Tarifas de luz con placas solares: cómo elegir la que te conviene
Respuesta rápida: una tarifa de luz con placas solares se elige mirando cuatro cosas a la vez, no solo el precio del kWh: el precio de la energía por periodos, el término de potencia, el precio de compensación de excedentes y las cuotas fijas o servicios añadidos. Con la modalidad más habitual en vivienda —autoconsumo con excedentes acogido a compensación simplificada, regulada por el Real Decreto 244/2019— la energía que viertes no se cobra en dinero: se descuenta del importe de la energía que has comprado a la red ese mes, y ese saldo nunca puede quedar negativo. La consecuencia práctica es que el kWh que autoconsumes vale más que el kWh que viertes, y que el término de potencia no baja por el hecho de tener paneles.
Tener placas cambia tu relación con la factura, pero no la cambia por completo. Sigues siendo cliente de una comercializadora, sigues pagando peajes y cargos, y sigues teniendo una potencia contratada. Lo que cambia es de dónde sale cada kWh que gastas y qué haces con el que te sobra. Esta guía explica la mecánica real del autoconsumo en España —cómo se calcula el descuento, qué figura en cada línea de la factura, en qué se diferencia el mercado regulado del libre— y termina con un método para comparar dos ofertas sin engañarte a ti mismo.
Lo que no vas a encontrar aquí es una tabla de precios por comercializadora. Los precios de energía y de compensación son condiciones contractuales que cada empresa revisa cuando quiere, y publicarlos congelados en una página web es una forma elegante de mentir. Para eso están la web oficial de cada comercializadora y el comparador de ofertas de la CNMC, que recoge las condiciones que las comercializadoras comunican al regulador. Lo que sí te damos es el criterio para leer esos precios cuando los tengas delante.
Qué baja en tu factura con placas solares y qué no baja
Este es el malentendido más caro del autoconsumo doméstico, y conviene desmontarlo antes de mirar ninguna oferta. Una factura eléctrica española no es un único precio: es una suma de conceptos con lógicas distintas, y las placas solo actúan sobre algunos.
El término de energía: la partida que sí se mueve
El término de energía son los kWh que la comercializadora te vende, multiplicados por su precio. Es la única línea que responde directamente a tu producción solar: cada kWh que consumes en el momento en que tus paneles lo están generando es un kWh que no compras. Dentro de ese término hay dos capas: el precio de la energía propiamente dicho, que fija tu comercializadora o el mecanismo del PVPC, y el componente variable de peajes de transporte y distribución y de cargos, que son regulados y se cobran por kWh consumido de la red. Las dos capas bajan cuando bajas tu consumo de red.
Esto explica una asimetría que mucha gente descubre tarde: el kWh que autoconsumes te ahorra el precio de la energía, la parte variable de peajes y cargos, el impuesto eléctrico que se calcula sobre esos importes y el IVA que va encima de todo. El kWh que viertes a la red, en cambio, solo te da el precio de compensación pactado, que es siempre inferior. Autoconsumir en el momento rinde bastante más que exportar, y esa diferencia es lo que justifica desplazar la lavadora a mediodía o mirar una batería.
El término de potencia no baja por tener paneles
El término de potencia se calcula multiplicando los kW que tienes contratados por el número de días del periodo y por un precio anual. No mira tu consumo ni tu producción: lo pagas igual en agosto con el tejado a pleno rendimiento que un día de niebla en enero. Si esperabas que las placas rebajaran esa línea, no lo van a hacer. La única forma de reducirla es contratar menos kW, y eso depende de tu punta de demanda simultánea —cuántos aparatos grandes puedes tener funcionando a la vez sin que salte el interruptor de control—, no de la fotovoltaica.
Hay un matiz que sí conecta ambas cosas: si tu punta de demanda coincide con horas de sol y tu instalación cubre parte de esa punta, el contador de frontera registra menos potencia demandada a la red y, con el histórico en la mano, puedes plantearte bajar la potencia contratada. Es un ajuste que se hace con datos reales del contador, no por intuición, y en el peor caso te expone a cortes por sobrecarga. Revisa tu curva antes de tocar nada.
Peajes, cargos, impuesto eléctrico e IVA
Los peajes de acceso los fija la CNMC y los cargos los fija el Ministerio; ninguno de los dos los decide tu comercializadora, así que no son un argumento comercial por mucho que alguna oferta los presente como tal. Ambos tienen una componente de potencia, en euros por kW y año, y una componente de energía, en euros por kWh. La primera es inevitable mientras tengas potencia contratada; la segunda baja con tu consumo de red.
Encima se aplica el Impuesto Especial sobre la Electricidad y, sobre el conjunto, el IVA. Los tipos de ambos se han modificado varias veces en los últimos ejercicios por sucesivas medidas coyunturales, de forma que cualquier porcentaje escrito en una guía envejece en meses: comprueba el vigente en tu última factura o en la Agencia Tributaria antes de hacer números finos. Lo que no cambia es la mecánica: como el descuento por excedentes se aplica sobre el importe de la energía consumida, también reduce la base sobre la que se calculan el impuesto eléctrico y el IVA. Por último, el alquiler del equipo de medida es una cuota regulada que no se mueve con tu producción.
Qué partida responde al autoconsumo y cuál no
| Concepto de la factura | ¿Baja con placas? | Por qué |
|---|---|---|
| Término de energía (precio comercializadora) | Sí | Se factura por kWh comprados a la red; el autoconsumo los reduce. |
| Componente de energía de peajes y cargos | Sí | También se cobra por kWh consumidos de la red. |
| Término de potencia contratada | No | Depende de los kW contratados y de los días, no del consumo. |
| Componente de potencia de peajes y cargos | No | Se liquida sobre la potencia contratada por periodo. |
| Impuesto Especial sobre la Electricidad | Parcialmente | Baja porque baja su base, que incluye energía y potencia. |
| Alquiler del equipo de medida | No | Cuota regulada fija mientras el contador sea de alquiler. |
| Cuotas fijas y servicios añadidos del contrato | No | Mantenimiento, seguros o "packs" se cobran los uses o no. |
| IVA | Parcialmente | Se aplica sobre el total, así que sigue a las partidas que bajan. |
Tabla de estructura, no de precios. Los importes concretos dependen de tu contrato, de tu comunidad autónoma y de la normativa vigente en cada momento.
Una oferta de autoconsumo que solo te enseña el precio del kWh te está enseñando menos de la mitad de tu factura. Pide siempre el término de potencia, el precio de compensación y la lista de cuotas fijas en el mismo documento.
La compensación simplificada de excedentes, paso a paso
El Real Decreto 244/2019 ordena el autoconsumo en España en dos grandes familias: sin excedentes, cuando un dispositivo antivertido impide que salga energía a la red, y con excedentes, cuando el sobrante se vierte. Dentro de la segunda familia hay dos caminos: acogerse a compensación simplificada o no acogerse y vender la producción al mercado. Prácticamente todas las instalaciones domésticas de tejado eligen el primero.
Cómo se calcula el descuento mes a mes
Tu contador bidireccional registra dos magnitudes independientes: la energía que has importado de la red y la que has exportado. La comercializadora valora la importada al precio de tu tarifa y la exportada al precio de compensación acordado, y resta la segunda de la primera dentro del mismo periodo de facturación. El resultado es el importe del término de energía que pagas. Todo lo demás —potencia, componente de potencia de peajes y cargos, cuotas, alquiler de contador— queda fuera del cálculo y se paga íntegro.
Fíjate en que el mecanismo compara valores en euros, no cantidades en kWh. No es un balance neto donde un kWh vertido te da derecho a un kWh gratis más adelante: es un descuento económico calculado con dos precios distintos. Por eso la comparación honesta entre ofertas exige conocer los dos precios, y por eso una tarifa con un kWh algo más caro pero una compensación mejor puede salir a cuenta en un perfil muy exportador y ser peor en uno que apenas vierte.
El saldo nunca puede ser negativo
Esta es la regla que define todo el sistema. Si el valor de tus excedentes supera al de la energía que has comprado, el término de energía se queda en cero y ahí termina. No aparece un saldo a tu favor, no se te abona en cuenta y no se arrastra al mes siguiente. Ese excedente sobrante, económicamente, se pierde. En la práctica te lo vas a encontrar en primavera y verano, con producción alta y consumo bajo, sobre todo en viviendas vacías entre semana.
De aquí sale la recomendación de dimensionar la instalación por consumo y no por superficie de tejado disponible. Añadir paneles que solo producirán en las horas en las que ya estabas vertiendo no mejora la factura: sube la inversión y alarga la amortización. Si estás en la fase de presupuesto, esta lógica pesa más que cualquier descuento del instalador; la desarrollamos con números de inversión en la guía de precio de instalación de placas solares y en la de kits solares de autoconsumo.
Requisitos para acogerse
Los requisitos habituales de la modalidad de compensación son que la instalación de generación sea de fuente renovable, que su potencia esté dentro del límite previsto para esta modalidad, que exista un único contrato de suministro para el consumo asociado y los servicios auxiliares de generación, y que consumidor y comercializadora firmen un contrato de compensación de excedentes distinto del contrato de suministro. Ese último punto es el que más disgustos da: hay usuarios que llevan meses vertiendo energía sin que se les descuente nada porque nadie firmó ese anexo.
Comprueba también que la distribuidora tiene tu instalación dada de alta con su código de autoconsumo y la modalidad correcta. Si el registro dice "sin excedentes" y tú estás vertiendo, la energía exportada no entra en ningún cálculo. Cualquier revisión de tu tarifa debería empezar por leer una factura entera y localizar la línea del descuento por excedentes: si no está, el problema no es el precio, es el alta.
La otra vía: vender los excedentes al mercado
La modalidad con excedentes no acogida a compensación convierte tu tejado en una instalación de producción en sentido pleno. Ya no hay descuento en factura: hay una venta de energía al mercado eléctrico, con su precio horario y su liquidación. Suena mejor de lo que suele ser para una vivienda, porque la figura administrativa cambia por completo.
Qué obligaciones aparecen
Pasas a ser productor de energía eléctrica, lo que implica inscripción en el registro administrativo de instalaciones de producción, contratar un representante en el mercado que gestione las ofertas y liquidaciones, emitir facturas por la energía vendida con sus obligaciones de IVA, darte de alta en el epígrafe correspondiente y declarar esos ingresos en tu IRPF o en el impuesto de sociedades si la titularidad es de una empresa. Puede aplicar además un impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica cuyo tipo se ha suspendido y recuperado en distintos ejercicios, así que hay que comprobar el estado vigente.
El representante cobra por su servicio, la gestión fiscal tiene coste y el tiempo administrativo también cuenta. Frente a eso, la retribución es el precio de mercado de cada hora, que en las horas centrales del día suele ser bajo precisamente porque toda la fotovoltaica del sistema está produciendo a la vez.
Cuándo tiene sentido plantearlo
La venta a mercado empieza a tener lógica cuando el excedente anual es tan grande que la compensación se agota mes tras mes: si la mayor parte del año tu término de energía ya cae a cero y sigues exportando, el mecanismo de compensación ha dejado de darte nada por ese sobrante. Es el caso de instalaciones muy sobredimensionadas respecto al consumo, de naves con consumo estacional o de proyectos donde la generación es el objetivo y no un complemento. Para un chalet con consumo normal, la compensación simplificada casi siempre gana por simplicidad y por coste de gestión.
Ojo con la publicidad de "te pagamos tus excedentes"
Muchos anuncios usan el verbo "pagar" para describir lo que en realidad es un descuento en factura sujeto al tope del saldo cero. No es lo mismo: si tu consumo de red es bajo, el precio de compensación que te prometen puede ser irrelevante porque nunca llegarás a aprovecharlo entero. Antes de firmar por una compensación alta, estima cuántos kWh compras a la red al año, no solo cuántos viertes.
PVPC o mercado libre con autoconsumo
La elección entre el mercado regulado y el libre cambia bastante cuando tienes paneles, porque afecta a la vez al precio al que compras y al valor de lo que viertes.
Cómo funciona el PVPC con excedentes
El Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor solo lo pueden ofrecer las comercializadoras de referencia y está limitado a puntos de suministro con potencia contratada por debajo del umbral fijado en la normativa, lo que cubre a la mayoría de viviendas. Su precio de energía se calcula hora a hora con una metodología regulada que, desde su reforma, combina el mercado diario con referencias de mercados a plazo cuyo peso se ha ido incrementando de forma progresiva; el detalle vigente lo publica la CNMC. Cuando estás en PVPC, la compensación de tus excedentes también se referencia al precio horario del mercado, así que ambos lados de la ecuación se mueven juntos.
La ventaja es la transparencia: nadie te fija un margen y no hay permanencia. El inconveniente es la variabilidad, que obliga a mirar la factura con mentalidad anual y no mensual. Si te interesa seguir esa referencia horaria, tenemos el precio de la luz hoy y las horas más baratas de luz actualizadas a diario.
Cómo funciona el mercado libre con excedentes
En el mercado libre, comercializadora y cliente pactan libremente el precio de la energía y el de compensación. Eso permite tarifas de precio fijo durante un plazo, tarifas con tramos horarios diseñados para autoconsumo o productos indexados con un margen explícito. También permite lo contrario: permanencias, servicios añadidos que suben la cuota fija y cláusulas de revisión que cambian el precio de compensación a mitad de contrato sin que te enteres si no lees el clausulado.
Cuando compares, pide siempre por escrito el precio de compensación y su régimen de revisión. Es la variable que más varía entre ofertas y la que más silenciosamente se degrada. Si quieres ver cómo se lee la letra pequeña de una oferta concreta de mercado libre, hemos desmenuzado una en el análisis de las tarifas solares de Naturgy.
PVPC frente a mercado libre en autoconsumo
| Aspecto | PVPC (regulado) | Mercado libre |
|---|---|---|
| Quién fija el precio de la energía | Metodología regulada, publicada por la CNMC | La comercializadora, por contrato |
| Referencia de la compensación | Precio horario de mercado | Precio pactado en el contrato |
| Estabilidad del importe mensual | Variable hora a hora | Depende del producto (fijo, indexado o mixto) |
| Permanencia | No existe | Posible; hay que leer el clausulado |
| Cuotas y servicios añadidos | No se comercializan con el suministro | Frecuentes; revisa si son opcionales |
| Límite de potencia contratada | Sí, según normativa vigente | Sin límite para uso doméstico |
| Quién lo puede ofrecer | Solo comercializadoras de referencia | Cualquier comercializadora libre |
Comparativa de características contractuales. No incluye precios porque cambian con cada revisión de oferta y de normativa.
Qué perfil encaja en cada opción
Si tu consumo se concentra en las horas centrales del día —teletrabajo, bomba de calor programada, coche eléctrico enchufado a mediodía—, el PVPC te expone a las horas en las que el mercado suele estar más barato y tú además estás produciendo, así que compras poco y lo poco que compras sale a precio contenido. Si tu consumo es sobre todo nocturno y no tienes batería, tu factura depende más del precio del kWh en valle que de la compensación, y ahí un producto de mercado libre con tramos horarios bien diseñados puede tener sentido. Y si lo que necesitas es previsibilidad para cuadrar el presupuesto familiar, un precio fijo te la da a cambio de renunciar a las bajadas.
Cómo comparar dos ofertas de forma justa
Comparar tarifas eléctricas es fácil de hacer mal. Las ofertas se publican con supuestos distintos, con periodos de facturación distintos y con descuentos que caducan, y basta con cambiar una variable para que el ganador cambie. El método que sigue no requiere hoja de cálculo compleja, solo disciplina.
Los seis datos que tienes que igualar antes de sumar
Uno: el consumo anual de red en kWh, cogido de tus facturas de los últimos doce meses y no de una estimación del comercial. Dos: el reparto por periodos horarios, porque una tarifa puede ganar en valle y perder en punta. Tres: la potencia contratada en cada periodo, idéntica en ambas ofertas. Cuatro: el periodo de facturación, mensual o bimestral, porque el término de potencia se prorratea por días. Cinco: los excedentes vertidos estimados, también en kWh anuales. Y seis: si la comparación se hace con impuestos incluidos o sin ellos, que es la trampa más habitual de los folletos.
Todos esos datos están en tus facturas y en el portal de tu distribuidora, que publica tu curva horaria de consumo. Si nunca la has descargado, hazlo antes de contratar nada: es el documento que convierte una decisión de intuición en una decisión con datos.
La cuenta, en orden
Con esos datos, el coste anual de cada oferta se arma así: suma el término de energía (kWh de red por su precio, periodo a periodo), añade el término de potencia (kW contratados por su precio anual, prorrateado por los días), añade el componente regulado de peajes y cargos si la oferta te lo desglosa aparte, suma las cuotas fijas y los servicios que no puedas rechazar, resta la compensación estimada (kWh vertidos por su precio, con el tope de que nunca puede superar el término de energía de ese periodo) y aplica al final el impuesto eléctrico y el IVA vigentes. Repite con la segunda oferta y compara totales anuales, nunca importes de un mes suelto.
Cuando hagas la resta de la compensación, hazla mes a mes y no de golpe sobre el año. Si la haces sobre el total anual estarás dejando que los excedentes de julio compensen la factura de enero, cosa que el mecanismo no permite, y te saldrá un ahorro que no vas a ver. Es el error de cálculo más frecuente en las simulaciones caseras y también en más de un simulador comercial.
Si una simulación de ahorro te compensa los excedentes sobre el total del año en lugar de mes a mes, el número que estás viendo es optimista por construcción. Pide el desglose mensual.
Dónde mirar los precios de verdad
Tres fuentes, por este orden. La primera, la web oficial de cada comercializadora, donde están las condiciones contractuales completas y no solo el reclamo. La segunda, el comparador de ofertas de la CNMC, que permite filtrar por tu perfil y muestra condiciones comunicadas al regulador. La tercera, tu propia factura, que es el único documento que refleja lo que te están cobrando de verdad, incluidos los conceptos que nadie te anunció. Si una fuente contradice a las otras dos, la factura manda.
Potencia, periodos horarios y desplazamiento de consumos
Los periodos de la tarifa de acceso doméstica
La tarifa de acceso que aplica a la inmensa mayoría de viviendas divide el día laborable en tres periodos de energía y permite contratar dos potencias distintas. Conocer el calendario es la mitad del trabajo de optimizar una factura, con placas o sin ellas, porque determina a qué hora sale barato poner en marcha los electrodomésticos que más consumen.
Periodos horarios en días laborables (peninsulares)
| Periodo | Franja horaria | Qué hacer si tienes placas |
|---|---|---|
| Punta | 10:00-14:00 y 18:00-22:00 | Evita arrancar cargas grandes en la franja de tarde, cuando ya no produces. |
| Llano | 08:00-10:00, 14:00-18:00 y 22:00-00:00 | La franja de tarde coincide con producción: buen momento para lavadora y lavavajillas. |
| Valle | 00:00-08:00, más fines de semana y festivos nacionales completos | Sin sol: aquí compras a la red, así que interesa el precio del kWh en valle. |
Calendario general de la tarifa de acceso doméstica en la península. En los territorios no peninsulares y para otras tarifas de acceso pueden aplicar particularidades: consúltalo con tu distribuidora.
Elegir bien la potencia contratada
Muchas viviendas arrastran una potencia heredada del anterior propietario o del boletín eléctrico original, muy por encima de lo que usan. Como el término de potencia se paga entero cada día del año, sobrar en potencia es una fuga silenciosa. La forma seria de revisarlo es mirar el máximo de potencia demandada que registra tu contador en los últimos meses, dejar un margen razonable por encima y contratar en función de eso, teniendo en cuenta si tienes vitrocerámica de inducción, aire acondicionado o cargador de coche.
Con dos potencias contratables puedes afinar más: en la franja de valle y fines de semana, cuando el precio de la potencia es menor, puedes permitirte contratar algo más para los momentos en que se junta la carga del coche eléctrico con la calefacción. Si estás en ese caso, el consumo del cargador merece un cálculo aparte y lo tienes en la guía del coste de cargar el coche eléctrico en casa.
Mover consumos a las horas de sol
Cada kWh que trasladas de la noche al mediodía deja de ser un kWh comprado a precio completo y pasa a ser un kWh que no compras. El cambio no cuesta dinero, solo costumbre. Los candidatos evidentes son el lavavajillas, la lavadora y la secadora, que casi siempre tienen programador; el termo eléctrico, que puede llevar temporizador y funciona como acumulador de agua caliente; la bomba de la piscina, que se programa entera en horas de sol; y el coche eléctrico, si tienes forma de cargarlo mientras produces.
El aire acondicionado y la aerotermia dan otra vuelta de tuerca: pueden preenfriar o precalentar la vivienda durante las horas de producción y aprovechar la inercia térmica después. Si estás valorando ese equipamiento, hemos analizado los costes en la guía de precio de instalación de aerotermia.
Qué cambia una batería en la ecuación
Una batería no produce energía: mueve energía en el tiempo. Su efecto sobre la factura consiste en convertir excedentes que ibas a verter, valorados al precio de compensación, en autoconsumo nocturno valorado al precio completo del kWh de red con sus peajes e impuestos. La diferencia entre esos dos precios es todo el beneficio que puede darte, multiplicada por los kWh que efectivamente logre desplazar cada día.
De ahí salen dos conclusiones incómodas. La primera: si tu autoconsumo instantáneo ya es alto porque estás en casa durante el día, la batería tiene poco que rescatar y su rentabilidad se resiente. La segunda: cuanto mejor sea tu precio de compensación, menos aporta la batería, porque el hueco entre lo que te descuentan por verter y lo que te ahorras por consumir se estrecha. Es una de las pocas decisiones del autoconsumo donde una buena tarifa puede desaconsejar una inversión.
Hay dos beneficios que no aparecen en esa cuenta y que a algunos hogares les importan más: la respuesta ante cortes de suministro, si el equipo está preparado para funcionar en isla, y la posibilidad de recortar picos de demanda para bajar la potencia contratada. El análisis completo de capacidades y usos está en la guía de baterías para placas solares.
Cambiar de comercializadora teniendo placas solares
Cómo es el trámite
El cambio de comercializadora es gratuito y lo gestiona la entrante: le das tu CUPS, que figura en cualquier factura, y ella se encarga de la baja con la saliente. No hay corte de suministro, no viene nadie a casa y no se toca la instalación. Lo que sí hay que hacer expresamente en autoconsumo es firmar el nuevo contrato de compensación de excedentes con la comercializadora entrante y confirmar que la modalidad registrada ante la distribuidora se mantiene. Un cambio tramitado sin ese anexo te deja exportando gratis mientras dure el despiste.
Si contratas por teléfono o por internet, se trata de un contrato a distancia y tienes 14 días naturales para desistir sin justificación, conforme a los artículos 102 a 108 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Si durante ese plazo ya te han suministrado energía, pagarás la parte proporcional de lo consumido, pero no una penalización por desistir. Guarda siempre la grabación o la confirmación por escrito de las condiciones que te leyeron.
Qué preguntar antes de firmar
| Pregunta | Por qué importa |
|---|---|
| ¿Cuál es el precio de compensación y cómo se revisa? | Es la variable que más cambia entre ofertas y la que más se degrada en silencio. |
| ¿Hay permanencia y qué penalización tiene? | Condiciona tu margen de maniobra si el mercado se mueve. |
| ¿Qué cuotas fijas o servicios lleva incluidos? | Mantenimientos y "packs" se cobran los uses o no y descuadran la comparación. |
| ¿El precio de la energía es fijo, indexado o mixto? | Determina tu exposición a las subidas y bajadas del mercado. |
| ¿La facturación es mensual o bimestral? | El saldo de excedentes se liquida por periodo: cambia cuánto aprovechas. |
| ¿Se firma el contrato de compensación en el mismo acto? | Sin él no hay descuento por excedentes, por muy buena que sea la oferta. |
| ¿El descuento anunciado tiene fecha de caducidad? | Los descuentos de bienvenida suelen vencer antes que la permanencia. |
| ¿Puedo ver la oferta completa por escrito antes de firmar? | Si la respuesta se resiste, ya tienes tu respuesta. |
Ayudas, deducciones y un bulo muy repetido
Empecemos por el bulo, porque circula en muchas páginas del sector: el Plan MOVES III no financia placas solares ni bombas de calor. Es un programa de movilidad eléctrica, dirigido a la compra de vehículos eléctricos y a la infraestructura de recarga. Si una web, un presupuesto o un comercial te descuenta MOVES de una instalación fotovoltaica, esa cifra no existe. Lo que sí puede tener relación con tu tejado es cargar el coche con tu propia producción, y de ese programa hablamos en la ficha del Plan MOVES III.
Las ayudas al autoconsumo se han canalizado por convocatorias autonómicas, con presupuesto limitado, plazos propios y requisitos que cambian de una comunidad a otra. Junto a ellas conviven bonificaciones municipales en el IBI y en el impuesto de construcciones, que dependen de la ordenanza fiscal de cada ayuntamiento, y deducciones en el IRPF por obras que mejoran la eficiencia energética de la vivienda, sujetas a certificados y a plazos. No damos importes ni porcentajes porque cualquier cifra concreta caduca con la convocatoria; lo que sí es constante son las reglas del juego.
Esas reglas son tres. Comprueba la convocatoria vigente en el organismo energético de tu comunidad antes de nada. No inicies la obra ni pagues facturas antes de solicitar la ayuda, porque muchas convocatorias excluyen lo ejecutado con anterioridad. Y no cuentes con la subvención para que el proyecto salga: si la instalación solo es rentable con la ayuda concedida, el proyecto está mal dimensionado. Tenemos el detalle de requisitos y documentación en la guía de subvenciones para placas solares.
Una nota fiscal para Canarias: allí no se aplica IVA sino IGIC, con sus propios tipos. Un presupuesto que te llegue con "IVA reducido de obra" es una plantilla peninsular mal adaptada, y conviene pedir que lo rehagan antes de firmar nada.
Seis errores que salen caros
Uno: comparar solo el precio del kWh. Es la mitad del término de energía y una fracción de la factura total. Sin el término de potencia, las cuotas y el precio de compensación, la comparación no significa nada.
Dos: sobredimensionar la instalación. Los paneles que solo producen en horas en las que ya estabas vertiendo con el saldo agotado no mejoran la factura y alargan la amortización. Dimensiona por consumo, no por metros de tejado.
Tres: no firmar el contrato de compensación. El contrato de suministro y el de excedentes son documentos distintos. Sin el segundo, exportas energía a coste cero para ti.
Cuatro: mantener la tarifa que tenías antes de instalar. Una tarifa pensada para un consumidor puro rara vez es la mejor para un autoconsumidor, porque el reparto de tu consumo por franjas cambia por completo tras la instalación.
Cinco: firmar permanencias largas. El mercado eléctrico se mueve y las condiciones de compensación también. Una permanencia larga con penalización te ata justo cuando podrías aprovechar una oferta mejor.
Seis: fiarte del simulador del vendedor. Pide el desglose mes a mes, comprueba que el saldo de excedentes no se compensa sobre el año completo y contrasta el consumo que ha supuesto con el de tus facturas reales.
Cómo trabajamos esta página
EnergíaBarata es un sitio informativo. No somos comercializadora eléctrica, no gestionamos contratos, no tramitamos altas de autoconsumo y no atendemos incidencias de suministro de ninguna empresa: para eso están los canales oficiales de tu comercializadora y de tu distribuidora.
No publicamos rankings, notas ni "mejores tarifas" de comercializadoras, y no encontrarás aquí opiniones de clientes. No hacemos encuestas propias ni recogemos reseñas verificadas, así que cualquier puntuación que publicáramos sería una invención. Tampoco reproducimos tablas de precios por empresa: son condiciones contractuales revisables y una tabla congelada induce a error a las pocas semanas de publicarse.
Lo que sí hacemos es explicar el marco normativo y la mecánica de la factura, y remitirte a las fuentes que sí están actualizadas: la web oficial de cada comercializadora, el comparador de ofertas de la CNMC y tus propias facturas. Para decisiones con impacto económico relevante —dimensionado de una instalación, cambio de modalidad de autoconsumo o alta como productor— consulta con un instalador habilitado y con un asesor fiscal.
Preguntas frecuentes sobre tarifas de luz con placas solares
¿Con placas solares me pagan dinero por la electricidad que vierto?
En la modalidad de autoconsumo con excedentes acogida a compensación simplificada, no recibes dinero: recibes un descuento en la factura. El valor de la energía que viertes se resta del importe de la energía que has consumido de la red en ese mismo periodo de facturación, y ese saldo nunca puede ser negativo. Si quieres cobrar de verdad por los excedentes tienes que acogerte a la modalidad de venta a mercado, que exige darte de alta como productor y asumir obligaciones fiscales y de representación.
¿Baja el término de potencia si instalo placas solares?
No. El término de potencia se calcula sobre los kW que tienes contratados y los días del periodo, con independencia de que produzcas o no. Las placas reducen los kWh que compras a la red, es decir, el término de energía. La potencia solo baja si tú decides contratar menos kW, y eso depende de tu punta de demanda simultánea, no de la instalación fotovoltaica.
¿Qué modalidad me interesa: compensación o venta a mercado?
Para una vivienda con una instalación doméstica, la compensación simplificada suele ser la vía razonable porque no exige altas administrativas ni facturación. La venta a mercado tiene sentido cuando el excedente anual es tan grande que la compensación se queda corta de forma sistemática, porque el saldo se agota mes tras mes, y cuando estás dispuesto a asumir el alta como productor, un representante de mercado y las obligaciones fiscales asociadas.
¿Puedo tener PVPC teniendo placas solares?
Sí. El autoconsumo con compensación es compatible con el PVPC siempre que tu punto de suministro cumpla el límite de potencia contratada del PVPC y contrates con una comercializadora de referencia. En esa modalidad tanto el precio de la energía que compras como el valor de los excedentes se referencian al mercado, hora a hora, así que las dos caras de la factura se mueven en el mismo sentido.
¿Cuál es la comercializadora que mejor paga los excedentes?
No publicamos un ranking porque el precio de compensación es una condición contractual que cada comercializadora revisa por su cuenta y que puede cambiar en cualquier momento. La forma fiable de saberlo es consultar la oferta vigente en la web de cada comercializadora y usar el comparador de ofertas de la CNMC, que recoge las condiciones comunicadas oficialmente. Y recuerda que la mejor compensación del mercado no sirve de nada si tu consumo de red es tan bajo que el saldo se agota cada mes.
¿Por qué sale más barato consumir mi propia energía que verterla?
Porque el kWh que autoconsumes en el momento no atraviesa el contador de frontera: no paga término de energía, ni componente variable de peajes y cargos, ni impuesto eléctrico ni IVA sobre esos conceptos. El kWh que viertes se valora al precio de compensación pactado, que es inferior. Por eso desplazar consumos a las horas de sol rinde más que aumentar el vertido, y por eso una batería puede tener sentido económico aunque el precio de compensación sea bueno.
¿Qué pasa con el excedente que no llego a compensar en un mes?
Se pierde a efectos económicos en la modalidad de compensación simplificada. El saldo se liquida dentro de cada periodo de facturación y no se acumula al mes siguiente ni genera derecho de cobro. Es lo que suele ocurrir en los meses de mayor producción y menor consumo, y es el argumento principal para no sobredimensionar la instalación ni pagar por paneles que solo van a producir cuando ya no puedes aprovecharlos.
¿Cómo comparo dos tarifas con autoconsumo sin equivocarme?
Iguala las variables antes de comparar: mismo consumo anual de red, mismo reparto por periodos horarios, misma potencia contratada, mismo periodo de facturación y misma estimación de excedentes vertidos. Después suma término de energía, término de potencia, cuotas fijas y servicios añadidos, resta la compensación estimada mes a mes y aplica los impuestos vigentes. Comparar solo el precio del kWh es el error más caro que se comete en este mercado.
¿Tengo que avisar si instalo placas después de firmar la tarifa?
Sí. El contrato de compensación de excedentes es un acuerdo distinto del contrato de suministro. Si no lo firmas, puedes estar vertiendo energía a la red sin que se te descuente nada. Revisa también que la distribuidora tenga registrada tu instalación con su código de autoconsumo y la modalidad correcta, y comprueba en la siguiente factura que aparece la línea del descuento por excedentes.
¿Puedo cambiar de comercializadora teniendo placas solares?
Sí, y el cambio lo tramita la comercializadora entrante con tu CUPS, sin coste, sin corte de suministro y sin tocar la instalación. La particularidad del autoconsumo es que hay que firmar de nuevo el contrato de compensación de excedentes con la nueva comercializadora y comprobar que la modalidad registrada se mantiene. Antes de cerrar, revisa si el contrato saliente tiene permanencia y con qué penalización.
¿Una batería hace que baje mi factura de la luz?
La batería no genera energía: convierte excedentes que ibas a verter, valorados al precio de compensación, en energía que autoconsumes de noche, valorada al precio completo del kWh de red con sus peajes e impuestos. El ahorro depende de cuánto excedente vertías antes y del hueco de consumo nocturno que tengas. Si tu autoconsumo instantáneo ya es alto, el margen de mejora es pequeño y la inversión tarda más en devolverse.
¿El Plan MOVES III subvenciona las placas solares?
No. El MOVES III es un programa de movilidad eléctrica dirigido a la adquisición de vehículos eléctricos y a la infraestructura de recarga. No financia instalaciones fotovoltaicas ni bombas de calor. Las ayudas al autoconsumo se canalizan por otras vías, con convocatorias autonómicas y bonificaciones municipales cuyos requisitos y plazos hay que comprobar en la convocatoria vigente antes de contratar la obra.