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¿Cuánta potencia contratar en casa? Guía completa y actualizada

33 min de lectura 7.253 palabras

Escrito por la redacción de EnergiaBarata — Editor responsable: Iván Escudero.

EnergiaBarata INFOGRAFÍA ¿Cuánta potencia contratar en casa? Guía completa y actualizada PUNTOS CLAVE 1 La respuesta corta 2 La 2.0TD tiene dos potencias: punta y valle 3 Cálculo real: simultaneidad + histórico 4 Escalones disponibles y qué pasa si salta el ICP 5 Cambio de potencia: coste, plazo y límite de 12 meses 6 Boletín eléctrico y bono social EnergiaBarata - Actualizado 2026-08-07
Infografía: resumen visual del artículo

Elegir cuánta potencia contratar en casa es una de las pocas decisiones de la factura de la luz que depende solo de ti, que se toma en cinco minutos y que sigue pesando todos los días del año. Y es también una de las peor resueltas: la mayoría de contratos arrastran el valor que alguien puso el día del alta, calculado a ojo, sin mirar ni un solo dato de consumo real. Aquí tienes el método completo, con la lógica de la tarifa 2.0TD, los escalones que puedes pedir, lo que ocurre cuando te quedas corto y lo que cuesta corregirlo.

Respuesta rápida

Para saber cuánta potencia contratar en casa, suma la potencia de los aparatos que de verdad pueden funcionar en el mismo minuto —no la de todos los que tienes—, añade el consumo de fondo de la vivienda, redondea al escalón normalizado inmediatamente superior y contrasta ese número con tu histórico de consumo horario en el área de cliente de tu distribuidora, en Datadis o en la app de tu comercializadora. En una vivienda sin cocina de inducción ni coche eléctrico, el resultado casi siempre cae por debajo de lo que tienes contratado. Y como la tarifa 2.0TD permite contratar potencias distintas en punta y en valle, puedes afinar todavía más.

  • El término de potencia se factura por kW y por día, se consuma o no. Una casa vacía todo el mes paga el término de potencia íntegro.
  • La 2.0TD tiene dos periodos de potencia: punta y valle. Se pueden contratar valores diferentes en cada uno.
  • El cálculo correcto no es una suma: es una suma corregida por el factor de simultaneidad y comprobada contra datos reales.
  • Pasarse de potencia no genera penalización en 2.0TD: genera un corte. Salta el control de potencia y hay que rearmar.
  • Solo puedes modificar la potencia una vez cada doce meses con carácter general, así que conviene no equivocarse a la baja.
  • El boletín eléctrico marca el techo de lo que puedes contratar, no un mínimo obligatorio.

La pregunta útil no es «cuántos kW necesito», sino «qué es lo máximo que puede estar encendido a la vez en esta casa un martes de enero a las nueve de la noche». Ese instante concreto es el que dimensiona el contrato; todo lo demás sobra.

Qué es la potencia contratada y por qué la pagas todos los días

La potencia contratada es el tope de demanda instantánea que tu instalación puede tomar de la red en un momento dado. Se mide en kilovatios (kW) y no tiene nada que ver con cuánta electricidad gastas al mes: eso es la energía, que se mide en kilovatios hora (kWh). La diferencia es la misma que hay entre el caudal máximo de un grifo y los litros que acabas llenando. Puedes tener un grifo enorme y llenar poco, o un grifo pequeño y tenerlo abierto todo el día.

Esta distinción explica el reparto de la factura española: hay un término de potencia, que es fijo y depende solo de los kW contratados y de los días facturados, y un término de energía, que depende de lo que gastes. Si bajas persianas, apagas luces y usas la lavadora de madrugada, mueves el término de energía. Si quieres mover el término de potencia, la única palanca es cambiar los kW del contrato.

Término de potencia frente a término de energía

El término de potencia se calcula así: kW contratados × precio en €/kW y día × número de días del periodo facturado. Los tres factores están a la vista en la factura. Al ser un producto de tres números, cada kW que quitas del contrato se traduce en un ahorro proporcional y automático que se repite cada mes mientras no vuelvas a tocar nada. Es de los pocos ahorros de la factura eléctrica que no exige cambiar de hábitos.

El precio del kW y día no lo fija libremente la comercializadora entera. Se compone de tres piezas: el peaje de transporte y distribución, que aprueba la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y retribuye las redes; los cargos, que fija el ministerio competente y cubren costes del sistema; y el margen de comercialización, que sí es libre en el mercado libre y está regulado en el PVPC. Los dos primeros conceptos son iguales para todos los suministros con la misma tarifa de acceso; el tercero es donde compiten las ofertas.

Dónde mirar el término de potencia en tu factura

No publicamos aquí un precio en €/kW año porque cambia cada vez que se revisan los peajes y los cargos, y porque el margen depende de tu contrato concreto. Publicar una cifra cerrada sería condenarla a estar desfasada en semanas. Lo que sí puedes hacer es leerla en tu propia factura, que es el dato que de verdad te aplica:

  • Busca el bloque «Potencia» o «Término de potencia» dentro del desglose de la factura, normalmente en la segunda página.
  • Desde la entrada en vigor de la 2.0TD verás dos líneas: potencia punta y potencia valle, cada una con sus kW y su precio unitario.
  • El precio unitario suele venir en €/kW y día. Si lo quieres anualizado, multiplícalo por 365 y por tus kW.
  • Comprueba que los kW facturados coinciden con los que crees tener contratados. Es un descuadre más habitual de lo que parece, sobre todo tras un cambio de comercializadora.
  • Si tu factura no desglosa la potencia con claridad, tienes una guía específica para descifrarla en cómo leer y entender la factura de la luz.

La tarifa 2.0TD: dos potencias, punta y valle

Todos los suministros domésticos de baja tensión con hasta 15 kW contratados están en la tarifa de acceso 2.0TD. Da igual que estés en PVPC o en el mercado libre, y da igual la comercializadora: la estructura de peajes es la misma. Lo que muchas personas desconocen es que esa estructura tiene dos periodos de potencia y que se puede contratar un valor distinto en cada uno.

Qué horas entran en cada periodo de potencia

El reparto de la potencia es más sencillo que el de la energía, porque solo distingue dos franjas:

Periodo de potenciaCuándo se aplicaQué suele condicionarlo en una vivienda
Punta (P1)De lunes a viernes laborables, de 8:00 a 24:00Cocina, horno, plancha, secadora, aire acondicionado o calefacción eléctrica en horario de tarde-noche
Valle (P2)De lunes a viernes de 0:00 a 8:00, más sábados, domingos y festivos de ámbito nacional las 24 horasLavavajillas y lavadora programados de noche, termo eléctrico, recarga de vehículo eléctrico, cocina de fin de semana

Ojo con un matiz que confunde a mucha gente: los periodos de energía son tres (punta, llano y valle) y los de potencia son solo dos. El periodo de potencia punta engloba lo que en energía son las franjas punta y llano. Por eso una hora puede ser «llano» a efectos del precio del kWh y estar dentro de «punta» a efectos de potencia. Si quieres el detalle de las franjas horarias de energía, lo tienes desarrollado en cómo funciona la tarifa de horas valle y punta.

Cuándo compensa contratar potencias distintas

Contratar el mismo valor en los dos periodos es lo cómodo y lo que hacen casi todos los contratos por defecto. Tiene sentido revisarlo cuando tu perfil de uso está claramente desplazado hacia una de las dos franjas:

  • Casa vacía entre semana (dos personas trabajando fuera, sin nadie en casa hasta las siete). La demanda de punta puede ser modesta y concentrarse la carga fuerte en la noche y el fin de semana, que son valle. Ahí puede convenir un valle más holgado y una punta más ajustada.
  • Recarga de vehículo eléctrico programada de madrugada. El cargador tira de varios kW seguidos, pero siempre en valle. Subir solo el valle es más barato que subir los dos periodos.
  • Teletrabajo con climatización todo el día. Aquí ocurre lo contrario: la punta manda y no tiene sentido pagar un valle alto. Si es tu caso, este análisis se cruza con el de la mejor tarifa de luz para teletrabajo.
  • Segunda residencia de fin de semana. Casi todo el consumo cae en valle, porque los sábados y domingos son valle las 24 horas.

Lo habitual es que las comercializadoras te dejen contratar en valle una potencia igual o mayor que en punta, y las combinaciones admisibles pueden variar según el punto de suministro y el equipo de medida instalado. Antes de dar por hecho un reparto concreto, pregúntalo por escrito a tu comercializadora o consúltalo con tu distribuidora: son ellas quienes conocen las restricciones aplicables a tu contador.

La potencia de valle es la barata de la casa, pero solo si de verdad has movido la carga a la noche y al fin de semana. Contratar un valle enorme «por si acaso» y seguir cocinando a las nueve de la noche es pagar dos veces el mismo error.

Cómo calcular la potencia que necesitas de verdad

El cálculo que circula por internet —sumar la potencia de todos los electrodomésticos— da siempre un número absurdamente alto, porque parte de un escenario que no ocurre nunca: horno, vitrocerámica, lavadora, secadora, aire acondicionado, plancha y microondas funcionando en el mismo segundo. El método correcto tiene cuatro pasos.

Paso 1: inventario de cargas con la placa de características

No busques la potencia de tus aparatos en internet: búscala en la etiqueta del propio aparato. Toda la maquinaria doméstica lleva una placa de características —en la trasera, en el lateral o en el marco de la puerta— con la tensión, la intensidad y la potencia nominal. Ese dato es el tuyo, no el del modelo parecido que aparece en una tabla genérica.

Estas horquillas te sirven para orientarte mientras haces la ronda por la casa, pero el número que debe entrar en tu cálculo es el de tu etiqueta:

AparatoPotencia orientativaNotas para el cálculo
Frigorífico o combi100 – 300 WFunciona a intervalos; cuenta como carga de fondo permanente
Iluminación LED de toda la vivienda50 – 200 WPrácticamente irrelevante en el dimensionado moderno
Televisor, router, ordenadores y equipos en espera50 – 250 WEs el «suelo» que nunca baja de cero
Lavadora500 – 2.200 WEl pico solo aparece durante el calentamiento del agua
Lavavajillas1.000 – 2.200 WMismo patrón: pico corto al calentar
Secadora de condensación1.500 – 2.700 WLas de bomba de calor consumen bastante menos
Horno eléctrico1.500 – 3.500 WCicla con el termostato, no está siempre a plena potencia
Microondas800 – 1.500 W de consumoLa potencia «de cocinado» de la etiqueta comercial es menor que la eléctrica
Vitrocerámica convencional1.500 – 2.500 W por zonaRara vez se usan las cuatro zonas al máximo
Placa de inducción2.000 – 7.400 W en totalMuchas incorporan gestor de potencia configurable, y ahí está la clave
Aire acondicionado de una habitación500 – 1.500 WLa potencia frigorífica en «frigorías» no es la potencia eléctrica
Termo eléctrico de acumulación1.000 – 2.000 WProgramable: se puede desplazar a valle sin esfuerzo
Calefactor o radiador eléctrico1.000 – 2.000 WEl mayor destructor de contratos ajustados en invierno
Punto de recarga de vehículo eléctrico2.300 – 7.400 W en monofásicoCasi siempre configurable por debajo de su máximo

Paso 2: aplica el factor de simultaneidad

El factor de simultaneidad es la parte del inventario que de verdad coincide en el tiempo. No hay una fórmula mágica: hay que razonarlo. La forma práctica de hacerlo es escribir el escenario más exigente de tu casa, con nombres y horas, en vez de manejar porcentajes abstractos.

Un ejemplo de una vivienda con cocina eléctrica, calculado como escenario y no como suma bruta:

Escenario: martes de enero, 21:15Potencia estimada¿Coincide de verdad?
Carga de fondo (frigorífico, router, luces, equipos en espera)350 WSí, siempre
Horno calentando2.200 WSí, se está cocinando
Una zona de inducción1.800 WSí, la sartén está en el fuego
Campana extractora150 W
Televisor y consola200 W
Calefactor eléctrico del baño1.000 WSí, en enero es plausible
Lavadora en ciclo de calentamiento2.000 WNo: se programa por la noche
Secadora2.500 WNo: nunca a la vez que el horno
Plancha2.000 WNo: fin de semana por la mañana
Demanda simultánea del escenario5.700 W = 5,7 kWEscalón a contratar: 5,75 kW

La suma bruta de todos los aparatos de esa lista habría dado 12,2 kW. El escenario realista da 5,7 kW. Esa diferencia —más del doble— es exactamente el sobrecoste que arrastran muchos contratos domésticos año tras año. Repite el ejercicio para dos o tres escenarios distintos (la mañana de un sábado con plancha y lavadora, la noche de verano con el aire puesto) y quédate con el peor.

Paso 3: no olvides los picos de arranque

Algunos motores —compresores de aire acondicionado, bombas, frigoríficos antiguos, herramienta eléctrica— piden durante una fracción de segundo bastante más potencia de la nominal al arrancar. El control de potencia no es un interruptor instantáneo que corte al primer vatio de exceso: admite sobrecargas breves durante un tiempo que depende de cuánto te estés pasando. Aun así, si tu vivienda tiene equipos con arranques fuertes y sueles moverte pegado al límite, conviene dejar un margen razonable en lugar de contratar el escalón justo.

Ese margen tiene que ser eso, un margen: medio escalón, no tres. Es muy frecuente encontrar contratos donde alguien «dejó margen» y acabó pagando el doble de lo necesario durante diez años.

Paso 4: contrasta con tus datos reales de consumo

Este es el paso que separa un cálculo de una adivinanza, y el que casi nadie da. Tienes tres fuentes de datos reales y las tres son gratuitas:

  • El área de cliente de tu distribuidora. No es tu comercializadora: la distribuidora es la empresa propietaria de la red de tu zona, y es la que mide. En su portal puedes descargar tu curva de carga horaria de los últimos meses.
  • Datadis, la plataforma común de las distribuidoras españolas, que centraliza el acceso a tus datos de consumo con tu CUPS y tus datos de titular. Es la vía más rápida si no sabes qué distribuidora te toca.
  • La app o el área privada de tu comercializadora, que en muchos casos ya te muestra el consumo hora a hora y a veces la potencia máxima demandada del mes.

Con la curva horaria delante, hay un matiz técnico que conviene entender para no equivocarse al interpretarla: el dato horario es energía consumida en esa hora (kWh), que equivale a la potencia media de esa hora, no al pico instantáneo. Si en la hora de 21:00 a 22:00 aparecen 2,4 kWh, tu potencia media en esa hora fue de 2,4 kW, pero dentro de esa hora pudo haber minutos a 5 kW y minutos a 0,4 kW. La curva horaria suaviza los picos, así que sirve para descartar potencias claramente sobredimensionadas, no para apurar al gramo.

Si tu distribuidora publica además la potencia máxima demandada mes a mes, ese dato es el más directo de todos: te dice cuál fue el pico real registrado. Si llevas dos inviernos sin acercarte a tu potencia contratada, tienes margen sobrado para bajar. Si en cambio ves varios meses rozando el límite, no bajes.

El histórico de consumo es el único juez imparcial de esta decisión. Un cálculo teórico te dice lo que crees que haces en casa; la curva de carga te dice lo que haces de verdad. Cuando los dos se contradicen, gana la curva.

Los escalones de potencia disponibles

No puedes contratar cualquier número. La potencia se contrata en escalones normalizados, que se corresponden con intensidades enteras de amperios a la tensión de suministro. Para una vivienda monofásica a 230 V, la escala clásica es esta:

IntensidadPotencia (monofásico 230 V)Uso típico
5 A1,15 kWGarajes, trasteros, suministros mínimos
10 A2,3 kWEstudios muy pequeños sin cocina eléctrica
15 A3,45 kWPisos pequeños con cocina de gas
20 A4,6 kWEl escalón más habitual en vivienda española
25 A5,75 kWVivienda con cocina eléctrica o climatización
30 A6,9 kWFamilias con inducción y varios equipos grandes
35 A8,05 kWViviendas grandes o con calefacción eléctrica parcial
40 A9,2 kWElectrificación elevada, chalets
45 A10,35 kWPor encima del umbral del bono social
50 A11,5 kWVivienda con recarga de vehículo y cocina eléctrica
60 A13,8 kWCasos con calefacción íntegra por electricidad
63 A14,49 kWTope práctico antes de salir de la 2.0TD

Por encima de 15 kW ya no estás en 2.0TD, sino en una tarifa distinta con estructura de seis periodos y otra lógica de facturación. Para una vivienda es un escenario poco habitual.

Por qué existe el famoso 3,3 kW

Si tu contrato dice 3,3 kW o 4,4 kW en lugar de 3,45 o 4,6, no es un error: son valores de la escala antigua, calculada sobre una tensión de 220 V en vez de los 230 V actuales. 15 A × 220 V dan 3,3 kW; 15 A × 230 V dan 3,45 kW. Es el mismo interruptor y la misma instalación, solo cambia la referencia de tensión. Al tramitar cualquier modificación te reubicarán en la escala vigente. Si dudas entre los dos escalones más comunes, tienes la comparación desarrollada en potencia contratada 3.3 vs 4.6 kW.

Qué cambia con el contador digital

Con los contadores de telegestión, la escala puede tener más flexibilidad de la que tenía cuando el límite lo marcaba un interruptor físico con calibres fijos. Algunas distribuidoras admiten valores intermedios y otras siguen aplicando la escala normalizada estricta. Antes de dar por hecho que puedes pedir un valor concreto, confírmalo con tu distribuidora o pídele a tu comercializadora que te diga qué escalones tiene disponibles tu CUPS.

Y si tu suministro es trifásico

En viviendas con suministro trifásico —menos frecuentes, pero habituales en unifamiliares antiguas y en casas con maquinaria— los escalones no son los de la tabla anterior, porque la potencia se calcula con la tensión entre fases y un factor adicional. Si es tu caso, pide directamente a la distribuidora la relación de potencias contratables para tu instalación, y ten en cuenta que en trifásico el reparto equilibrado de cargas entre las tres fases también influye en si el control salta o no.

Si te quedas corto: el ICP y el rearme

El elemento que vigila que no te pases de la potencia contratada es el ICP, el interruptor de control de potencia. Antes era un pequeño interruptor precintado dentro del cuadro eléctrico. En las instalaciones con contador de telegestión, esa función va integrada en el propio contador y la distribuidora la programa en remoto con el valor que figure en tu contrato.

Qué ocurre exactamente cuando te pasas

Si la demanda supera el valor contratado durante el tiempo suficiente, el control abre y te quedas sin suministro en toda la vivienda. Para recuperarlo tienes que reducir la carga primero —apagar el horno, la secadora o lo que estuviera funcionando— y después rearmar. Según el modelo de equipo y la distribuidora, unos contadores reponen el servicio por sí solos pasado un tiempo y en otros hay que actuar sobre el interruptor general automático del cuadro de la vivienda. Si no sabes cuál es tu caso, pregúntalo a tu distribuidora: es información que dan sin problema.

Un error muy repetido es confundir tres dispositivos que hacen cosas distintas:

  • El control de potencia (ICP): salta porque estás pidiendo más kW de los contratados. Es un asunto comercial, no de seguridad.
  • El interruptor general automático (IGA): protege el conjunto de la instalación frente a sobrecargas y cortocircuitos. Depende del diseño de tu instalación, no de tu contrato.
  • El diferencial: salta por una fuga de corriente. Si te salta el diferencial repetidamente, no es un problema de potencia contratada, es un aviso de seguridad y toca llamar a un instalador autorizado.

Si te salta la luz al encender siempre el mismo aparato y con la casa cargada, apunta a potencia contratada. Si te salta con poca carga, o siempre con el mismo enchufe, o hay humedad de por medio, no subas potencia: revisa la instalación.

Pasarse no cuesta dinero extra en 2.0TD

Conviene tenerlo claro porque genera mucha confusión: en la tarifa doméstica no se factura un exceso de potencia como ocurre en las tarifas industriales con maxímetro. No te llega un recargo por haber pedido 5 kW teniendo 4,6 contratados: simplemente no te dejan pedirlos y se corta el suministro. La consecuencia de quedarse corto es la incomodidad, no el sobrecoste. Y la consecuencia de pasarse es sobrecoste puro sin incomodidad, que por eso es tan difícil de detectar.

Si te pasas de largo: el coste invisible

Sobrecontratar potencia es el error más caro de la factura doméstica precisamente porque no da síntomas. Nada se apaga, nada falla, nadie se queja. Pagas un cargo fijo todos los días del año por una capacidad que no usas, y la única forma de descubrirlo es sentarse a mirar la factura y el histórico de demanda.

Los perfiles donde más se repite la sobrecontratación son bastante reconocibles:

  • Contratos heredados del promotor o del anterior inquilino, con el valor que se puso el día del alta y nunca se revisó.
  • Viviendas que cambiaron de cocina eléctrica a gas, o que sustituyeron radiadores eléctricos por otro sistema, y mantuvieron la potencia de antes.
  • Casas con hijos que ya se han independizado: la simultaneidad real cae en picado y el contrato sigue igual.
  • Segundas residencias con potencia de vivienda habitual, ocupadas veinte días al año pero pagando 365.
  • Renovaciones de electrodomésticos: una secadora de bomba de calor o una lavadora moderna piden bastante menos que las de hace quince años.

Si te reconoces en alguno de esos casos, el análisis específico de si el cambio compensa lo tienes en merece la pena cambiar la potencia contratada y, con enfoque de decisión, en ¿es mejor cambiar la potencia contratada?.

Cambiar la potencia: coste, plazo y el límite de 12 meses

El cambio de potencia lo solicitas a tu comercializadora, que lo traslada a la distribuidora. La distribuidora es quien lo ejecuta sobre el equipo de medida, porque es la propietaria de la red y del contador. No puedes gestionarlo directamente con la distribuidora si tienes contrato con una comercializadora: la puerta de entrada es siempre tu compañía.

Qué necesitas para tramitarlo

  • El CUPS, el código de veinte y pico caracteres que identifica tu punto de suministro y que aparece en cualquier factura.
  • Los datos del titular del contrato, que debe coincidir con quien solicita.
  • El valor exacto de potencia que quieres en punta y en valle.
  • El certificado de instalación eléctrica (CIE o «boletín») si vas a subir por encima de lo que ampara el que ya está en poder de la distribuidora, o si el que consta está caducado.

Qué se paga

Los conceptos son los mismos en toda España y sus importes están fijados por normativa estatal, no por la comercializadora. Son tres:

  • Derechos de extensión: se pagan cuando aumentas la potencia por encima del máximo que ya tuviste reconocido en ese punto de suministro, y retribuyen el refuerzo de red asociado.
  • Derechos de acceso: también asociados al incremento de potencia contratada por encima de lo previamente contratado.
  • Derechos de enganche: la actuación material sobre el equipo. Se aplican tanto si subes como si bajas.

Bajar potencia suele salir bastante más barato que subirla, porque normalmente solo se devengan los derechos de enganche. Además, si recuperas una potencia que ya tuviste contratada en ese mismo punto de suministro dentro del plazo que fija la normativa, puedes evitar volver a pagar extensión y acceso. No damos aquí las cifras concretas porque se actualizan por norma; pídele a tu comercializadora el desglose por escrito antes de aceptar y contrástalo con lo que publica tu distribuidora o la CNMC. Un presupuesto que no desglose estos tres conceptos es un presupuesto que no deberías firmar. Para el detalle actualizado, tienes también el coste de cambiar la potencia contratada.

El límite de una modificación cada doce meses

Este es el punto que convierte una decisión reversible en una decisión que conviene pensar. Con carácter general, solo puedes modificar la potencia contratada una vez cada doce meses, salvo en los supuestos de excepción que recoge la normativa. La consecuencia práctica es directa: si bajas demasiado y descubres en enero que el ICP salta cada dos por tres, puedes verte esperando hasta que se cumpla el año para volver a subir.

Por eso el orden correcto es: primero miras tu histórico, después calculas, después decides, y solo entonces tramitas. Y si tienes dudas entre dos escalones contiguos, quédate con el alto la primera vez y baja al año siguiente con datos en la mano.

Cuánto tarda

Con contador de telegestión el cambio es una reprogramación remota, así que suele resolverse en unos pocos días laborables y la nueva potencia se refleja en la factura del periodo siguiente. Si el equipo no admite telegestión, hace falta cambiar el contador o hay que ampliar la instalación, los plazos se alargan y puede requerirse visita técnica. La normativa fija plazos máximos exigibles a la distribuidora; si se incumplen, puedes reclamar primero a tu comercializadora y después ante el organismo competente de tu comunidad autónoma.

El boletín eléctrico y la potencia máxima admisible

El certificado de instalación eléctrica, conocido popularmente como boletín, lo emite un instalador autorizado y lo registra el órgano competente de la comunidad autónoma. Documenta que la instalación interior de la vivienda cumple el reglamento de baja tensión y, para lo que aquí importa, declara la potencia máxima admisible de esa instalación.

Techo, no suelo

Es la confusión más extendida de todo este asunto. El boletín no te obliga a contratar una potencia mínima: te marca el máximo que la instalación soporta y que la distribuidora te va a permitir contratar. Puedes contratar por debajo de ese valor sin problema. Lo que no puedes es contratar por encima, porque la distribuidora rechazará la solicitud si el certificado que consta en su poder no ampara la potencia pedida.

Grados de electrificación de la vivienda

El reglamento de baja tensión define, para el dimensionado de la instalación interior de viviendas, dos grados de electrificación:

  • Electrificación básica: previsión de carga a partir de 5.750 W. Es el grado mínimo para una vivienda y cubre los usos habituales sin sistemas de calefacción eléctrica ni aire acondicionado generalizado.
  • Electrificación elevada: previsión de carga a partir de 9.200 W. Se exige cuando la superficie útil supera cierto umbral o cuando se prevén sistemas de calefacción eléctrica, climatización, secadora, automatización de la vivienda o punto de recarga de vehículo eléctrico.

Estas cifras son previsiones de carga de proyecto: dimensionan cables, protecciones y circuitos, no tu contrato con la comercializadora. Una vivienda con electrificación básica bien ejecutada puede tener contratados perfectamente 3,45 kW si su uso real lo permite.

Cuándo te van a pedir el boletín

  • Al dar de alta un suministro nuevo o reactivar uno dado de baja hace tiempo.
  • Al subir la potencia por encima de la que ampara el certificado que ya obra en poder de la distribuidora.
  • Tras una reforma que afecte a la instalación eléctrica o un cambio de uso del local.
  • Cuando el certificado existente ha caducado según los plazos que fije la normativa aplicable.

Si tienes que renovarlo, contrata a un instalador con habilitación en vigor y pide que te entregue el certificado registrado, no un simple albarán. Es el documento que después tendrás que aportar y sin él la distribuidora no tramita la subida.

Bono social eléctrico y el límite de 10 kW

La potencia contratada tiene una consecuencia que se pasa por alto y que puede ser mucho más importante que unos euros al mes: el bono social eléctrico exige que la potencia contratada en la vivienda habitual no supere los 10 kW. Si te pasas de ese umbral, quedas fuera aunque cumplas todos los requisitos económicos.

Las condiciones básicas del bono social son estas:

  • Tener contratado el PVPC con una comercializadora de referencia. Si estás en el mercado libre, hay que cambiar antes a una comercializadora de referencia; el bono no se aplica sobre tarifas del mercado libre.
  • Que se trate de la vivienda habitual del titular.
  • Que la potencia contratada no supere los 10 kW.
  • Cumplir los requisitos de renta, calculados en múltiplos del IPREM y con incrementos según circunstancias familiares, o encajar en alguna de las situaciones especiales reconocidas (familia numerosa, pensionistas con pensión mínima y determinados supuestos de vulnerabilidad).

Los porcentajes de descuento se han modificado varias veces por sucesivas normas, y el reconocimiento tiene una duración limitada que hay que renovar. Por eso aquí no ponemos un porcentaje: compruébalo en la sede electrónica del bono social antes de tramitar nada, o revisa el detalle actualizado en los requisitos del bono social eléctrico y en cómo solicitarlo paso a paso.

La lectura práctica: si estás cerca del umbral y podrías ser beneficiario, piénsatelo dos veces antes de subir de 10 kW. Y si ya estás por encima y crees que cumplirías el resto de requisitos, bajar potencia puede abrirte una puerta que vale bastante más que el ahorro del término fijo.

Casos típicos: del estudio al coche eléctrico

Estos perfiles no son recomendaciones cerradas, porque tu instalación y tus hábitos mandan sobre cualquier tabla. Son puntos de partida razonables para orientar el cálculo del apartado anterior.

Perfil de viviendaQué condiciona el picoOrientación de partida
Estudio o piso pequeño con cocina de gasMicroondas, lavadora y poco másSuele bastar con escalones bajos de la escala; comprueba el histórico antes de bajar
Piso de dos dormitorios, cocina de gas, sin climatizaciónLavadora, horno pequeño, televisorEl escalón intermedio clásico cubre este perfil con holgura
Piso familiar con vitrocerámica y hornoHorno y placa coincidiendo a la hora de la cenaSe sube un escalón respecto al anterior; revisa si la placa tiene gestor de potencia
Vivienda con placa de inducciónVarias zonas de inducción a la vez más hornoEs el caso donde más rentable es limitar la placa por menú en lugar de subir el contrato
Unifamiliar con calefacción eléctricaEmisores funcionando a la vez en inviernoEscalones altos; valora si un sistema con bomba de calor cambia el planteamiento
Vivienda con recarga de vehículo eléctricoEl cargador, que puede sostener varios kW durante horasLimita la corriente del cargador y prográmalo en valle antes de subir potencia en punta
Segunda residencia de fin de semanaOcupación concentrada en sábados y domingos, que son vallePerfil ideal para desacoplar punta y valle; casi todo el uso cae en la franja barata
Vivienda con autoconsumo solarLa noche y los días nublados, no el mediodíaLas placas reducen energía, no necesariamente potencia contratada

Inducción: el gestor de potencia que casi nadie configura

La mayoría de placas de inducción del mercado incorporan un limitador de potencia total configurable desde el menú del propio aparato. Puedes fijar el consumo máximo del conjunto de la placa en un valor compatible con tu contrato, a costa de que las zonas se repartan la potencia disponible en lugar de funcionar todas al máximo simultáneamente. En la práctica se nota poco cocinando y evita tener que subir un escalón entero de contrato para un caso que ocurre dos veces al año. Búscalo en el manual bajo «gestión de potencia» o «limitador».

Coche eléctrico: limita la corriente, no subas el contrato a ciegas

Casi cualquier punto de recarga doméstico permite configurar la intensidad máxima de carga. Cargando de madrugada, ocho horas a potencia reducida suelen sobrar para el uso diario. Antes de subir potencia en los dos periodos, mira si te basta con subir el valle y limitar el cargador. Hay sistemas de gestión dinámica de carga que ajustan la potencia del cargador según lo que esté consumiendo el resto de la casa, evitando el corte sin tocar el contrato.

Autoconsumo: energía sí, potencia no tanto

Con placas solares la factura de energía baja de forma clara, pero la potencia contratada tiene que seguir cubriendo el peor instante, y ese instante suele ser una noche de invierno con la casa llena. Una instalación fotovoltaica sin batería no te permite bajar de escalón por sí sola. Con acumulación y una buena gestión de cargas la conversación sí cambia. Si estás en ese punto, te interesa entender antes cómo funciona la compensación de excedentes.

Errores frecuentes al elegir potencia

  • Sumar todos los electrodomésticos de la casa. Da un número que no ocurre nunca y lleva a contratar el doble de lo necesario.
  • Ignorar que hay dos periodos. Contratar el mismo valor en punta y valle por inercia desaprovecha la única flexibilidad que da la 2.0TD.
  • Confundir potencia con energía. Bajar kW no reduce el kWh que gastas; reduce el fijo. Son dos palancas distintas y las dos se pueden accionar.
  • Usar las «frigorías» del aire acondicionado como potencia eléctrica. Son cosas distintas: la potencia frigorífica es varias veces la potencia eléctrica consumida.
  • Bajar de golpe dos o tres escalones. Con el límite de una modificación cada doce meses, un recorte agresivo mal calculado te ata un año.
  • Subir potencia porque salta el diferencial. El diferencial no tiene nada que ver con el contrato. Si salta, hay una fuga y toca revisar la instalación.
  • No revisar la potencia tras una reforma. Cambiar la cocina, quitar radiadores eléctricos o renovar electrodomésticos altera el cálculo por completo.
  • Aceptar la potencia que propone la comercializadora al contratar sin contrastarla. La comercializadora no conoce tus hábitos; tú sí.
  • Olvidar el umbral de 10 kW del bono social si podrías tener derecho a él.
  • Contratar sin comprobar qué ampara el boletín. Si la solicitud se rechaza, has perdido tiempo y a veces dinero de tramitación.

Checklist antes de tramitar el cambio

  1. Descarga tu curva de consumo horario de los últimos doce meses desde Datadis o el área de cliente de tu distribuidora. Doce meses, no tres: necesitas ver el invierno y el verano.
  2. Localiza las horas de mayor consumo y comprueba si alguna se acerca a tu potencia contratada actual.
  3. Anota si en el último año te ha saltado el ICP alguna vez y en qué circunstancias.
  4. Haz el escenario de simultaneidad del peor momento de tu casa, con la placa de características de cada aparato.
  5. Redondea al escalón normalizado inmediatamente superior.
  6. Decide si te conviene desacoplar punta y valle, y con qué valores.
  7. Comprueba qué potencia máxima ampara tu boletín si vas a subir.
  8. Si podrías optar al bono social, comprueba que no cruzas los 10 kW.
  9. Pide a tu comercializadora el desglose por escrito de extensión, acceso y enganche.
  10. Confirma que no has modificado la potencia en los últimos doce meses.
  11. Tras el cambio, verifica en la siguiente factura que los kW facturados son los que pediste, en los dos periodos.

Cuando termines con la potencia, el siguiente paso lógico es revisar la tarifa: son dos decisiones independientes y las dos suman. Tienes el recorrido completo en cómo elegir la mejor tarifa de luz y en 15 formas de reducir la factura de la luz.

Qué cambia cada año y qué no

Los peajes de transporte y distribución los revisa la CNMC y los cargos los fija el ministerio competente; ambos se publican en el Boletín Oficial del Estado y son los que hacen que el precio del kW y día se mueva de un año a otro. La estructura, en cambio, es estable: la 2.0TD sigue teniendo dos periodos de potencia y tres de energía, los escalones normalizados siguen siendo los mismos y el límite de 15 kW para pertenecer a esta tarifa no se ha movido.

Eso significa que el método de este artículo te sirve igual dentro de dos años: lo que tendrás que volver a consultar es el precio unitario, y para eso el mejor sitio no es un artículo, es tu factura. Si quieres el contexto de cómo se está moviendo el mercado, lo cubrimos en la tarifa eléctrica en 2026.

Preguntas frecuentes sobre cuánta potencia contratar en casa

¿Cómo sé cuánta potencia necesito en mi casa?

Suma la potencia de los aparatos que de verdad pueden coincidir en el mismo minuto, no la de todos los que tienes. Añade el consumo de fondo de la casa (frigorífico, router, standby), redondea al escalón normalizado inmediatamente superior y contrasta el resultado con tu histórico de consumo horario en el área de cliente de tu distribuidora, en Datadis o en la app de tu comercializadora. Si en meses de uso intenso nunca te has acercado al límite, tienes margen para bajar.

¿Se puede contratar una potencia distinta en punta y en valle?

Sí. La tarifa 2.0TD, que es la de los suministros de baja tensión con hasta 15 kW contratados, tiene dos periodos de potencia: punta y valle. Puedes contratar un valor distinto en cada uno. Lo habitual es contratar en valle una potencia igual o mayor que en punta, porque el valle cubre las noches, los fines de semana y los festivos nacionales. Confirma con tu distribuidora qué combinaciones admite tu punto de suministro.

¿Cómo se factura el término de potencia?

Por kilovatio contratado y por día, se consuma o no se consuma. En la factura aparece como kW contratados multiplicados por un precio en euros por kW y día, multiplicado por los días del periodo facturado, y desde 2021 se desglosa en dos líneas: una para punta y otra para valle. Ese precio suma el peaje de transporte y distribución, los cargos regulados y el margen de la comercializadora.

¿Qué pasa si me paso de la potencia contratada?

Salta el control de potencia (el ICP, hoy integrado en el contador digital) y te quedas sin suministro. No se cobra una penalización por exceso como en las tarifas con maxímetro: el castigo es el corte. Para recuperar la luz hay que reducir la carga y rearmar; según el equipo y la distribuidora, unos contadores reponen el servicio solos y en otros hay que actuar sobre el interruptor general del cuadro.

¿Cuánto cuesta cambiar la potencia contratada?

Los conceptos son los mismos en toda España y están fijados por normativa estatal: derechos de extensión y de acceso cuando subes por encima de la potencia máxima que ya tuviste reconocida, y derechos de enganche por la actuación sobre el contador. Al bajar potencia normalmente solo se paga el enganche. Los importes vigentes se publican en la normativa y los tienes desglosados en la web de tu distribuidora y en la CNMC; pídelos por escrito antes de firmar.

¿Cada cuánto puedo cambiar la potencia contratada?

Como regla general, una modificación cada doce meses, con los supuestos de excepción que recoge la normativa. Por eso conviene no cambiar a ciegas: si te precipitas y te quedas corto, puedes tener que esperar un año para corregirlo. Consulta el detalle vigente en la CNMC o en tu distribuidora antes de tramitar.

¿Cuánto tarda en aplicarse el cambio de potencia?

La comercializadora traslada la solicitud a la distribuidora, que es quien la ejecuta sobre el contador. Con contador de telegestión suele resolverse en unos días laborables porque la reprogramación es remota, y el nuevo valor se refleja en la factura del periodo siguiente. Si el contador no admite telegestión o hace falta visita, el plazo se alarga. La normativa fija plazos máximos exigibles a la distribuidora.

¿Qué potencia mínima exige el boletín eléctrico de la vivienda?

El reglamento de baja tensión define grados de electrificación para viviendas: el básico se dimensiona a partir de 5.750 W y el elevado a partir de 9.200 W, en función de la superficie y de los equipos previstos. Ese valor es la previsión de carga del proyecto y marca el techo de lo que el certificado de instalación permite contratar, no un mínimo obligatorio de contratación: puedes contratar por debajo, pero no por encima de lo que ampare tu boletín.

¿Afecta la potencia contratada al bono social eléctrico?

Sí. El bono social exige tener contratado el PVPC con una comercializadora de referencia y que la potencia contratada en la vivienda habitual no supere los 10 kW, además de cumplir los requisitos de renta o de situación familiar. Los porcentajes de descuento se han modificado varias veces por norma, así que comprueba el vigente y tu elegibilidad en la sede electrónica del bono social antes de subir potencia.

¿Cuáles son los escalones de potencia que puedo contratar?

La escala normalizada para suministros monofásicos a 230 V va de 1,15 kW a 14,49 kW en pasos que corresponden a intensidades de 5, 10, 15, 20, 25, 30, 35, 40, 45, 50, 60 y 63 amperios: 1,15 - 2,3 - 3,45 - 4,6 - 5,75 - 6,9 - 8,05 - 9,2 - 10,35 - 11,5 - 13,8 y 14,49 kW. Con contador de telegestión algunas distribuidoras admiten valores intermedios; confirma la escala aplicable a tu punto de suministro.

¿Tener placas solares permite bajar la potencia contratada?

No necesariamente. La potencia contratada tiene que cubrir la demanda del peor momento, y ese momento suele ser de noche o un día nublado, cuando la instalación no produce. Con autoconsumo puedes bajar mucho la energía facturada, pero el término de potencia se dimensiona pensando en los instantes sin sol. Con batería y gestión de cargas la conversación cambia, y ahí sí puede tener sentido revisarlo.

¿Qué pasa si contrato más potencia de la que necesito?

Pagas de más todos los días del año sin recibir nada a cambio, porque el término de potencia se factura por kW y día aunque la casa esté vacía. Es el error más caro y el más silencioso, porque no da ningún síntoma: nada se apaga, nada falla. Solo se detecta revisando la factura y el histórico de demanda.

Conclusión

Acertar con cuánta potencia contratar en casa no exige conocimientos de ingeniería: exige media hora, la placa de características de cuatro aparatos y la curva de consumo que tu distribuidora ya tiene guardada con tu nombre. Con esos tres elementos el número sale solo, y sale casi siempre por debajo de lo que hay contratado.

Recuerda las tres reglas que resumen todo lo anterior: el término de potencia se paga por kW y día aunque no consumas, la 2.0TD te deja poner un valor distinto en punta y en valle, y solo puedes cambiarlo una vez cada doce meses. Calcula con datos, redondea al escalón inmediatamente superior y verifica en la siguiente factura que te han aplicado lo que pediste. Si tu instalación tiene particularidades —trifásica, con recarga de vehículo, con autoconsumo o con calefacción eléctrica íntegra—, apóyate en un instalador autorizado antes de tramitar: el coste de esa consulta es menor que el de un año pagando de más o el de un año esperando para corregir un recorte precipitado.

Para seguir afinando, tienes el criterio por electrodomésticos en cómo elegir la potencia contratada según tus electrodomésticos, el caso concreto de un piso medio en potencia contratada para un piso de 70 metros y la discusión de si el ajuste compensa en merece la pena revisar la potencia contratada del hogar.

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Escrito por Equipo EnergiaBarata

Revisado y actualizado el 2026-08-07. Contenido divulgativo elaborado a partir de normativa publicada y de fuentes oficiales. No realizamos instalaciones eléctricas ni ensayos propios; para actuaciones sobre tu instalación, acude a un instalador autorizado.