Es papeleo real y a veces se factura aparte. Lo repasamos en la guía del trámite simplificado de autoconsumo.
- Pide el plan de mantenimiento y su coste anual. En térmica es determinante y casi nunca aparece en la primera hoja.
Ayudas: cómo tratarlas sin que te vendan humo
Sí, suele haber ayudas públicas para instalaciones de energías renovables en vivienda, pero son un terreno movedizo: dependen de la comunidad autónoma, tienen convocatorias con fecha de apertura y de cierre, se agotan por presupuesto y cambian los requisitos entre una edición y la siguiente. Por eso aquí no vas a encontrar importes ni porcentajes: darlos como si fueran fijos falsea el precio final de la instalación, que es exactamente lo que hace el mal comercial.
Las vías que suelen existir son tres: programas autonómicos de rehabilitación y eficiencia energética, deducciones en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia de la vivienda, y bonificaciones municipales en el IBI o en el ICIO, que dependen de cada ordenanza. Comprueba la convocatoria vigente en tu comunidad y en tu ayuntamiento antes de firmar nada, y no inicies la obra antes de presentar la solicitud, porque muchas bases excluyen lo que ya está ejecutado.
Y una aclaración que hace falta repetir en todo el sector: el Plan MOVES III no financia esto. Es un programa de movilidad eléctrica, dirigido a la compra de vehículo eléctrico y a la instalación de puntos de recarga. No cubre captadores solares térmicos, ni paneles fotovoltaicos, ni bombas de calor ni aerotermia. Si un presupuesto te descuenta una ayuda de MOVES III sobre una instalación solar, ese presupuesto está mal hecho y el precio que te enseña no es el que vas a pagar.
Tus derechos al comprar equipos o contratar la obra
Esta parte se ignora hasta que hay un problema, y entonces ya es tarde.
Garantía legal de tres años
Para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, la garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega, tras la reforma introducida por el Real Decreto-ley 7/2021. Si un vendedor te dice que son dos años, está desactualizado. Esa garantía legal es independiente de la garantía comercial del fabricante, que puede ser más larga pero nunca sustituye a la legal ni la recorta.
Desistimiento de 14 días naturales
Si compras el equipo a distancia, por internet o por teléfono, tienes 14 días naturales para desistir sin justificar el motivo, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Dentro de ese plazo puedes comprobar el producto igual que lo harías en una tienda física, así que las cláusulas del tipo "solo se admiten devoluciones con el precinto intacto y en su embalaje original" no son válidas.
Hay una excepción que sí se aplica aquí con frecuencia: el artículo 103.c excluye del desistimiento los bienes confeccionados conforme a tus especificaciones o claramente personalizados. Una estructura de anclaje fabricada a medida para tu cubierta concreta entra en ese supuesto; un módulo fotovoltaico o un termo de catálogo, no. Y cuando lo que contratas es la instalación como servicio, si has pedido expresamente que empiecen antes de que acabe el plazo y el servicio se ejecuta por completo, pierdes el derecho a desistir, así que léelo antes de firmar la aceptación.
Qué documentación tienes que exigir al terminar
- Certificado de la instalación firmado por instalador habilitado y, en fotovoltaica, la documentación de legalización.
- Fichas técnicas de los equipos realmente montados, con número de serie.
- Garantías por escrito: producto, rendimiento en el caso de los módulos, e instalación.
- Esquema de principio del circuito y manual de uso del regulador o del inversor.
- Factura desglosada, que además necesitarás para cualquier deducción o ayuda.
Mantenimiento y vida útil
El mantenimiento es la diferencia real entre las dos tecnologías a diez años vista, y es donde la térmica pierde a menudo la partida por abandono más que por tecnología.
Qué pide una instalación térmica
Revisión periódica de la presión del circuito primario y del estado del fluido caloportador, que se degrada con los ciclos térmicos y hay que reponer o sustituir. Comprobación del ánodo de sacrificio del acumulador, que es lo que protege el depósito de la corrosión y se consume con el tiempo. Purgado del circuito, revisión de la bomba y del vaso de expansión, y control de la válvula de seguridad. Y la parte sanitaria: los sistemas de agua caliente acumulada requieren tratamiento frente a la legionela, con las temperaturas y los protocolos que marque la normativa sanitaria aplicable.
Traducido: una instalación térmica quiere un profesional pasando por casa con regularidad. Si no lo tiene, se degrada en silencio y un día deja de aportar sin que nadie se entere, porque la caldera de apoyo tapa el hueco y solo lo notas en la factura.
Qué pide una instalación fotovoltaica
Bastante menos. Limpieza de los módulos, con una frecuencia que depende del entorno: si vives cerca de un campo de cultivo, de una obra o de una zona con polvo sahariano recurrente, más a menudo. Revisión anual del cableado, de las conexiones y de las protecciones. Y sobre todo vigilar la producción en la aplicación del inversor: una caída sostenida respecto a meses equivalentes de años anteriores es la señal de que algo pasa, ya sea una cadena caída, un optimizador averiado o una sombra nueva por un árbol que ha crecido.
La vida útil esperable de los módulos es larga y la del inversor es más corta, así que planifica su sustitución como parte del ciclo de vida de la instalación en lugar de considerarlo una avería inesperada. Si quieres afinar el cálculo económico de tu caso, tenemos la guía de cómo calcular el retorno de la inversión en placas solares.
Errores que debes evitar
- Comparar rendimientos entre tecnologías como si midieran lo mismo. Calor a baja temperatura y electricidad no son magnitudes intercambiables.
- Elegir sin medir. Antes de pedir presupuesto, ten a mano el consumo eléctrico anual y una estimación de litros de agua caliente al día. Sin eso, cualquier dimensionado es una corazonada.
- Ignorar el verano en la solar térmica. Si vacías la casa en agosto y no hay disipación prevista, estás comprando una avería aplazada.
- Sobredimensionar la fotovoltaica pensando en cobrar los excedentes. La compensación simplificada descuenta en factura y no puede superar el importe de la energía consumida en el mismo periodo, así que la energía que sobra por encima de eso no te la paga nadie.
- No mirar orientación, inclinación y sombras. Una chimenea, un árbol o el edificio de enfrente pueden cambiar el resultado más que la marca del panel.
- Duplicar función: poner captadores térmicos delante de una aerotermia que ya produce el agua caliente.
- Aceptar presupuestos con ayudas ya descontadas, sobre todo si citan el Plan MOVES III, que no aplica aquí.
- Olvidarte del mantenimiento al comparar ofertas. Una instalación térmica barata sin plan de mantenimiento sale más cara que una bien planteada.
- Firmar sin la ficha técnica real de los equipos que te van a montar, con su número de modelo.
- Encargar la obra antes de solicitar la ayuda, si vas a pedir alguna. Muchas convocatorias excluyen lo ya ejecutado.
Paso a paso: cómo elegir
- Separa tu factura en calor y electricidad. Coge doce meses de facturas. Si el peso grande está en gas, gasóleo o propano para agua caliente y calefacción, la térmica entra en juego. Si está en la luz, la fotovoltaica va por delante.
- Cuenta cuánta agua caliente gastáis. Número de personas, duchas al día, hábitos de cocina y lavado. Es el dato que dimensiona el acumulador y el campo de captación.
- Mira tu curva horaria de consumo eléctrico. La puedes descargar del portal de tu distribuidora. Si consumes de día, la fotovoltaica sin baterías te cunde mucho más.
- Evalúa la cubierta. Metros útiles, orientación, inclinación, sombras a lo largo del año, estado del tejado y capacidad estructural. Si el tejado necesita obra, hazla antes.
- Comprueba si te aplica el CTE DB-HE 4. En obra nueva y en determinadas rehabilitaciones hay exigencia de aporte renovable para el agua caliente. Que te lo confirme el técnico que firme el proyecto.
- Decide la tecnología, o el reparto entre las dos. Con los cuatro puntos anteriores encima de la mesa, la elección deja de ser una cuestión de opinión.
- Pide tres presupuestos con el mismo alcance y compáralos línea a línea, incluido el mantenimiento.
- Consulta la convocatoria de ayudas vigente en tu comunidad y en tu ayuntamiento, y presenta la solicitud antes de empezar la obra.
- Contrata con instalador habilitado y exige la documentación de fin de obra completa.
- Revisa la primera factura y los datos de producción a los dos o tres meses. Es el momento de detectar un mal dimensionado, cuando todavía se puede reclamar.
Preguntas frecuentes sobre energía solar térmica vs fotovoltaica
¿Cuál es la diferencia entre energía solar térmica y fotovoltaica?
La solar térmica capta el calor de la radiación y lo transfiere a un fluido para calentar agua: produce energía térmica y la guarda en un acumulador. La fotovoltaica convierte la radiación en corriente eléctrica mediante células de silicio y un inversor: produce electricidad y la inyecta en el cuadro de la vivienda. Una resuelve el agua caliente, la calefacción de apoyo y la piscina; la otra resuelve el consumo eléctrico de la casa.
¿Qué sistema es más eficiente, el térmico o el fotovoltaico?
No son comparables, porque no producen lo mismo. Un captador térmico aprovecha una fracción mucho mayor de la radiación que recibe que un panel fotovoltaico, pero lo que obtiene es calor a baja temperatura, que solo sirve para calentar agua. El panel fotovoltaico aprovecha una fracción menor, pero lo que obtiene es electricidad, que sirve para cualquier consumo de la casa. Comparar los dos rendimientos como si fueran la misma magnitud es un error habitual en los folletos comerciales.
¿Cuál de las dos ocupa menos tejado para cubrir el agua caliente?
Para producir agua caliente sanitaria, la solar térmica necesita bastante menos superficie de cubierta que la fotovoltaica destinada al mismo fin, porque convierte el sol directamente en calor sin pasar por la electricidad. Si la cubierta es pequeña y la demanda de agua caliente es alta, ese detalle suele decantar la decisión. Ahora bien, esos metros quedan dedicados solo al agua caliente.
¿Qué exige el CTE DB-HE 4 sobre el agua caliente sanitaria?
La sección HE 4 del Documento Básico de Ahorro de Energía del Código Técnico de la Edificación obliga a cubrir con energía renovable una parte de la demanda de agua caliente sanitaria en obra nueva y en determinadas intervenciones sobre edificios existentes. Desde la revisión de 2019, el texto habla de contribución renovable y no exclusivamente de captación solar térmica, de modo que puede justificarse con otras soluciones, incluida la fotovoltaica, siempre que el proyectista lo acredite mediante el procedimiento de cálculo aplicable. El porcentaje concreto depende del caso, así que consúltalo con el técnico que firme el proyecto.
¿Puedo cubrir la exigencia de aporte solar con placas fotovoltaicas?
Sí, es una de las vías previstas. La normativa admite sistemas alternativos a la captación solar térmica siempre que se demuestre que aportan energía renovable equivalente a la demanda de agua caliente sanitaria exigida. En la práctica se hace combinando fotovoltaica con un equipo de producción de agua caliente eficiente, como un termo de bomba de calor. Quien tiene que justificarlo en el proyecto es el técnico competente, no el instalador ni el comercial.
¿Qué pasa con una instalación solar térmica en verano si no gasto agua caliente?
Ocurre el sobrecalentamiento. Con el acumulador ya caliente y sin consumo, el captador sigue recibiendo radiación y puede llegar a la temperatura de estancamiento, con vaporización del fluido en el circuito primario. Un buen diseño lo prevé con vaso de expansión suficiente, purgadores, disipadores, sistemas de vaciado o tapado del campo de captación. Un mal diseño degrada la mezcla anticongelante, castiga juntas y bomba, y acorta la vida del equipo. Si dejas la vivienda vacía en agosto, este punto hay que hablarlo con el instalador antes de firmar.
¿Los paneles fotovoltaicos pierden potencia con los años?
Sí, es un fenómeno conocido y previsto por el fabricante: se llama degradación y hace que el módulo entregue algo menos de potencia cada año. Por eso los fabricantes publican dos garantías distintas, una de producto y otra de rendimiento a largo plazo, con una curva concreta en la ficha técnica. Pide esa ficha y lee la curva antes de comprar, en lugar de fiarte del porcentaje que te diga el comercial.
¿Puedo instalar las dos tecnologías a la vez en la misma casa?
Sí, y en viviendas unifamiliares con mucha demanda de agua caliente y piscina es una combinación frecuente. Compiten por la misma superficie de cubierta bien orientada, así que hay que repartirla con criterio: la térmica en la parte con mejor orientación y recorrido corto hasta el acumulador, y la fotovoltaica en el resto. Lo que no tiene sentido es duplicar funciones sin haber medido antes cuánta agua caliente y cuánta electricidad gastas.
¿Qué pasa con la electricidad que produzco y no consumo?
Si la instalación está acogida a la modalidad de autoconsumo con excedentes y compensación simplificada, la comercializadora descuenta esos excedentes en la factura del periodo. Esa compensación no puede superar el importe de la energía consumida en el mismo periodo de facturación, así que no genera saldo a tu favor ni se acumula indefinidamente. Sobredimensionar la instalación pensando en cobrar lo que sobra es el error más caro de todos.
¿Hay ayudas para instalar solar térmica o fotovoltaica?
Suele haberlas, pero cambian por comunidad autónoma y por ayuntamiento, y abren y cierran plazos. Existen líneas autonómicas de rehabilitación energética, deducciones en el IRPF por obras que mejoran la eficiencia de la vivienda y bonificaciones municipales en el IBI o en el ICIO. Comprueba la convocatoria vigente en tu comunidad antes de nada y no inicies la obra antes de presentar la solicitud, porque muchas bases excluyen lo ya ejecutado. El Plan MOVES III no sirve aquí: es un programa de movilidad eléctrica, para vehículo eléctrico y puntos de recarga, y no financia captadores solares, paneles fotovoltaicos ni aerotermia.
¿Qué garantía tengo si compro un kit solar por internet?
La garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, según el Real Decreto-ley 7/2021. Además, en venta a distancia dispones de 14 días naturales para desistir sin justificar el motivo, con derecho a comprobar el producto, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. La excepción del artículo 103.c se aplica a los bienes fabricados a medida o claramente personalizados, como una estructura hecha para tu cubierta concreta. Las cláusulas que exigen devolver el producto sin abrir y en su embalaje original no son válidas.
¿Qué mantenimiento necesita cada sistema?
La instalación térmica tiene fluido, presión, ánodo de sacrificio y protección antilegionela, así que necesita revisión periódica por un profesional y es la que más avisa cuando se descuida. La fotovoltaica tiene bastante menos que revisar: limpieza de módulos según el entorno, estado del cableado y las protecciones, y vigilancia de la producción en el monitor del inversor. El inversor es el componente que más papeletas tiene de sustituirse antes que los módulos.
¿Sirve la solar térmica para calentar la piscina?
Sí, y es una de sus mejores aplicaciones, porque la piscina pide mucha energía a temperatura baja, que es justo lo que un captador solar entrega bien. Suele resolverse con captadores específicos para piscina, sin acumulador, aprovechando el vaso como almacenamiento. También ayuda a resolver el problema del verano: en la época en que la instalación produce de más, la piscina se lleva ese excedente térmico.
¿Y si vivo en un piso?
En un piso rara vez podrás poner una térmica individual, porque necesita cubierta y un recorrido de tuberías hasta tu acumulador que la comunidad tendría que autorizar. La vía habitual es el autoconsumo colectivo sobre la cubierta común, que se acuerda en junta y reparte la producción entre los participantes mediante coeficientes. Si tu edificio ya tiene una instalación solar térmica centralizada para el agua caliente, lo primero es comprobar si funciona: muchas instalaciones de la época del CTE original están paradas por falta de mantenimiento.
Conclusiones
La elección entre energía solar térmica y fotovoltaica no se resuelve mirando cuál rinde más, porque no producen lo mismo. Se resuelve mirando tu factura y tu cubierta. Si el peso de tu gasto está en el agua caliente y usas gas o gasóleo, la solar térmica ataca ese consumo con muy pocos metros de tejado. Si el peso está en la electricidad, o si tu casa ya funciona con bomba de calor, la fotovoltaica es la que trabaja para ti todos los días y en todos los usos.
La térmica te da almacenamiento de serie y un golpe directo sobre el consumo de agua caliente, a cambio de mantenimiento serio y de un problema real en verano si la casa se queda vacía. La fotovoltaica te da versatilidad, papeleo asumible y una degradación lenta y previsible, a cambio de necesitar más superficie para el mismo fin térmico y de producir concentrada al mediodía. Combinarlas es razonable cuando tienes demanda alta de las dos cosas y cubierta suficiente para repartir.
Lo que no debería hacerte dudar es la parte normativa y la de derechos: el CTE DB-HE 4 pide aporte renovable para el agua caliente y admite alternativas justificadas, la garantía legal es de tres años y el desistimiento a distancia es de 14 días naturales. Y si un presupuesto te descuenta una ayuda del Plan MOVES III sobre una instalación solar, ya sabes que ese número no es real. Antes de firmar, mide, pide tres ofertas comparables y consulta con un instalador habilitado o con el técnico que firme tu proyecto.
Para seguir profundizando, tienes nuestras guías sobre el ahorro real del autoconsumo solar, cómo funciona la compensación de excedentes y aerotermia frente a placas solares.