Respuesta rápida: una factura de luz española se lee de arriba abajo en cinco bloques. Primero, los datos identificativos (CUPS, titular, dirección de suministro, tarifa de acceso, potencias contratadas y periodo facturado). Segundo, el término de potencia, que se cobra por kilovatio contratado y día, se consuma o no. Tercero, el término de energía, que multiplica los kWh medidos por su precio y, en la tarifa doméstica habitual, los separa en tramos punta, llano y valle. Cuarto, los otros conceptos: alquiler del contador, servicios contratados aparte y, si te corresponde, el descuento del bono social. Y quinto, los impuestos: el impuesto especial sobre la electricidad y después el IVA (IGIC en Canarias, IPSI en Ceuta y Melilla). Si el total te sorprende, comprueba en este orden: tipo de lectura (real o estimada), días facturados, potencias contratadas y reparto por tramos horarios.
La anatomía de una factura de luz española
La factura de la luz tiene mala fama por una razón concreta: mezcla en un mismo papel dos cosas de naturaleza distinta. Una parte es un precio de mercado, que tu compañía negocia y puede subir o bajar. La otra es un precio regulado, idéntico para todos los consumidores de tu misma tarifa de acceso, aprobado por la Administración y publicado en el BOE. Cuando entiendes qué línea pertenece a cada grupo, la factura deja de ser un muro de cifras y se convierte en algo bastante mecánico.
Todas las facturas domésticas de electricidad en España comparten la misma estructura básica, porque el contenido mínimo está regulado. Cambia el diseño, el orden de los recuadros y el nombre comercial que cada compañía le pone a sus productos, pero los conceptos son los mismos y aparecen todos. Esto tiene una consecuencia práctica muy útil: si aprendes a leer una factura, sabes leerlas todas, incluida la de la compañía a la que te estás planteando cambiarte.
El objetivo de esta guía no es que memorices cifras, porque las cifras cambian varias veces al año. El objetivo es que sepas dónde mirar cada dato y quién lo fija, para que puedas verificar tú mismo el importe vigente en la fuente correcta. Por eso a lo largo del texto encontrarás muchas remisiones al BOE y a la CNMC, y ni un solo precio inventado.
Si lo que tienes delante es la factura del gas, el esquema es parecido pero los conceptos cambian: lo explicamos en la guía sobre cómo leer la factura de gas natural.
Regla de oro para leer cualquier factura: separa las líneas que dependen de tu compañía de las que dependen del Estado. Solo negocias, comparas o ahorras sobre las primeras.
Los cinco bloques, en orden
Aunque el diseño varíe, casi todas las facturas siguen esta secuencia. Antes de entrar en detalle, quédate con el mapa completo, porque saber qué viene después evita muchos sustos al ver el total.
| Bloque | Qué encontrarás | Quién fija el precio | ¿Se puede negociar? |
|---|---|---|---|
| Identificación | CUPS, titular, NIF, dirección de suministro, tarifa de acceso, potencias contratadas, fechas del periodo, referencia del contrato | No es un precio: son datos | No aplica, pero hay que verificarlo |
| Término de potencia | kW contratados en P1 y P2 × precio por kW y día × días facturados | Parte regulada (peajes y cargos) + parte de la comercializadora | Solo la parte de la comercializadora |
| Término de energía | kWh consumidos por tramo × precio del kWh | Parte regulada + precio de energía de la comercializadora o fórmula del PVPC | Sí, es donde más difieren las ofertas |
| Otros conceptos | Alquiler del contador, servicios adicionales contratados, descuento del bono social si procede, regularizaciones | Alquiler regulado; servicios, la comercializadora | Los servicios adicionales, sí |
| Impuestos | Impuesto especial sobre la electricidad y, después, IVA / IGIC / IPSI | Legislación estatal y foral o autonómica según el territorio | No |
La cabecera: CUPS, titular, tarifa de acceso y periodo
La primera página contiene los datos que identifican el suministro. Se leen rápido y casi nadie los mira, y ahí es donde se esconden algunos de los errores más caros: una potencia que no corresponde, una dirección equivocada o un periodo de facturación con más días de los que toca.
El CUPS, tu matrícula eléctrica
El CUPS (Código Unificado de Punto de Suministro) es un código alfanumérico que empieza por ES y tiene 20 o 22 caracteres. Identifica el punto físico donde entra la electricidad, no a la persona ni a la compañía. Es permanente: cambies de comercializadora las veces que quieras, o cambie el titular del contrato, el CUPS sigue siendo el mismo. Cuando pidas una oferta, cuando compares en un comparador o cuando presentes una reclamación, este es el dato que te van a pedir. Anótalo en el móvil, te ahorrará llamadas.
Titular, NIF y dirección de suministro
El titular es quien responde del contrato y quien puede darlo de baja, modificarlo o solicitar el bono social. Si vives de alquiler y el contrato está a nombre del propietario, no puedes tramitar cambios por tu cuenta. Comprueba también que la dirección de suministro es la tuya: los errores de piso y puerta existen, sobre todo en edificios con numeración rara, y arrastran facturas ajenas durante meses.
Tarifa de acceso y potencias contratadas
La tarifa de acceso es el peldaño regulatorio en el que está tu suministro y determina cuántos periodos horarios te aplican. La mayoría de las viviendas está en la tarifa doméstica de baja tensión hasta 15 kW, que discrimina tres periodos para la energía y dos para la potencia. Junto a ella verás dos cifras de potencia contratada, normalmente etiquetadas como P1 y P2. No son un error: la normativa permite contratar una potencia distinta para las horas de más demanda y otra para el resto.
Periodo facturado y número de días
El periodo indica las fechas de inicio y fin, y el número de días. Es el multiplicador de todo el término de potencia y del alquiler del contador, así que conviene mirarlo. Una factura que abarca 35 días será más alta que una de 28 sin que nadie haya subido nada. Cuando una compañía cambia el ciclo de facturación, o cuando cambias de comercializadora, aparecen periodos irregulares perfectamente legítimos que a primera vista parecen una subida.
Comercializadora y distribuidora: quién te cobra y quién mantiene la red
Esta distinción explica la mitad de las confusiones del sector, incluida la de por qué te atiende una empresa cuando quieres una oferta y otra distinta cuando se te va la luz.
La comercializadora
Es la empresa con la que tienes el contrato. Te compra la energía en el mercado, te la vende, emite la factura y gestiona el cobro. Puedes cambiarla cuando quieras y el trámite lo hace la nueva compañía por ti. No hay corte de suministro por cambiar: el suministro físico no depende de ella. Es la única parte de la ecuación sobre la que decides, y por tanto la única sobre la que puedes ahorrar comparando.
La distribuidora
Es la propietaria de la red de tu zona. Mantiene las líneas, los centros de transformación y el contador, hace las lecturas, atiende las averías y ejecuta las altas, bajas y cambios de potencia. No se elige: viene asignada por la zona geográfica donde vives. Su retribución no te llega como una factura aparte, sino incorporada dentro de los peajes que ves en tu factura de la comercializadora.
Si se va la luz en tu calle, la comercializadora no puede hacer nada: hay que llamar a la distribuidora. El teléfono de averías de tu distribuidora aparece por obligación en la propia factura, normalmente en letra pequeña al pie de la primera o la segunda página.
Comercializadora de referencia frente a comercializadora libre
Hay un tercer nombre que aparece en la normativa y confunde: la comercializadora de referencia. Son empresas designadas por la Administración, las únicas que pueden ofrecer la tarifa regulada (PVPC) y las únicas que pueden aplicar el bono social. Muchos grupos energéticos tienen dos sociedades, una libre y otra de referencia, con nombres parecidos. Si buscas el PVPC o el bono social, tienes que contratar con la de referencia, no con la marca comercial habitual.
El término de potencia: lo que pagas aunque no consumas
El término de potencia es la parte fija de la factura. Retribuye la capacidad que la red mantiene reservada para tu vivienda: los cables, los transformadores y la infraestructura que garantizan que puedas encender todo a la vez. Por eso se paga íntegro aunque el consumo del periodo sea de cero kWh, algo que sorprende cada verano a quien deja una segunda residencia cerrada.
Cómo se calcula
La fórmula es siempre la misma y no tiene truco:
Potencia contratada (kW) × precio del kW y día (€/kW/día) × días facturados = importe del término de potencia
Como tu factura tiene dos potencias, verás la operación repetida dos veces, una para P1 y otra para P2, y luego sumadas. El precio por kW y día no es un único número: es la suma del peaje de transporte y distribución, del cargo correspondiente y del margen que aplica tu comercializadora. En el PVPC, ese margen está también regulado.
Por qué existen P1 y P2
La tarifa doméstica separa la potencia en dos periodos. El P1 corresponde a las horas punta y llano de los días laborables, cuando el sistema está más tensionado y la potencia se paga más cara. El P2 corresponde al resto de horas —noches, fines de semana y festivos nacionales— y su precio regulado es sensiblemente más bajo. Puedes contratar en P2 la misma potencia que en P1 o una mayor, pero no una menor.
Esto abre una puerta que casi nadie usa: si tu consumo fuerte está concentrado por la noche o el fin de semana (vehículo eléctrico, acumuladores, taller doméstico), puedes dimensionar el P1 al mínimo que soporte tu vida diaria y dejar un P2 más holgado. Si tu casa funciona a pleno rendimiento a mediodía, la diferencia entre ambos periodos apenas te compensa.
Cómo saber si tienes potencia de más
La señal más clara de que te sobra potencia es que nunca, en años, te ha saltado el interruptor de control de potencia con toda la casa funcionando. Antes de bajarla, haz la prueba en el peor escenario posible: horno y vitrocerámica encendidos, lavadora en fase de calentamiento, aire acondicionado y termo eléctrico a la vez. Si aguanta con margen, hay recorrido. Ten en cuenta dos cosas antes de tocar nada: el cambio de potencia tiene un coste regulado por los derechos de acceso y los trámites de la distribuidora, y solo puedes modificarla una vez cada doce meses salvo excepciones. Repasamos el detalle en la guía sobre cómo elegir la potencia contratada según tus electrodomésticos y en la comparativa de 3,3 kW frente a 4,6 kW.
La conclusión práctica es prudente: bajar potencia suele ser la palanca de ahorro más segura que existe, porque no depende del precio de mercado ni de cambiar hábitos. Pero quedarse corto significa apagones cada vez que coincidan dos aparatos, y volver a subirla vuelve a costar dinero y esperar. Si tienes dudas, consulta con un instalador autorizado antes de pedir el cambio.
El término de energía: kWh y tramos horarios
El término de energía es la parte variable: lo que has consumido de verdad. Se mide en kilovatios hora (kWh), que es la energía que gasta un aparato de 1.000 vatios funcionando una hora. La factura muestra la lectura anterior del contador, la lectura actual, la diferencia entre ambas y el resultado repartido por tramos.
La fórmula, otra vez sin misterio
kWh consumidos en cada tramo × precio del kWh de ese tramo = importe por tramo. Se suman los tres tramos y se obtiene el término de energía. Si quieres comprobar tu propia factura, coge el precio del kWh que figura en tu contrato y multiplícalo por los kWh de tu factura, tramo a tramo. No uses precios que hayas visto en publicidad: solo el de tu contrato reproduce tu importe. En la guía de cálculo del ahorro desarrollamos el procedimiento paso a paso.
Punta, llano y valle
La tarifa doméstica reparte las horas del día en tres tramos con precios regulados distintos. El horario está fijado por normativa y es idéntico para todas las comercializadoras: nadie puede moverlo. Estos son los tramos vigentes para la tarifa de acceso doméstica de baja tensión:
| Tramo | Días laborables (hora peninsular) | Sábados, domingos y festivos nacionales | Qué implica |
|---|---|---|---|
| Punta | De 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 | No aplica | El tramo más caro de la parte regulada |
| Llano | De 08:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 00:00 | No aplica | Tramo intermedio |
| Valle | De 00:00 a 08:00 | Las 24 horas del día | El tramo más barato de la parte regulada |
Dos matices que se pasan por alto. El primero: los horarios están expresados en hora peninsular, así que Canarias aplica su propio huso y los tramos se desplazan una hora respecto al reloj peninsular. El segundo: son festivos a estos efectos los de ámbito nacional no sustituibles, no los festivos autonómicos ni los locales. Que tu ciudad tenga fiesta un martes no convierte ese día en valle.
Qué cambia y qué no con los tramos
La discriminación horaria afecta con seguridad a la parte regulada del precio de la energía y, en el PVPC, al precio horario completo. En el mercado libre hay productos con precio único a todas horas y productos con precio por tramos, y eso lo decide cada compañía. Antes de reorganizar la colada a las seis de la mañana, mira tu contrato: si tienes precio plano, mover el consumo de hora no te cambia el importe de la energía. Lo explicamos con más detalle en si merece la pena la tarifa con discriminación horaria y en cómo afecta el horario a la tarifa de luz.
Cómo leer el contador y cuadrarlo con la factura
Los contadores telegestionados muestran la lectura acumulada por periodos y permiten a la distribuidora leer a distancia. Si quieres verificar tu factura, apunta la lectura el primer día del ciclo y el último: la diferencia debería coincidir con los kWh facturados. Cuando no coincide, casi siempre es porque la factura es estimada. Tienes el procedimiento detallado en la guía sobre cómo leer un contador digital de luz.
Peajes y cargos: la parte que no fija tu compañía
Dentro tanto del término de potencia como del de energía hay dos componentes regulados que conviene distinguir, porque explican por qué dos ofertas muy distintas terminan con importes parecidos.
Los peajes
Retribuyen las redes: el transporte en alta tensión y la distribución hasta tu casa. Los fija la CNMC mediante circular, se publican en el BOE y son iguales para todos los consumidores de la misma tarifa de acceso, contraten con quien contraten. Ninguna comercializadora puede descontarlos, aunque su publicidad hable de descuentos "sobre el total".
Los cargos
Cubren otros costes del sistema eléctrico que la normativa decide repercutir al consumidor. Los fija el ministerio competente en materia de energía, se publican también en el BOE y funcionan igual: son idénticos para todos. La factura de algunas compañías desglosa el peaje como concepto propio, mientras que otras lo integran dentro del precio del kWh y del kW. Ambas formas son legales; la primera es más transparente.
Cuando una oferta promete un porcentaje de descuento, pregunta siempre sobre qué se aplica. Un descuento sobre el término de energía y otro sobre el total de la factura son cosas muy distintas, y sobre peajes y cargos no cabe descuento alguno.
PVPC frente a mercado libre
Todo suministro doméstico está en una de estas dos situaciones, y la factura lo dice. Saber en cuál estás es el paso previo a cualquier comparación seria.
Qué es el PVPC
El PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) es la tarifa regulada. El precio de la energía no lo decide la comercializadora: se calcula con una metodología aprobada por la Administración que toma referencias del mercado mayorista y de productos a plazo, y se aplica hora a hora. Solo pueden ofrecerlo las comercializadoras de referencia, únicamente a suministros de hasta 15 kW de potencia contratada, sin permanencia, sin servicios añadidos y sin descuentos comerciales. Es también la puerta de entrada obligatoria al bono social.
Qué es el mercado libre
En el mercado libre cada comercializadora fija libremente el precio y las condiciones. Ahí caben los precios fijos durante doce o veinticuatro meses, los productos indexados, las tarifas planas, los descuentos por permanencia y los paquetes con mantenimiento incluido. Hay mucha variedad y mucha letra pequeña.
| Aspecto | PVPC (tarifa regulada) | Mercado libre |
|---|---|---|
| Quién fija el precio de la energía | La Administración, con metodología publicada | Cada comercializadora, libremente |
| Quién puede ofrecerlo | Solo comercializadoras de referencia | Cualquier comercializadora |
| Límite de potencia | Hasta 15 kW contratados | Sin límite por este motivo |
| Variación del precio | Cambia cada hora del día | Depende del producto: fijo, indexado o mixto |
| Permanencia | No existe | Habitual en ofertas con descuento |
| Servicios adicionales | No se pueden incluir | Frecuentes (mantenimiento, seguros, asistencia) |
| Acceso al bono social | Sí, es requisito | No |
| Perfil al que suele encajar | Quien tolera variabilidad y puede desplazar consumo | Quien prioriza previsibilidad del importe |
No hay una respuesta universal sobre cuál conviene, y desconfía de quien te la dé sin mirar tu curva de consumo. El PVPC traslada las bajadas del mercado, pero también las subidas; un precio fijo compra tranquilidad a cambio de renunciar a las bajadas. Lo desarrollamos en PVPC frente a tarifa fija y en tarifa regulada frente a mercado libre. Para el dato de precio vigente, la referencia oficial es la CNMC y la información pública del operador del sistema, no la publicidad de las compañías.
Alquiler del contador y otros conceptos del bloque intermedio
Entre la energía y los impuestos suele haber un bloque pequeño que casi nadie revisa y que, sumado a lo largo de un año, no es despreciable.
El alquiler del equipo de medida
Si el contador no es de tu propiedad, pagas a la distribuidora un importe diario por su alquiler. Los precios máximos están regulados y publicados en el BOE, así que no dependen de tu comercializadora y no admiten descuento. Puedes comprar un equipo homologado y dejar de pagarlo, pero tiene que ser verificado y precintado por la distribuidora, y la amortización suele ser lenta. En la práctica, a la mayoría de los hogares no le compensa.
Servicios adicionales
Mantenimiento de la instalación, asistencia urgente, seguros de electrodomésticos, revisiones… Son productos comerciales opcionales, ajenos al suministro eléctrico, y su importe no forma parte del precio de la luz. Se pueden cancelar sin perder el suministro. Si tu factura es alta y no entiendes por qué, mira este bloque antes que ningún otro: es el lugar donde con más frecuencia aparece algo que nadie recuerda haber contratado.
Regularizaciones y refacturaciones
Cuando ha habido lecturas estimadas, un cambio de potencia a mitad de ciclo o un error corregido, aparecen líneas de regularización que pueden ser positivas o negativas. Deben venir identificadas con el periodo al que corresponden. Si ves una regularización sin fechas, pide el detalle: tienes derecho a que te expliquen el cálculo.
Descuentos y bonificaciones comerciales
Los descuentos de la comercializadora aparecen como líneas negativas antes de impuestos. Comprueba dos cosas: sobre qué concepto se aplican y hasta cuándo duran. Los descuentos de bienvenida con vigencia limitada son habituales y, cuando vencen, la factura sube sin que haya cambiado nada más.
Impuestos: IEE, IVA, IGIC en Canarias e IPSI en Ceuta y Melilla
El bloque fiscal es el último y funciona en cascada: un impuesto se calcula sobre una base que ya incluye al anterior.
Impuesto especial sobre la electricidad
Regulado en la Ley 38/1992 de Impuestos Especiales, grava el suministro de energía eléctrica. Se aplica sobre la suma del término de potencia y el término de energía, antes del alquiler del contador. Su tipo general es un porcentaje algo superior al 5 % (5,11269632 % en el texto de la ley), con unas cuantías mínimas por MWh cuando el resultado queda por debajo del umbral legal. Es importante saber que este tipo se ha modificado varias veces por real decreto-ley en los últimos años, con rebajas temporales y posteriores recuperaciones escalonadas: comprueba siempre el tipo vigente en el BOE antes de dar por buena una cifra, incluida la de esta página.
IVA en península y Baleares
Sobre la base ya impuestada, más el alquiler del contador y los servicios adicionales, se aplica el IVA regulado en la Ley 37/1992. El tipo general es el 21 %, y también aquí ha habido tipos reducidos de carácter temporal aprobados por real decreto-ley durante los episodios de precios altos. Misma recomendación: el tipo aplicable a tu factura es el que figura en ella y el que esté vigente en el BOE en la fecha de devengo.
IGIC en Canarias
En Canarias no se aplica el IVA sino el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario), que es un tributo propio del archipiélago con sus propios tipos, generalmente inferiores a los peninsulares. Si comparas tu factura canaria con un ejemplo publicado por una web peninsular, los totales no cuadrarán aunque el consumo sea idéntico. Lo mismo ocurre con los simuladores que no permiten seleccionar territorio.
IPSI en Ceuta y Melilla
En Ceuta y Melilla se aplica el IPSI (Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación), también con tipos propios distintos del IVA. Ceuta y Melilla, además, tienen particularidades en el sistema eléctrico por ser territorios no peninsulares, lo que afecta a algunos conceptos regulados.
| Territorio | Impuesto indirecto aplicable | Norma de referencia | Dónde verificar el tipo |
|---|---|---|---|
| Península y Baleares | IVA | Ley 37/1992 | BOE (texto consolidado y reales decretos-leyes) |
| Canarias | IGIC | Normativa propia del régimen económico y fiscal de Canarias | BOE y Boletín Oficial de Canarias |
| Ceuta y Melilla | IPSI | Normativa propia de las ciudades autónomas | BOE y boletines de las ciudades autónomas |
| Todos | Impuesto especial sobre la electricidad | Ley 38/1992 | BOE (texto consolidado) |
El orden de cálculo importa: primero el impuesto especial sobre potencia y energía, después el impuesto indirecto sobre todo lo anterior más contador y servicios. Por eso una rebaja del término de energía arrastra también una rebaja de impuestos, y el ahorro final es algo mayor que el nominal.
Lectura real frente a lectura estimada
Es el origen de la mayoría de las facturas "raras" y, curiosamente, uno de los conceptos peor explicados en las propias facturas.
Cómo distinguirlas
Junto a las lecturas del contador, la factura indica el tipo de lectura. Verás algo como "real" o "estimada", a veces abreviado o con un asterisco que remite a una nota al pie. Con contador telegestionado la lectura debería ser real prácticamente siempre; cuando la distribuidora no consigue la telemedida (fallo de comunicaciones, contador inaccesible, incidencia en el equipo), estima el consumo a partir de tu histórico.
Qué pasa después de una estimación
La estimación no se pierde: se corrige. En cuanto hay una lectura real, la diferencia se regulariza en la siguiente factura. Si la estimación fue baja, esa factura vendrá cargada; si fue alta, puede salir a tu favor. Esto explica la secuencia clásica de dos meses suaves seguidos de uno desproporcionado, sin que nadie haya cambiado precios.
Qué hacer si te toca
Si acumulas estimaciones seguidas, comunícalo. Puedes facilitar tú la lectura del contador a la comercializadora o a la distribuidora, que están obligadas a tenerla en cuenta, y solicitar que se compruebe el equipo de medida. Guarda una foto del contador con fecha: es la prueba más simple y más eficaz en una reclamación. Si sospechas que el contador mide mal, puedes pedir su verificación oficial ante el organismo competente de tu comunidad autónoma; el procedimiento tiene un coste que se te devuelve si el equipo resulta defectuoso.
Bono social eléctrico y protección al consumidor
El bono social es un descuento regulado sobre la factura eléctrica dirigido a consumidores en situación de vulnerabilidad. No es una oferta comercial, es un mecanismo de la normativa, y por eso funciona con reglas rígidas.
Cómo funciona
Tres condiciones estructurales que no cambian: hay que ser persona física, tener contratado el PVPC con una comercializadora de referencia y cumplir los requisitos de renta y circunstancias familiares que fije la normativa vigente. El descuento se aplica sobre la factura con un límite de consumo anual bonificable, y la condición se concede por un plazo determinado que hay que renovar antes de que venza.
Quién puede solicitarlo
Los umbrales de renta se calculan sobre el IPREM y varían según la unidad familiar, con mejoras cuando hay menores, discapacidad, violencia de género, víctimas de terrorismo o familia numerosa, entre otras circunstancias. También existen categorías reforzadas para situaciones de mayor vulnerabilidad. Estos umbrales y porcentajes se han modificado en varias ocasiones, así que lo sensato es comprobar los requisitos vigentes antes de tramitar: los tienes actualizados en la guía sobre requisitos del bono social eléctrico y cómo solicitarlo.
Dónde se ve en la factura
El descuento aparece como una línea negativa antes de impuestos, identificada como bono social. Si tienes la condición reconocida y no lo ves reflejado, reclama de inmediato: los efectos se aplican desde la fecha que determine la resolución y las regularizaciones hacia atrás son posibles, pero hay que pedirlas.
Otras protecciones que conviene conocer
La normativa eléctrica establece plazos y garantías antes de que un impago pueda derivar en suspensión del suministro, así como una protección reforzada frente al corte para determinados colectivos vulnerables. Si atraviesas dificultades para pagar, ponte en contacto con la comercializadora y con los servicios sociales de tu ayuntamiento antes de que la deuda avance: existen mecanismos de aplazamiento y de intermediación. Esta guía es divulgativa; para tu caso concreto, acude a una oficina de consumo o a un profesional.
Comparar ofertas y reclamar sin equivocarte
Una vez entiendes la factura, comparar deja de ser cuestión de fe. Tienes los datos que necesitas en tu propio documento.
Los cuatro datos que necesitas para comparar
Antes de pedir una oferta, ten a mano: el CUPS, las potencias contratadas en P1 y P2, el consumo anual en kWh repartido por tramos y el importe total anual. Con eso, cualquier comparación es homogénea. Sin eso, estarás comparando el precio del kWh de una oferta con el total de otra, que es el error más común.
El comparador oficial
La CNMC mantiene un comparador de ofertas de energía de acceso público, donde figuran las ofertas que las comercializadoras están obligadas a comunicar. Es la única herramienta neutral del mercado: no cobra comisión por contratación y no ordena resultados por interés comercial. Úsalo como referencia y contrasta después la oferta concreta con el contrato que te envíen. En este sitio también publicamos comparativas de tarifas, pero para el dato vigente y neutral la referencia es la CNMC.
Cinco trampas frecuentes al comparar
- Descuentos con caducidad: el precio del primer año no es el precio del contrato.
- Descuentos que no se aplican a todo: un porcentaje sobre el término de energía no equivale a un porcentaje sobre la factura.
- Servicios empaquetados: un mantenimiento incluido "de regalo" que se factura desde el mes trece.
- Permanencias y penalizaciones: comprueba el importe de la penalización por baja anticipada antes de firmar.
- Comparar sin incluir la potencia: dos ofertas con el mismo precio de kWh pueden diferir bastante en el término fijo.
Cómo reclamar si algo no cuadra
El camino tiene un orden. Primero, reclamación por escrito a tu comercializadora, exigiendo número de reclamación y guardando el justificante. Si no responde en el plazo legal o la respuesta no te convence, puedes acudir al organismo de consumo de tu comunidad autónoma y, cuando proceda, a los mecanismos de resolución previstos para el sector. Si el problema es de red, medida o averías, el interlocutor es la distribuidora. Conserva las facturas y las fotos del contador: en estos expedientes la documentación decide.
Y si lo que quieres es cambiar de compañía
El cambio de comercializadora lo tramita la nueva empresa, no requiere obra ni visita, no interrumpe el suministro y no cambia tu distribuidora ni tu contador. Los plazos habituales van de unos días a un par de ciclos de facturación. Tienes el procedimiento completo en cambiar de comercializadora de luz paso a paso, y una lista práctica de medidas de consumo en 15 formas de reducir la factura de la luz y en la guía completa de ahorro en la factura.
Medidas de consumo que sí dependen de ti
Sobre los hábitos hay mucho ruido y pocos datos fiables, así que aquí van solo criterios verificables por ti mismo. La iluminación LED consume bastante menos que la incandescente para el mismo flujo luminoso, y el dato exacto está impreso en la caja de cada lámpara: compara vatios y lúmenes, no eslóganes. Los aparatos en espera consumen algo, y la manera honesta de saber cuánto en tu casa es medirlo con un medidor de consumo enchufable. La etiqueta energética europea va de la A a la G, siendo A la mejor —las antiguas clases A+, A++ y A+++ desaparecieron con el reescalado—, e indica el consumo anual estimado en kWh, que es el número con el que puedes calcular tu propio ahorro usando el precio de tu contrato. Y el mayor consumo del hogar suele estar en climatización, agua caliente y cocción: ahí es donde un cambio de hábito se nota, y no en desenchufar el cargador del móvil. Automatiza tu hogar con nuestras soluciones de domótica para el hogar.
Preguntas frecuentes sobre cómo leer y entender la factura de luz
¿Qué es el CUPS y para qué sirve?
El CUPS (Código Unificado de Punto de Suministro) es el identificador único y permanente de tu punto de suministro. Empieza por ES, tiene 20 o 22 caracteres y no cambia aunque cambies de comercializadora o de titular. Es el dato que te pedirán para contratar, comparar ofertas o reclamar.
¿Por qué pago potencia si no he consumido nada?
Porque el término de potencia retribuye la capacidad de la red reservada para tu vivienda, no la energía que consumes. Se calcula multiplicando los kilovatios contratados por el precio del kilovatio y día y por los días facturados, así que se paga aunque el consumo del periodo sea cero.
¿Qué diferencia hay entre comercializadora y distribuidora?
La comercializadora te vende la energía, te emite la factura y es con quien tienes el contrato: puedes cambiarla cuando quieras. La distribuidora es la empresa propietaria de la red de tu zona, lee el contador y atiende las averías: viene asignada por la zona geográfica y no se puede elegir.
¿Qué son los peajes y los cargos y quién los fija?
Los peajes retribuyen el transporte y la distribución de electricidad y los fija la CNMC mediante circular. Los cargos cubren otros costes del sistema eléctrico y los fija el Ministerio competente en energía. Ambos se publican en el BOE, son iguales para todos los consumidores de la misma tarifa de acceso y ninguna comercializadora los descuenta.
¿Puedo tener dos potencias distintas en el mismo contrato?
Sí. En la tarifa de acceso doméstica habitual puedes contratar una potencia para el periodo P1 (horas punta y llano de días laborables) y otra distinta, igual o mayor, para el periodo P2 (resto de horas). Es útil si concentras los consumos altos por la noche o el fin de semana. Puedes verlo aplicado en cuánta potencia contratar en casa.
¿A qué horas caen los tramos punta, llano y valle?
En días laborables, el tramo valle va de 00:00 a 08:00; el llano, de 08:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 00:00; y el punta, de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00. Sábados, domingos y festivos de ámbito nacional son valle las 24 horas. Los horarios son los de la hora peninsular; Canarias aplica su propio huso.
¿Qué es el PVPC y en qué se diferencia del mercado libre?
El PVPC es la tarifa regulada: el precio de la energía lo calcula la Administración a partir de referencias de mercado y solo lo ofrecen las comercializadoras de referencia, sin permanencia ni servicios añadidos. En el mercado libre cada comercializadora fija libremente su precio y sus condiciones, con posibles descuentos, permanencias y productos adicionales.
¿Qué es el alquiler del contador y puedo dejar de pagarlo?
Es el importe diario que cobra la distribuidora por el equipo de medida cuando el contador no es de tu propiedad. Sus precios máximos están regulados y publicados en el BOE. Puedes dejar de pagarlo si compras un equipo homologado y lo verifica la distribuidora, aunque la amortización suele ser larga.
¿Qué impuestos lleva la factura de la luz?
El impuesto especial sobre la electricidad, regulado en la Ley 38/1992, que se aplica sobre el importe de energía y potencia, y después el IVA sobre la base ya impuestada más el alquiler del contador. En Canarias no se aplica IVA sino IGIC, y en Ceuta y Melilla el IPSI. Los tipos han cambiado varias veces por real decreto-ley, así que conviene comprobar el vigente en el BOE.
¿Cómo sé si mi lectura es real o estimada?
La factura indica el tipo de lectura junto a las cifras del contador, normalmente como real o estimada. Si es estimada, la distribuidora ha calculado el consumo a partir del histórico y la diferencia se regulariza en una factura posterior, que puede salir alta o negativa. Con contador telegestionado la lectura debería ser real casi siempre.
¿Qué es el bono social eléctrico y quién puede pedirlo?
Es un descuento regulado sobre la factura para consumidores vulnerables que cumplen los requisitos de renta y circunstancias familiares fijados por normativa. Solo se solicita a una comercializadora de referencia y con el PVPC contratado. Tiene vigencia limitada y hay que renovarlo, así que conviene revisar los requisitos vigentes antes de tramitarlo.
¿Dónde reclamo si creo que me han facturado mal?
Primero por escrito ante tu comercializadora, guardando el número de reclamación. Si no responde en el plazo legal o la respuesta no te convence, puedes acudir al organismo de consumo de tu comunidad autónoma o al servicio de reclamaciones que corresponda. Para dudas sobre precios regulados y comparación de ofertas, la referencia es la CNMC y su comparador oficial.
¿Cada cuánto me pueden facturar?
Depende del ciclo de lectura de tu distribuidora y de lo pactado con la comercializadora; lo habitual en suministros domésticos es mensual o bimestral. Lo que debes vigilar es el número de días facturados en cada documento, porque un ciclo largo infla el término de potencia sin que haya subido ningún precio.
¿Cambiar de compañía puede dejarme sin luz?
No. El cambio de comercializadora es un trámite administrativo entre empresas: no toca la instalación, no cambia el contador ni la distribuidora, y el suministro no se interrumpe. Lo único que cambia es quién te factura y en qué condiciones.
Aviso. Este artículo explica la estructura de la factura eléctrica con fines divulgativos y no constituye asesoramiento económico ni fiscal personalizado. Los precios regulados, los tipos impositivos y los requisitos del bono social se modifican con frecuencia: antes de tomar una decisión, comprueba el dato vigente en el BOE y en la CNMC, revisa las condiciones concretas de tu contrato y, si tu caso es complejo, consulta con una oficina de consumo o con un profesional.